El mundo alcanza el pico de consumo de energía fósil, las renovables ganan la partida

El mundo alcanza el pico de consumo de energía fósil, las renovables ganan la partida

Energía

La volatilidad del mercado eléctrico provoca dudas en los inversores sobre la rentabilidad de las renovables

La señal de precio que se está dando a los inversores en los últimos meses puede impulsar el sector, el problema es que nadie sabe hasta cuándo.

21 julio, 2021 01:26

Noticias relacionadas

Hace apenas tres años, el mayor miedo de los desarrolladores y promotores renovables es que no pudieran recuperar sus inversiones por la 'canibalización' de los precios en el mercado mayorista de la electricidad. Esto es, que cuanto más renovables participan en el pool más cae el precio de la energía. O dicho de otro modo, cuanto más producen menos cobran.

Sin embargo, ahora la pandemia lo ha cambiado todo. "Con los volúmenes que se mueven en el mercado eléctrico anual de futuros, nadie se fía de los precios a un año o a dos", señalan a Invertia fuentes del sector renovable.

De hecho, "podría retrasarse el 'efecto caníbal' hasta 2026-2027 mientras el gas marque los precios en la mayor parte de las horas". Pero también podría haber una reforma del mercado, como ha dejado caer en varias ocasiones el Gobierno desde Filomena.

Por todo ello, "hay incertidumbre y así se refleja en los precios futuros para Cal22 y Cal23, nadie sabe qué va a pasar, y por eso, la mayoría de los nuevos proyectos prefieren firmar un PPA". 

Y también ese acuerdo se está complicando. "Es muy difícil encontrar un punto medio entre lo que quiere el generador renovable, que está viendo un mercado diario a 90 euros de media, y un comprador que busca por debajo de los 40 euros/MWh", añaden las mismas fuentes. 

Mercado eléctrico en máximos

Y no es para menos. Si en junio se rozaban precios históricamente elevados, en julio están pulverizando récords de 2002. 

El precio medio de la luz en el mercado mayorista ha tocado este miércoles un nuevo máximo, superando la cota de los 106 euros por megavatio hora (MWh) tras encarecerse un 4,6% con respecto al día anterior. Y nada hace augurar que el resto de los días pueda bajar ese precio. 

Es un cóctel perfecto que combina un mercado internacional del gas por las nubes, el índice TTF holandés, el de referencia en España, ha llegado a rozar los 37 euros/MWh, el CO2 no baja de los 52 euros/Tn y la eólica y la hidráulica brillan por su ausencia. Primero porque con excesivo calor no suele haber viento y segundo porque en verano no hay exceso de agua embalsada. 

"Lo único que podría provocar una bajada a corto plazo del precio eléctrico es que soplara el viento".

"Que se normalice el precio del gas tardará un poco más, cuando Rusia normalice el suministro a Europa". Mientras tanto, Holanda ha cerrado definitivamente su yacimiento de gas de Groningen, el mayor de Europa Occidental, porque estaba ya con un 25% de su capacidad y estaba generando terremotos en la región.

En EEUU, con la paralización de la economía el año pasado, quebraron muchas empresas de gas esquisto y necesitan tiempo para reactivarlas, y el sector eléctrico de China y Japón está absorbiendo los barcos gaseros procedentes de EEUU y Qatar.

Incertidumbre y volatilidad

"Las curvas de precios que se diseñaron antes de la pandemia han quedado obsoletas", puntualizan. "En los próximos tres años será difícil saber lo que va a pasar, se puede acertar tanto como tirando una moneda al aire". 

Todo depende de cómo evolucione esta pandemia. "En un escenario optimista", añaden las fuentes, "la Covid se convertirá en una gripe 2, es decir, viviremos una cierta normalidad a finales de 2023. Estamos lejos de ver el final, porque en los países donde no se están poniendo vacunas al ritmo de Europa o de EEUU, la gente se sigue muriendo". 

"Y en un escenario menos optimista, con nuevas variantes que pudieran ser resistentes a las vacunas, haría retroceder la economía mundial", concluyen. 

Con un horizonte poco claro, de alta volatilidad y sin saber a ciencia cierta cuál va a ser la evolución, hay inversores que se están volviendo más cautos a la hora de lanzarse a nuevos proyectos renovables.