Una turbina eólica.

Una turbina eólica.

Observatorio de la Energía

El coste para Europa de no acelerar el ritmo de instalación eólica asciende a 50.000 millones anuales

El Viejo Continente enfrenta a una pérdida de 240.000 empleos eólicos en 2030 si no aprovecha su oportunidad.

19 marzo, 2024 07:03

La industria eólica toma un papel protagonista esta semana con la feria WindEurope, la cita anual por excelencia del sector, que se celebrará en Bilbao del 20 al 22 de marzo. La crisis eólica, que se inició con el parón del Covid y fue impulsada por la guerra en Ucrania, ha frenado en los últimos años el ritmo de instalación en Europa.

Existe un consenso claro sobre el papel clave que jugará esta tecnología en la consecución de los objetivos de descarbonización. Pero ¿cuál es el coste de no atajar los problemas actuales y no acelerar el ritmo de despliegue eólico? Según el último análisis de la patronal europea WindEurope y Rystad Energy, hasta 50.000 millones de euros por año.

Las firmas han llevado a cabo evaluación de los escenarios eólicos europeos en el periodo 2024-2030 y del coste de inacción (diferencia un escenario de los objetivos 2030 y un escenario de bajo cumplimiento). Según Rystad, si no se acelera el ritmo de instalación, Europa tendrá que importar 64 millones de metros cúbicos (bcm) adicionales de combustibles fósiles en 2030. Esto supondrá 13.000 millones de euros anuales de pérdidas económicas entre 2024 y 2030.

[WindEurope, la patronal eólica europea, optimista para que la UE alcance sus objetivos de renovables en 2030.]

Además, esto supondría un estancamiento de la contribución al Producto Interior Bruto (PIB), en lugar de un aumento continuo del sector eólico. Se trata de una pérdida de contribución directa de 21.000 millones de euros en 2030. Adicionalmente, se perderían 240.000 empleos eólicos europeos en 2030.

Un contexto de bajo cumplimiento supondría 1,2 gigatoneladas (Gt) de emisiones incrementales del ciclo de vida debido a una menor actividad eólica en 2024-2030, lo que implicaría un impacto de 15.000 millones de euros anuales en el gasto de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea.

En la industria eólica, uno de los aspectos que ha recibido mayor atención es el mercado de turbinas, donde los fabricantes europeos y occidentales han tenido dificultades financieras en los últimos años. Esto ha desafiado sus perspectivas de aumentar sus capacidades a escala y ritmo necesarios para que Europa alcance sus ambiciosos objetivos.

China es el principal exportador hacia la UE en términos de valor comercial, contribuyendo con más del 50% del valor de importación de 2018 a 2022, en promedio. Le siguen India, Turquía y Estados Unidos como otros grandes exportadores de componentes relacionados con las turbinas hacia la UE.

"Aunque es demasiado pronto para concluir sobre un cambio de tendencia, 2023 registró una ligera disminución en el valor de importación, estimada en alrededor del 11% interanual", recogen desde Rystad Energy. Aunque las importaciones desde China e India se estiman que han disminuido en 2023, las exportaciones turcas relacionadas con las turbinas hacia la UE han crecido significativamente.

"Es importante tener en cuenta que la presión inflacionaria en los últimos años ha aumentado el valor comercial de las importaciones de la UE. En 2023, la inflación comenzó a aplanarse, lo que podría explicar en parte la desaceleración", añaden.

Subastas

Europa es líder en fabricación de componentes para energía eólica, con una cadena de suministro interconectada gracias al Acuerdo de Libre Comercio de la UE. Países como Alemania, España y Dinamarca destacan en la producción de palas, nacelles y torres.

La reciente escalada en los precios de las subastas para desarrolladores de energía eólica terrestre responde a las presiones de los costes crecientes y el aumento de las tasas de interés.

Estos desafíos han llevado a márgenes reducidos para los proveedores y, consecuentemente, han trasladado las presiones financieras a los desarrolladores, obligándolos a aumentar sus precios de oferta en las subastas para contrarrestar estos gastos crecientes.

"Se espera una reducción temporal en los costes de los componentes, pero se prevé un aumento a más largo plazo para 2027" debido a la restricción de la cadena de suministro, subrayando la necesidad de "mecanismos de licitación flexibles" para abordar aumentos imprevistos de costes y evitar la cancelación de proyectos, detalla el análisis.

El esquema de subasta de Francia para la energía eólica terrestre, que tenía un límite establecido en 70 euros por MWh para evitar ofertas especulativas, ha visto cómo este límite se ha ajustado al alza en respuesta a la inflación.

En el Reino Unido, los desarrolladores se abstuvieron de ofertar en la última subasta de energía eólica marina debido a precios gubernamentales que no coincidían con los costes crecientes, lo que llevó al gobierno a aumentar los precios máximos para la licitación que se llevará a cabo este 2024.

Más de 50.000 megavatios (MW) de capacidad eólica marina se licitarán este 2024, una cifra muy por encima del récord anterior de 21.000 MW en 2021. Según un reciente análisis de Morgan Stanley, este año marcará un récord de adjudicaciones en las subastas offshore.

Gastos

Los gastos relacionados con el desarrollo y operación de parques eólicos terrestres y marinos en Europa han crecido de alrededor de 32.200 millones de euros en 2015 a casi 50.600 millones en 2023. La mayor parte de este gasto se destina a gastos de capital (capex), mientras que los gastos operativos (opex) crecen de manera más constante con el aumento de la capacidad instalada.

El capex se mantuvo estable entre 2021 y 2023, debido en parte al crecimiento limitado en las adiciones de capacidad eólica terrestre entre 2022 y 2023, y al aumento en el capex relacionado con proyectos eólicos marinos que se esperan en línea en el período 2024-2026, lo que ha sido compensado por niveles más bajos de comisionamiento durante 2022 y 2023 en comparación con el período 2019-2021.

La mayor parte del gasto se ha relacionado con parques eólicos ubicados en la UE, que ascendió a aproximadamente más de 38.600 millones de euros en 2023. Esto está dominado por gastos relacionados con la energía eólica terrestre, con países como Alemania, Francia, Suecia y España como los principales contribuyentes en los últimos años.

Para la energía eólica marina, Alemania y los Países Bajos han sido los principales impulsores del gasto entre 2015 y 2023. El Reino Unido también ha crecido significativamente en sus inversiones en energía eólica marina en la última década, convirtiéndose en la nación líder en capacidad eólica marina en Europa con alrededor del 45% de la capacidad operativa de la región.

Noruega había experimentado un crecimiento en los gastos de energía eólica terrestre de 2015 a 2019, pero esto ha disminuido rápidamente hacia 2023 debido a la pausa de tres años en la concesión de licencias impuesta por el gobierno en 2019 y la incertidumbre en torno a las políticas fiscales.