Donald Trump, presidente de EEUU, y Georgia Meloni, presidenta de Italia, durante una reunión en Washington en abril de 2025.

Donald Trump, presidente de EEUU, y Georgia Meloni, presidenta de Italia, durante una reunión en Washington en abril de 2025. Contacto / EP

Observatorio de la Energía

La sintonía entre Trump y Meloni invita a Repsol a "ir de la mano" de Eni en Venezuela frente a las petroleras de EEUU

Chevron, ConocoPhillips y Exxon, los gigantes estadounidenses del petróleo, aspiran a liderar la reconstrucción de la industria venezolana del crudo.

Más información: Trump recupera el control del crudo venezolano para Chevron y ConocoPhillips, sus petroleras, con Repsol sobre el terreno

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Las claves

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses ha reconfigurado el equilibrio geopolítico en Venezuela y prioriza a las petroleras de EEUU en el proceso de reconstrucción energética.

El Gobierno italiano, con Giorgia Meloni al frente, respalda la operación liderada por Trump y protege especialmente los intereses de la petrolera Eni en Venezuela.

Expertos sugieren que Repsol debería colaborar estrechamente con Eni para no ser desplazada por las compañías estadounidenses en el nuevo escenario venezolano.

China y Rusia mantienen intereses financieros y políticos en Venezuela, pero carecen de capacidad real para proteger sus compromisos ante la contundente acción estadounidense.

Lo importante ahora no es analizar lo que ha pasado en Venezuela, sino ver cómo se reorganiza el tablero geopolítico tras el arresto de su presidente, Nicolás Maduro, por fuerzas especiales de Estados Unidos, bajo la acusación de narcotráfico. Y el Gobierno de Italia, con su presidenta, Giorgia Meloni, tiene mucho que decir.

"Lo ocurrido en Venezuela no crea un nuevo equilibrio internacional, pero sí clarifica de forma muy explícita la jerarquía de capacidades reales entre las grandes potencias, dado que expone con crudeza una asimetría que llevaba años acumulándose", señala a EL ESPAÑOL-Invertia José Parejo, CEO de José Parejo & Asociados, una consultora boutique de inteligencia estratégica.

Donald Trump ya ha asegurado que se encargará personalmente de liderar la reconstrucción del país caribeño y, en especial, de su infraestructura energética. De ahí, que se haya puesto el foco sobre las grandes compañías petroleras de EEUU, que tendrán sin duda prioridad en este proceso.

Pero también hay que fijarse en aquellas otras que están sobre el terreno y con una larga trayectoria en el país, como es el caso de la española Repsol y la italiana Eni. Y de las dos, Parejo remarca que ENI tiene "una ventaja crítica: experiencia en operar en entornos políticamente inestables con respaldo diplomático sólido".

"Repsol, en cambio, tiene activos y conocimiento técnico, pero su desafío no es industrial, sino político y jurídico, especialmente en un contexto de reconfiguración contractual", añade

Este juego es especialmente significativo una vez conocida la posición oficial del Gobierno de Meloni. Roma apoya a Washington, es decir, Meloni respalda la captura de Maduro. El camino elegido por el Gobierno italiano es apoyar al presidente Donald Trump, pase lo que pase, y ahora le interesa especialmente más para proteger los intereses de Eni en el país caribeño.

"Y Repsol debe caminar de la mano de Eni para evitar que Trump desplace a las petroleras que llevan décadas allí en favor de las estadounidenses", agrega Parejo, quien insiste en que Meloni tiene capacidad de negociación con Trump, a diferencia del Gobierno de España.

Pero, ¿qué puede hacer Europa? "No lidera este proceso, pero sí puede integrarse en él. Y esa integración será principalmente económica, no política", añade el experto.

"Para España, la oportunidad pasa menos por el discurso y más por la capacidad de posicionarse con pragmatismo a través de sus empresas y de una diplomacia económica bien alineada", advierte.

Petroleras americanas

Pero Repsol y Eni no son las dos únicas petroleras que están asentadas en Venezuela ni con una elevada capacidad de maniobra. También está Chevron.

"La estadounidense Chevron no se ha ido del país ni siquiera cuando no podía extraer ni una gota de crudo, algo que su propio CEO dejó claro públicamente a finales de 2025, incluso en el contexto de sanciones activas. Eso no es ideología: es posicionamiento anticipado", señala el experto de geopolítica de José Parejo & Asociados.

Y otra gigante del sector, ConocoPhillips, "mantiene litigios internacionales por expropiaciones valoradas en más de 9.000 millones de dólares, lo que la convierte en un actor clave en cualquier reordenación legal de activos", puntualiza.

"Estados Unidos prioriza velocidad, control y pragmatismo. Europa aporta algo distinto: capital a medio plazo, experiencia regulatoria y capacidad de reconstrucción institucional en fases posteriores en Venezuela. Pero esa oportunidad solo existe si Europa abandona la tentación de quedarse en el plano declarativo y actúa como socio funcional", asevera Parejo.

Estados Unidos, en cambio, ha demostrado algo muy concreto: capacidad de combinar coerción militar, control financiero y red energética en un mismo movimiento, sin necesidad de cobertura multilateral efectiva.

"La acción estadounidense en Venezuela no introduce una anomalía, sino que hace visible una realidad constante, por la que, cuando los mecanismos multilaterales no funcionan, los Estados con mayor capacidad actúan directamente", apunta el experto.

Para Parejo, el verdadero debate, por tanto, no es si esto debía ocurrir, "sino qué secuencia de decisiones se abre ahora".

"Y esa secuencia será, en gran medida, administrativa y económica antes que política: control territorial, flujo de caja, seguridad básica y reconstrucción operativa del Estado", detalla.

China y Rusia

Y mientras tanto, ¿cuál es la posición y los movimientos de las otras potencias internacionales, como Rusia y China?

"China mantiene en Venezuela una exposición financiera superior a 60.000 millones de dólares, gran parte de ella estructurada como oil-for-debt. El problema no es el volumen, sino que esa deuda está respaldada por flujos que hoy no controla. En términos prácticos, China pasa de ser un acreedor estratégico a un acreedor vulnerable", continúa Parejo.

En el caso de Rusia, explica que conserva "presencia política y algunos contratos de seguridad". Sin embargo, subraya que "carece de capacidad logística, naval y aérea para alterar un escenario en el Caribe, especialmente tras el desgaste en su guerra de Ucrania y la reorientación de recursos hacia su entorno inmediato".

Y, concluye, "esto no significa que ni China ni Rusia (ni su supuesta alianza) desaparezca del tablero. Significa que sus compromisos en Venezuela quedan expuestos como compromisos sin capacidad de protección. Y eso tiene consecuencias jurídicas, financieras y estratégicas de largo recorrido".

"La operación deja claro quién puede ejecutar decisiones complejas y quién, en la práctica, solo puede reaccionar", resume Parejo.