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Los trabajadores de Airbus han decidido aceptar la última propuesta de mejoras salariales y sociales de la dirección. El conflicto laboral que castiga a la empresa y a todo el sector aeroespacial español desde julio llega a su fin.

Han votado a favor del acuerdo el 76,7%, por un 20% en contra y menos del 3% de abstenciones. La participación fue del 87%.

Había 14.000 trabajadores llamados a participar en el referéndum en Getafe, Sevilla (Tablada y San Pablo), Cádiz, Albacete e Illescas (Toledo).

"El resultado de hoy establece un camino claro a seguir. Permitirá a Airbus mantener una posición sólida y competitiva en España, al tiempo que refuerza el compromiso colectivo con el bienestar y la seguridad de nuestros empleados, así como con el futuro a largo plazo de nuestra presencia industrial", ha dicho la compañía en un comunicado.

La dirección considera que se han producido "buenos resultados", pero añade: "Aceptamos con humildad que el 20% votó en contra de la propuesta y que todavía queda mucho por hacer para satisfacer las expectativas de la totalidad de nuestra plantilla en España".

Aún faltan por cerrar flecos y resolver al fin la convocatoria de huelga indefinida que estaba suspendida a la espera del resultado del referéndum, pero con una papeleta registrada y en vigor.

La propuesta

La propuesta de entendimiento comprende un periodo de cuatro años con el compromiso de subidas anuales conforme al IPC real, más un 7,95% en concepto de recuperación del poder adquisitivo repartido a lo largo de todo el periodo a razón de un 2% anual salvo en 2029, con un 1,95%.

Esta subida se aplicaría a los salarios desde el mes de enero de 2026.

Además, habrá un pago único de 2.000 euros brutos no consolidables para compensar la pérdida de poder adquisitivo al retrasarse las subidas de este año en el llamado 'efecto abril'.

También recoge mantener dos días de teletrabajo, vacaciones flexibles (dos semanas a elección del trabajador, otras dos según necesidades de la empresa), y otras medidas en cuanto a transporte, conciliación, servicios como la cantina, entre otros puntos.

Suspense

A la votación de hoy se llegaba con sensación de incertidumbre. Y de hastío por la situación, que provocó incluso la mediación del ministro Jordi Hereu, de la que salió la propuesta finalmente aceptada por la mayoría.

El máximo directivo de Airbus, Guillaume Faury, había admitido una fuerte desafección de buena parte de la plantilla hacia la empresa, más allá de las condiciones laborales en conflicto.

Faury ha podido constatar esta sensación en sus dos visitas a las factorías españolas a lo largo del conflicto, y no ha ocultado su preocupación por el tema.

Ha comprometido un plan de largo alcance para recuperar la confianza de los trabajadores, al margen de la solución puntual al conflicto actual.

Además, hay elecciones sindicales previstas para 2027. Los sindicatos en Airbus defienden los intereses de los trabajadores cada uno desde su posición, pero nadie pierde de vista esta circunstancia.

En las dos ocasiones anteriores en las que se ha consultado a la plantilla sobre el conflicto (para aceptar o no una propuesta anterior y para parar o no la huelga) había ganado el no.

Por poco, pero las posturas más proclives al conflicto y la presión extrema habían logrado el respaldo de la mayoría de los trabajadores.

El conflicto en España coge además a Airbus en plena renovación de su cúpula a nivel global. Un movimiento anunciado en primavera pero que se ejecuta ahora.

La española Amparo Moraleda sucede a René Obermann como presidenta a partir de hoy mismo.