Los inversores han entrado en un estado de tensa calma por la guerra de Irán, aunque -a punto de cumplir dos meses del comienzo del conflicto- todos descartan efectos demoledores en los mercados.
Es por ello que se han comenzado a retomar los planes previos a la escalada bélica, tanto en operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones) como en venta de activos.
Asesores y bancos de inversión con los que ha hablado EL ESPAÑOL-Invertia indican a este diario que la tranquilidad ha llegado para quedarse y de no mediar una catástrofe en el Golfo Pérsico, se está volviendo paulatinamente a retomar los planes que se tenían a comienzo de año.
Una situación que también se está comenzando a vivir en España, tanto con inversores foráneos como locales, pero siempre en relación a empresas situadas dentro de nuestras fronteras.
Los asesores consultados reconocen que, en general, la llegada de inversión extranjera a nuestro país sigue a la baja, pero que en los últimos días ha comenzado a notarse una reactivación de proyectos.
Este diario advirtió hace un mes (y con dos semanas de guerra) que las grandes empresas habían decidido poner en pausa operaciones a la espera de ver cómo evolucionan los mercados y la guerra.
Eran momentos en los que la bolsa tenía múltiples vaivenes y grandes fluctuaciones, generando un pánico relativamente contenido en los mercados.
Sin embargo, más de un mes después, el panorama -al menos el bursátil- está controlado. A nivel internacional, las bolsas de todo el mundo han comenzado a recuperar los niveles previos al ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el pasado 28 de febrero.
De hecho, la semana pasada dos de los índices de referencia de Wall Street, el S&P 500 y el Nasdaq Composite, conquistaron nuevos máximos históricos.
Mientras que el Ibex en España recuperó el viernes todo lo perdido incluso situándose un 0,7% por encima de los niveles pre-guerra. Aunque la caída del lunes le llevó a un -0,5%. Un dato que sigue siendo alentador considerando la volatilidad de las últimas semanas.
Todos los expertos coinciden en señalar que los mercados ya han internalizado esta situación de crisis permanente, porque hay la sensación de que el conflicto está en vías de resolución. Se cree que Donald Trump podría parar la guerra en los próximos días.
En el caso de las empresas, los impactos hasta la fecha son menores y aunque la macroeconomía podría ser la que pueda generar más desbarajustes, las últimas previsiones de la OCDE y el FMI mantienen un relativo optimismo en escenarios que siguen asumiendo un impacto limitado.
"Los resultados y comentarios de los bancos sugieren una macroeconomía sólida. Los indicadores industriales clave se mostraron más optimistas", señaló un informe de este lunes de BofA, que advierte de las buenas perspectivas de los resultados trimestrales de las empresas en Estados Unidos y Europa.
Tipos de interés
Una situación que también hace que los tipos de interés se mantengan inalterables. En sus últimas reuniones, el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal mantuvieron sus indicadores sin cambios, a la espera de ver la evolución.
Esto indica que las condiciones de financiación -hasta nuevo aviso- se mantienen relativamente bajas, lo que anima a operaciones de compra que puedan estar sobre la mesa.
Esto implica además que ante posibles nuevas subidas de tipos en los próximos meses, si la inflación sigue al alza, haya que cerrar pronto los acuerdos de financiación con las actuales condiciones.
Otro elemento que puede favorecer son las informaciones que llegan desde Bruselas y que pueden alentar las fusiones e integraciones en Europa.
Operaciones en España
La semana pasada se filtraron las líneas generales de las merger guidelines, las líneas maestras que servirán de hoja de ruta para las integraciones de los próximos meses. Unas reglas que -en principio- serían más flexibles y ayudarían a crear empresas de mayor tamaño y con más escala.
En este nuevo escenario se abren buenas perspectivas en sectores como la energía, las renovables y las telecomunicaciones y en compañías que llevan años esperando un contexto regulatorio más propicio para impulsar integraciones.
Con todo, en España ya comienzan a conocerse públicamente algunas operaciones. Este lunes Expansión publicó que Denarius Metals -que tiene el 22% de Aguablanca y tiene proyectos mineros en Lomero (Huelva) y Toral (León)- presentó una oferta por Emerita Resources, con activos en Huelva.
Por otro lado, el Corriere della Sera adelantó que el grupo francés Lesieur evalúa una posible entrada en el capital de Deoleo, empresa española líder en aceite de oliva y que controla 29 marcas, entre ellas Carbonell, Hojiblanca o Koipe.
Salidas a bolsa
Hace unos días también se cerró la OPA del grupo industrial portugués Bondalti sobre la empresa catalana Ercros, fabricante de productos químicos y farmacéuticos.
En todo caso, este resurgimiento no parece abarcar, de momento, al sector de las salidas a bolsa. Todavía cautelosos a la espera de que se cierre definitivamente la guerra de Irán.
A nivel internacional, Revolt ha salido del paso de los rumores y ha indicado que preparan su debut en el parqué para el año 2028. No antes. Entre otras cosas para esperar que la situación geopolítica se despeje.
Mientras que en el caso de España, Digi y TSK siguen valorando sus opciones de estrenarse en bolsa. Este diario ya advirtió que la compañía de telecomunicaciones ponía en pausa sus planes de salir a finales de este mes de abril y ahora analizan escenarios para mayo.
De momento, en ninguno de los dos casos hay una decisión tomada aunque la ventana de oportunidad para utilizar sus cuentas de 2025 en la salida a bolsa se acaba a mediados del próximo mes.
