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Observatorio de la Energía

Alemania, Bélgica, Canadá, Japón o Filipinas: las subastas eólicas marinas pondrán en juego hasta 48 GW en 2026

En España el sector está aún por despegar, a la espera de la primera subasta y de la orden ministerial que establezca las reglas del juego.

Más información: El sector eólico reclama "acciones urgentes" para impulsar la tecnología marina flotante en España

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Las claves

Hasta 48 GW de capacidad eólica marina se pondrán en juego en subastas clave en países como Alemania, Bélgica, Canadá, Japón y Filipinas hasta 2026.

Grandes empresas como Iberdrola, Orsted, Vattenfall, RWE y EnBW ven en estas subastas oportunidades estratégicas tras un año difícil para el sector.

España sigue rezagada en el desarrollo de la eólica marina debido a retrasos regulatorios, mientras otros países avanzan con nuevas rondas de adjudicación.

Las subastas en Alemania, Bélgica, Canadá, Japón y Filipinas presentan diferentes modelos y retos, destacando la apuesta por proyectos flotantes y la entrada de nuevos actores en la cadena de valor.

Alemania, Bélgica, Canadá, Japón o Filipinas. Son algunos de los escenarios donde el sector confía en que las subastas de energía eólica marina le permitan volver a levantarse tras un annus horribilis, marcado por concursos desiertos, retrasos regulatorios y el ataque de Donald Trump a la industria estadounidense.

Según Westwood Global Energy Group, consultora especializada en investigación energética, 2026 se perfila como un año crucial para la tecnología offshore.

Se esperan adjudicaciones de arrendamientos que superen los niveles de 2025, con una capacidad proyectada de hasta 48 gigavatios (GW). Eso sí, parte de este volumen proviene de emplazamientos retrasados o licitados nuevamente.

Muchos de estos emplazamientos podrían convertirse en objetivos clave para Iberdrola, Orsted, Vattenfall, RWE y EnBW, empresas que han hecho apuestas estratégicas de gran envergadura en la eólica marina.

Varias rondas de arrendamiento en curso culminarán el próximo año, entre ellas Bass Strait en Australia, A09 en Francia y North Sea Central y Hesselo en Dinamarca. Mientras tanto, las subastas en fase previa a la licitación en Alemania, Japón y Bélgica también se prevé que se adjudiquen en 2026.

En el Reino Unido se anunciarán los resultados del CfD AR7, y Filipinas planea adjudicar hasta 3,3 GW de eólica marina a través de su primera Subasta de Energía Verde (GEA-5).

La mayor parte de la actividad se concentrará en proyectos de fondo fijo, aunque la energía flotante también tendrá su protagonismo, especialmente en rondas como la A09 y el fondo flotante del AR7.

Para Westwood Global Energy Group, la desaceleración del mercado ha obligado a los promotores a priorizar valor sobre volumen, optando por desinversiones, asociaciones estratégicas y reducción de riesgos en proyectos más costosos o emergentes, como la eólica flotante.

Al mismo tiempo, los proveedores y la cadena de suministro buscan participar directamente en los proyectos, no sólo como fabricantes, sino como socios o coinversores, ofreciendo tecnología, servicios de ingeniería y consultoría, y asegurando presencia en nuevos mercados internacionales.

Subastas clave

Alemania debe recuperarse del último varapalo. La subasta de agosto de 2025 terminó desierta, un fiasco que dejó al sector local alarmado.

Para 2026, el Parlamento germano ha decidido reducir la capacidad ofrecida: entre 2,5 y 5 GW, frente a los 6 GW previstos inicialmente y los 10 GW que se habían licitado en el pasado. Desde el sector reclaman un rediseño profundo antes de que los parques en el Mar del Norte vuelvan a salir a subasta.

A miles de kilómetros, en Filipinas, la brisa sopla con nuevas expectativas. El Departamento de Energía lanzó en noviembre de 2025 su primera subasta de eólica marina, centrada en 3,3 GW de proyectos de fondo fijo, pensados para integrarse con la red eléctrica y los puertos existentes.

La entrega se proyecta entre 2028 y 2030, y representa un primer paso ambicioso en un país que apuesta por diversificar su matriz energética.

Bélgica también ajusta su calendario. El primer lote de la Princess Elisabeth Zone, con un parque de unos 700 MW, debía adjudicarse a finales de 2025, pero la incertidumbre sobre costes y financiación llevó a posponerlo.

El relanzamiento está previsto a inicios de 2026, con un marco reforzado y la ambición de sumar entre 3,15 y 3,5 GW de nueva eólica marina antes de 2030.

Los siguientes lotes, de entre 1,2 y 1,4 GW cada uno, se adjudicarán entre 2026 y 2028 bajo un modelo de CfD bidireccional, que fija un precio de referencia para la electricidad y equilibra los ingresos entre promotores y sistema eléctrico según evolucione el mercado.

En Canadá, la mirada está en la costa de Nueva Escocia, donde el regulador lanzó en octubre de 2025 su propia convocatoria de Información y Precalificación para proyectos de eólica marina. La adjudicación aún no tiene fecha confirmada, pero podría concretarse entre 2026 y 2027.

Japón también se prepara para reabrir viejas puertas. La retirada de algunos promotores de iniciativas adjudicadas en las primeras adjudicaciones que hizo el país ha llevado a las autoridades a planear una re-subasta a partir de 2026.

Introducirá, eso sí, cambios clave en el diseño de los concursos, como la introducción de un suelo de precio y un mayor peso de la viabilidad económica y técnica de los proyectos.

Por último, Turquía encara su gran apuesta a futuro. Con hasta 7 GW previstos para 2040 según la hoja de ruta diseñada con el Banco Mundial, las primeras subastas podrían lanzarse hacia finales de 2026 o inicios de 2027, siempre que se completen la planificación y preparación de los proyectos.

El atraso de España

En España, el horizonte de la eólica marina apunta a 3 GW para 2030, mayoritariamente flotantes, pero el camino sigue lleno de retrasos normativos.

Mientras otros países lanzan nuevas rondas y adjudican proyectos, aquí la eólica marina permanece en pausa, a la espera de la primera subasta y de la orden ministerial que establezca las reglas del juego.

El sector lleva tiempo reclamando la publicación de la orden ministerial y un calendario indicativo de licitaciones para los próximos años, que permita planificar inversiones y atraer capital.

Entre las propuestas, destaca la celebración de una subasta piloto en Canarias, con 200 a 250 MW. Las islas no sólo enfrentan elevados costes de generación, sino que cuentan con un consenso industrial, social y político que las convierte en un escenario ideal para impulsar la eólica marina.

La inacción, advierten los expertos, tiene un coste. La falta de subastas está provocando una fuga de inversiones hacia otros países, y muchas empresas españolas, sobre todo pymes proveedoras, corren el riesgo de quedarse fuera del despegue comercial de la eólica flotante.