Sevilla

Fumata blanca en la histórica factoría malagueña de Coca-Cola. Tras sucesivas protestas y la negativa de la plantilla al cierre de la central, la empresa y los sindicatos han conseguido llegar a un acuerdo. Prejubilaciones para mayores de 55 años, indemnizaciones para quienes decidan extinguir su contrato y traslados a la planta de Sevilla con ayudas sociales.

Tras un mes de negociaciones en Coca-Cola, ambas partes han pactado la solución que incluye a la totalidad de los empleados. Cuenta con el visto bueno de todas las partes involucradas y la plantilla tendrá siete días desde la firma definitiva del acuerdo para decantarse por una alternativa.

El acuerdo recoge un plan de prejubilaciones para mayores de 55 años o más a fecha de 15 de enero de 2021. La empresa les garantiza una indemnización bruta por despido y, al cumplir los 63 años, podría acogerse a la jubilación anticipada. Se asegurará además las cotizaciones necesarias para quienes entonces no tuvieran suficientes años cotizados.

La segunda opción pasa por extinciones indemnizatorias. Podrán acogerse quienes no cuenten con la edad mínima para la prejubilación y no opten por el traslado a otras plantas. Tendrán derecho a una indemnización bruta por despido de 45 días por año de servicio con un límite de 42 mensualidades, una indemnización líquida adicional y una prima de cierre del centro.

La tercera y más polémica opción será la recolocación en otros centros de la empresa, tanto en el de Sevilla como en otros de España. Podrán acogerse los menores de 55 años y aquellos mayores que no opten por la prejubilación. Dispondrán de doce meses en los que podría extinguirse el contrato de trabajo acogiéndose a las condiciones del plan de prejubilación o las extinciones indemnizadas.

Ayudas al traslado

La opción de traslado trae un pan bajo el brazo: una indemnización bruta por traslado de 18.000 euros, un permiso retribuido de cinco días para la mudanza y una ayuda a la vivienda de 700 euros brutos mensuales durante dos años. También se reconocerá la antigüedad al personal trasladado con la condición de fijo discontinuo.

La plantilla, que ve con buenos ojos el acuerdo, tendrá que organizarse con el día 15 de enero como fecha clave en el calendario. Hasta entonces, deberán terminar todas las tareas necesarias y actividades del centro de trabajo de la fábrica de Málaga, que cerrará sus puertas tras ese día.

Todas las opciones cumplen la línea roja que marcó la plantilla: que ningún empleado caiga en la desprotección de quedarse sin un puesto de trabajo. Con ello, se cierra el capítulo de Coca-Cola en Málaga para dar a luz en La Rinconada (Sevilla) a su planta más grande de Europa.

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