Fotomontaje de una flecha hacia abajo con una central de cogeneración al fondo.
La cogeneración avisa de la desindustrialización 'silenciosa' que hay en España: "para 2030 cerrará el 50% de las plantas"
La demanda no remonta principalmente por la caída de la producción industrial, el 23% en las electrointensivas, el 21% de las gasintensivas y el 50% en cogeneración.
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Aviso a navegantes desde el sector industrial español. Mientras el país muestra una mejora en sus datos macroeconómicos en 2025, con un crecimiento del PIB cercano al 2,9% y una tasa de desempleo alrededor del 10,4% en el tercer trimestre del año, la industria está cerrando.
"En los últimos cuatro años, la demanda de la industria electrointensiva ha caído un 23%, la de los gasintensivos un 21% y lo peor la de la cogeneración, que ya es del 50%", explica Javier Rodríguez, director general de ACOGEN, a EL ESPAÑOL-Invertia.
"Estamos viviendo un auténtico cogenicidio industrial, con una parálisis y retroceso que si no se detiene, los datos apuntan a que en 2030 a esa cifra se le sumará otro 30% o 50% más".
Un fenómeno al que le ha denominado "la desindustrialización silenciosa, que no solo se está viviendo en España, sino en toda Europa".
Esta problemática ha hecho saltar todas las alarmas en Alemania, y por eso "ya ha aprobado planes para que el precio de la energía para la industria no suba de los 50 euros/MWh".
La cogeneración ha pedido medidas urgentes al Gobierno y, si no se toman, acudirá a la Justicia para "defender sus derechos", según el presidente de la Asociación Española de Cogeneración, José Ignacio Castillo.
"Subastas, retribución y la falta de seguridad regulatoria, además de obligar a una electrificación que nos supone un coste añadido y que nos hace perder competitividad, son las tres patas que están dañando el futuro de un sector que genera riqueza y empleo de calidad extendido por toda la geografía", ha dicho por su parte Rodríguez a este diario.
La legislación española establece que, por regla general, el coste del cableado e infraestructuras eléctricas necesarias para implantar una industria en una nueva área o polígono debe ser asumido por la propia industria o solicitante, especialmente cuando se trata de extensiones de red o acometidas de nueva construcción.
El consumidor industrial es responsable de abonar los derechos de acometida y extensión, que pueden variar dependiendo de la potencia solicitada y la ubicación.
Sin subastas a la vista
El Ministerio para la Transición Ecológica no ha concretado aún la fecha ni las condiciones de las subastas de 1.200 megavatios (MW), que el sector lleva aguardando desde que fueron anunciadas en 2021, a pesar de que la inversión asociada de unos 1.300 millones de euros está lista.
"Las subastas siguen sin fecha y ahora recibimos una propuesta para degradar el marco operativo con un recorte millonario que genera desconfianza en el tejido empresarial para invertir 1.300 millones de euros. En cinco años hemos perdido el equivalente a dos nucleares en potencia síncrona", recalcó.
Es decir, del 12% de participación en el mix eléctrico español en 2020 ahora está en 6%. "Si miramos a Alemania, se sitúa en más del 20%, en el mundo la media está en el 15%, en Europa, el 12% y en Asia el 17%", añade Rodríguez.
A ello, sumó la amenaza que representa la reciente propuesta de orden retributiva para el periodo 2026-2031, que recorta más de 250 millones de euros anuales al sector por no mantener los costes de CO2 reconocidos en 2024.
Y se le suma otros 150 millones de euros de 'hachazo' de solamente reconocerse un incremento de un 1% anual en los costes de operación y mantenimiento (O&M) desde el año 2020, y otro más de 70 millones de euros en la retribución a la inversión por "un error" para 2026-2028.
Unas 230 plantas -con 1.500 MW de potencia instalada- se apagaron entre 2020 y 2024 al agotar su vida útil retributiva, sin que llegara el marco prometido por Ley, y los próximos tres años "pararán otras 140 instalaciones con 1.300 MW".
El gas, el más competitivo
"El rumbo dependerá", en gran medida, de las decisiones que adopte próximamente el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha concluido Javier Rodríguez.
El gas sigue siendo el combustible más competitivo en costes y las alternativas no cubrirían las necesidades de la industria.
En el caso de los gases renovables, por ejemplo, las expectativas de capacidad de biometano en 2030 solo abastecería el 3,5% de la demanda, y si se cumplieran los objetivos del PNIEC (Plan Nacional de Energía y Clima) en hidrógeno verde, solo alcanzaría entre el 7% y el 8% del total.
El PNIEC 2023‑2030 eleva de forma muy significativa la ambición en hidrógeno renovable: fija como objetivo principal alcanzar en torno a 11‑12 GW de potencia de electrolizadores instalados en 2030 en España. Por el momento, la capacidad de producción de hidrógeno verde es todavía limitada, con estimaciones que sitúan la potencia instalada de electrolizadores en funcionamiento cerca de los 100 a 200 MW.