El presidente de Naturgy, Francisco Reynés.

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés. Matias Chiofalo / Europa Press

Observatorio de la Energía

BlackRock prevé continuar la operación salida de Naturgy y reducir su participación al 5%

El gigante estadounidense quiere borrar la posición de GIP y quedarse con un porcentaje gestionado a través de sus fondos pasivos.

Más información: GIP (BlackRock) inicia su salida de Naturgy con la venta acelerada de un 7,1%, valorado en cerca de 1.800 millones

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Las claves

BlackRock planea reducir su participación en Naturgy al 4-5%, liquidando las acciones adquiridas tras la compra de GIP.

La reordenación accionarial de Naturgy se produce tras la venta de un 7,1% por parte de GIP y el refuerzo de CriteriaCaixa como principal accionista con el 26%.

CVC y la Corporación Financiera Alba han reformulado su pacto sobre Naturgy para ganar flexibilidad en la gestión de sus participaciones.

El consejo de Naturgy podría experimentar cambios en la próxima junta de accionistas, con la posible entrada de un nuevo consejero independiente.

Tras dar el primer golpe de efecto, BlackRock planea cerrar el capítulo de Global Infrastructure Partners (GIP) en Naturgy.

El gigante estadounidense prevé seguir colocando en el mercado las acciones del fondo de infraestructuras que tomó con su compra en 2024.

El objetivo es borrar la posición actual de GIP en el capital de la gasista y quedarse únicamente con una participación financiera discreta, en torno al 4% o 5%, según explican a EL ESPAÑOL-Invertia fuentes del mercado conocedoras.

Se trataría de una participación gestionada a través de sus fondos pasivos, similar a la que el grupo mantiene en otras grandes cotizadas europeas.

Un encaje que le abriría la puerta a una salida ordenada del consejo, en línea con su modelo habitual, y a dar por cerrado el ciclo inversor de GIP en la compañía.

Reordenación del capital

La estrategia de BlackRock es dar continuidad a la operación de diciembre, cuando GIP vendió aproximadamente un 7,1% de Naturgy en una colocación acelerada gestionada por JP Morgan, por unos 1.700 millones de euros.

Una operación, coordinada en los despachos, que contó con el visto bueno previo de Manuel de la Rocha, máximo responsable de Asuntos Económicos en Moncloa, y de Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy y vicepresidente de CriteriaCaixa, su principal accionista.

La eventual salida de GIP se enmarca en un momento clave para el accionariado de Naturgy, inmersa en una reordenación de su capital tras los cambios registrados.

Una semana después de la operación de BlackRock, CriteriaCaixa aprovechó la ventana de mercado para comprar un 2% adicional de Naturgy y elevar su participación hasta el 26% del capital.

Con este movimiento, Criteria reforzó su control sobre la compañía, mientras que BlackRock quedó como cuarto accionista, con un 12,6% que combina distintas posiciones.

Por un lado, el fondo GIP controla actualmente un 11,4% de Naturgy. Por otro, el propio BlackRock mantiene de forma directa una participación de cerca del 1,2%.

Paralelamente, y tras siete años de colaboración en Naturgy, CVC y Corporación Financiera Alba -la firma de inversiones de la familia March- dieron también un paso estratégico en diciembre.

Los segundos accionistas de Naturgy reformularon su pacto parasocial en la gasista, para repartirse sus acciones y ganar flexibilidad para gestionar eventuales movimientos.

¿Por qué quieren salir GIP y CVC?

GIP y CVC irrumpieron en el capital de Naturgy entre 2016 y 2018, tomando cerca del 20% cada uno y formando, junto a Criteria, un núcleo duro financiero que marcó una etapa en la compañía.

Tras aprovechar un ciclo inversor muy rentable y beneficiarse de una política de dividendos generosa, CVC y GIP llevan años buscando su salida del capital, siguiendo la dinámica habitual de este tipo de fondos.

La operación Taqa, diseñada junto a Criteria para lograr esa desinversión, fracasó en 2024 por discrepancias en gobernanza y precio. Por ello, hoy se exploran fórmulas más graduales que permitan deshacer posiciones sin desestabilizar la compañía.

Más allá de nuevos movimientos, los ojos del mercado se centran ahora en el consejo de administración y en la próxima junta de accionistas.

El órgano de gobierno de Naturgy está compuesto por 15 miembros, un equilibrio diseñado sobre la foto accionarial previa a la desinversión de BlackRock‑GIP y los últimos ajustes de los grandes socios.

GIP y CVC cuentan cada uno con tres consejeros dominicales, mientras que CriteriaCaixa aporta otros tres y mantiene un vínculo directo con el presidente ejecutivo, Francisco Reynés.

El fondo australiano IFM, con en torno al 15% del capital, dispone de dos representantes, y los tres asientos restantes los ocupan consejeros independientes.

Con la próxima junta general prevista para marzo‑abril, cualquier cambio en el órgano debería estar pactado y propuesto por el consejo varias semanas antes de la convocatoria, que debe publicarse con al menos un mes de margen.

En ese contexto, el mercado permanece atento a si la rebaja de GIP se traducirá en la pérdida de algún asiento y en la entrada de un nuevo independiente.

El órgano de Naturgy sigue muy por debajo de los estándares de buen gobierno de la CNMV, que recomiendan que, con accionistas de control, al menos la mitad de los consejeros sean independientes y capaces de equilibrar el peso de los dominicales.