Energía

Los motivos por los que llenar el depósito de gasolina va a ser cada vez más caro este verano

El precio de la gasolina y el gasóleo están alcanzando niveles preCovid y se prevé que continúen al alza en los próximos meses. 

12 julio, 2021 17:07

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Junto a las desavenencias en la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos sobre el nivel de producción de petróleo, los analistas coinciden en que este verano el precio del petróleo podría acercarse a los fatídicos 100 dólares. Se espera un verano en el que llenar el depósito recuerda a épocas prepandemia.

Primero, porque hay mucha demanda de movilidad reprimida después de un bloqueo de 18 meses y cada vez es más posible con el éxito de las vacunas. Y en segundo lugar, porque seguirá aumentando el uso de automóviles privados durante un período prolongado, según BofA.

Pero no solo. Se prevé que la presión política de gobiernos de todo mundo frene el gasto de capital en la industria del petróleo en los próximos meses para cumplir los objetivos de París. Los inversores se han pronunciado aún más en contra de gastar en este sector por razones tanto financieras como ASG. Y por último, están aumentando las presiones judiciales para limitar las emisiones de CO2.

El litro de gasolina de 95 octanos, en máximos desde octubre de 2014, se vende esta semana en España a una media de 1,38 euros, mientras que el de gasóleo cuesta 1,25 euros, el precio más elevado desde enero de 2020, según datos de la Comisión Europea.

Por tanto, rellenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta ahora unos 76 euros, 10 euros más que en enero; mientras que si es de gasoil serán unos 69 euros, 9 euros más que seis meses atrás.

La Covid y la OPEP

Según BofA, las existencias de petróleo de la OCDE están por debajo de la media de 5 años, lo que respalda al Brent a 68 dólares el barril este año. 

En junio del año pasado, Bank of America ya advirtió de que los precios del petróleo crudo estarían en una senda ascendente hacia 2021 a medida que la OPEP+ decidiera recortar y una recuperación incipiente de la demanda empujara al Brent a 60 dólares/bbl para el 2T21.

La efectividad de las vacunas Covid-19, junto con más restricciones de suministro de la OPEP +, les hizo mover su objetivo de Brent del 2T21 a 70 dólares/bbl en febrero y ahora, con la decisión de Irán, se han empujado brevemente los precios por encima de 75 dólares/bbl este mes.

¿Qué viene después? Los inventarios de petróleo están ahora por debajo de la media de 5 años en los países de la OCDE pero la amplia capacidad disponible de la OPEP + y un probable retorno de barriles de Irán probablemente limitarán los precios del petróleo este año.

Efecto pluma

Mientras esto ocurre en los mercados internacionales, en las estaciones de servicio de nuestro país, el precio del combustible sigue marcando niveles preCovid. Es lo que se conoce como "efecto pluma y cohete".

Así es como lo ha denominado en varias ocasiones la propia CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) refiriéndose a que los precios de los carburantes suben cohetes pero, cuando baja el precio internacional del petróleo, descienden con la lentitud de una pluma.

Según la OCU, es probable que continúen las subidas en las próximas semanas y que estas tengan "un importante efecto en los bolsillos de los consumidores".

A primeros de este mes de julio, los carburantes se situaban en máximos históricos (1,24 euros por litro de media en el caso del diésel y 1,38 euros/l en el caso de la gasolina). Esta subida implica un sobrecoste anual de 311 euros en el caso de la gasolina y 250 € en el caso del diésel.

OCU recuerda que al igual que ha sucedido en otras crisis, las subidas del precio de la energía tienen efectos inflacionistas en el precio de los alimentos frescos (pescados, verduras y especialmente carnes) o el de los precios indexados como los alquileres.