Tras un año sin precedentes para el sector financiero y con un renovado equipo gestor, Sabadell presenta esta semana su nuevo plan estratégico para el próximo trienio, que girará en torno a afianzar el negocio bancario a lo largo de un camino que prevé transitar en solitario.

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El próximo viernes, 28 de mayo, tendrá lugar la presentación a analistas de la nueva hoja de ruta de la entidad, tras la cual el nuevo equipo gestor, liderado por su consejero delegado, César González-Bueno, realizará un road show en los siguientes días para darlo a conocer a los inversores e intentar convencerles del proyecto de futuro de Sabadell.

También deberá vender esta hoja de ruta su nuevo director financiero, Leopoldo Alvear, al que González-Bueno fichó tras su aterrizaje en Sabadell y en pleno proceso de integración con CaixaBank de su antigua casa, Bankia, donde ocupaba el mismo cargo.

Mejora de la eficiencia

El contenido del plan no se conocerá hasta el viernes, aunque durante la última presentación de resultados desde la entidad ya se dejaba entrever que contemplaría una mejora de la ratio de eficiencia, que cerró el primer trimestre del año en el 54,6%, frente al 49,34% de un año antes.

La idea se traduce en una reducción de los costes, un plan que González-Bueno achacó a una necesidad de adaptarse a la nueva realidad de la banca, en la que los clientes ya no buscan tanto una atención presencial.

González-Bueno ya traza las líneas del plan estratégico para 'salvar' a Banco Sabadell

"Estructuralmente, el negocio necesita seguir actuando en la parte de costes (...). Los clientes quieren buenos precios y cada vez requieren menos algunas cosas", apuntó, sin llegar a rechazar la puesta en marcha de ajustes de empleo en el futuro.

Precisamente, Sabadell cerró el pasado año, con acuerdo con los sindicatos, un plan para prejubilar a 1.800 empleados. Este año el banco va a volver a la política de prejubilaciones que lleva a cabo recurrentemente, por la que estudia que abandonen la entidad otros 500 trabajadores, aunque la cifra puede variar. En los últimos tres años, unos 600 empleados han causado baja a través de este sistema.

Sin fusiones a la vista

En todo caso, el plan girará en torno a un futuro en solitario para Sabadell. Tras las infructuosas negociaciones con BBVA para integrar ambos negocios, el banco que preside Josep Oliu ha remarcado en varias ocasiones que se dirige a un futuro sin fusiones.

"BBVA pertenece al pasado (...) Sabadell no está contemplando ninguna operación corporativa ni forma parte de su estrategia", afirmó rotundamente Josep Oliu, presidente (ahora no ejecutivo) del banco, durante la presentación de resultados anuales.

En este futuro a medio plazo, Sabadell dependerá del que siempre ha sido su negocio core, la banca. No en vano, la entidad financiera ha ido deshaciéndose poco a poco de algunos de sus mejores activos durante los últimos meses, tras la venta de su servicer inmobiliario, Solvia, y de su gestora.

A estas dos operaciones dentro de poco se sumará, si todo va como se espera, la desinversión de su banco en Andorra, cuya venta negocia ya en exclusiva con Morabanc, como adelantó Invertia.

El negocio del que, al menos de momento, ya no quiere deshacerse es su filial británica, TSB. Una de las primeras decisiones de González-Bueno a su llegada a la entidad fue dar carpetazo a los planes de venta del banco británico, para los que Sabadell había llegado a contratar a Goldman Sachs.

Ahora, según dejaron claro sus gestores, no hay ninguna operación a la vista y el banco confía en sacar rendimiento a un negocio que se convirtió en su peor pesadilla hace tres años, pero que ya ha comenzado a dar beneficios otra vez.