Sandra Tobar Clara Alba

La apertura económica en distintas fases en España ha supuesto un verdadero respiro para los comercios nacionales. Terrazas, supermercados, tiendas de ropa, de mobiliario o de deportes vuelven a hacer caja con los consumidores lanzados a comprar todo lo que no han podido hasta ahora. Sin embargo, banca y comercio temen que este 'acelerón' en las ventas dé paso a un periodo de contracción del gasto después del verano, dificultando así el ritmo de recuperación económica.

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La afluencia de público en centros comerciales y comercios en España está siendo mejor de lo esperada en estas dos últimas semanas, cuando Madrid y Barcelona se incorporaron a las aperturas. Eduardo Zamacola, presidente de la Asociación de Comerciantes, Textil y Complementos (Acotex) califica esta situación como ‘efecto champagne’. Es decir, los clientes fieles han salido a consumir y se ha producido un “subidón de ventas”, que luego “se diluirá”. Y llegará la gran crisis del consumo.

Con la misma prudencia miran la evolución del consumo desde el sector financiero, que desde hace semanas han tomado el pulso al gasto de los españoles a través de su negocio de tarjetas y TPVs. “Hemos notado un repunte en la actividad de pagos, especialmente en las provincias en fases más avanzadas”, explicaba esta semana Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.

Por ejemplo, la entidad ya está en niveles superiores al año pasado en el uso de tarjetas en las comunidades que ya han pasado a la fase 3. En concreto, el 80% de todos sus TPVs en España ya está operativo.

Desde Banco Santander también confirman a Invertia que durante las primeras semanas del estado de alarma "la facturación a través de nuestros TPVs cayó algo más de un 50%". Mientras que la facturación presencial caía algo más de ese 50%, la facturación de e-commerce cayó en torno a un 15%. "Actualmente la recuperación de la facturación está viniendo, lógicamente por el consumo doméstico donde tanto las operaciones como los volúmenes están actualmente en línea con el año pasado", indican desde la entidad.

Prudencia para el medio plazo

Por su parte, Jaume Guardiola, consejero delegado de Banco Sabadell, explica que “el repunte en el uso de tarjetas desde comienzos de junio puede ser debido a que ‘estábamos como locos’ por salir a consumir”. En este sentido, advierte de que todavía hay que esperar para comprobar si esta mejora en los indicadores del gasto se mantiene en el medio plazo. “Creo que en unos meses la tendencia será hacia un mayor ahorro, racionando y siendo mucho más prudentes en lo que compramos”.

Aún así, es evidente que la apertura económica ha reactivado las ganas de salir y de comprar. Según datos de BBVA Research, el desplome del gasto semanal con tarjeta llegó a superar el 60% a mediados de abril. En la segunda semana de junio, la cifra sigue siendo negativa, pero se limita a una caída del 5%. Los expertos apuntan también a cierta desaceleración a medida que van pasando las semanas en las comunidades más avanzadas en la desescalada. Es decir, en la fase 3 siguen gastando, pero menos que cuando estrenaron la fase 2.

En lo que respecta al comercio textil, se ha producido una caída de entre el 30% y el 50% en las ventas. La cifra es mucho mejor de lo que preveían (con caídas del 60%), pero en Acotex preocupa mucho que se mantenga. De hecho, son conscientes de que “la situación económica se agravará” dañando la confianza del consumidor.

La patronal de grandes superficies Anged asegura que en las categorías de no alimentación, “las ventas están avanzando positivamente”. “Después de tres meses con las tiendas cerradas, muchos clientes han decidido realizar compras que posiblemente han retrasado todo este tiempo de confinamiento”, señalan.

Buenas sensaciones en la gran superficie

De momento, la reapertura al 100% de los establecimientos comerciales sí está siendo buena en la gran superficie. Dos ejemplos de ello son El Corte Inglés e Ikea. Esta última recibió 835.000 visitantes en sus centros de toda España en la semana del 8 al 14 de junio (cuando Madrid, Barcelona y Castilla y León pasaron a Fase 2).

Una de las trabajadoras de Ikea con mascarilla.

Entre las categorías de producto más vendidas se encuentran los muebles de dormitorio y de almacenaje, productos de cocina, sofás y sillones y artículos de decoración, según Ikea. A la vista está que el interés por amueblar la casa no decae. Y lo mismo ha ocurrido cuando los 92 centros de El Corte Inglés han abierto sus puertas al público.

“Se ha seguido comprando todo lo que tiene que ver con el hogar y mobiliario para teletrabajar, como ya ocurrió en el confinamiento”, detallan fuentes de la empresa, que también han observado un mayor interés por la compra de ropa para niños y de moda de verano. La duda es si el interés por los ‘muebles de oficina’ se mantiene en los próximos meses.

Desde la cadena presidida por Marta Álvarez desvelan que en estas semanas “las ventas físicas está aumentando en mayor proporción que el online”. Cabe recordar que estas últimas llegaron a multiplicarse por cinco durante la pandemia. Desde El Corte Inglés aseguran que la respuesta del consumidor es buena y “no hay miedo”.

Además, hay formatos que han salido fortalecido, como el gran formato comercial. “Es el formato que mejor se adapta a la nueva demanda de los consumidores, donde prima la seguridad y una compra más planificada para reducir las visitas”, señalan desde la patronal, quienes destacan especialmente la evolución del hipermercado, que ha consolidado su posición en la desescalada como muestran los últimos datos de Nielsen.

Evolución en valor del total de envasados y frescos en en hiper vs. súper. Fuente: Nielsen.

Sin miedo... solo de momento

Otro dato que invita al optimismo en el corto plazo es la afluencia a los centros comerciales, que recuperan el 69% de clientes habituales durante la primera semana que abrieron en la totalidad en España, ya que su apertura estaba vinculada a la Fase 2, según los datos ofrecidos por la plataforma Tiendeo.

Pese a todo, los expertos consultados por Invertia creen que todavía es pronto para hablar de recuperación. Reconocen que las ventas crecen y el consumidor ha salido sin miedo a comprar, pero no saben cómo responderá en los próximos meses. Por eso, siguen pidiendo medidas para dinamizar el consumo.

Además, compañías como Inditex ya anunciaron que cerrarán cerca de 1.200 tiendas físicas para apostar por el canal online. Y desde Tendam (antiguo Cortefiel) no descartan a este medio tener que hacer lo mismo, ya que el ecommerce ha alcanzado su madurez gracias al Covid-19.

Lo cierto es que las previsiones de impacto de la crisis de la pandemia siguen siendo dramáticas. Por eso, desde Acotex mantienen la previsión de un 50% de caída de ventas para todo el comercio textil al cierre de 2020. “Va a ser muy dura la vuelta del verano. El comercio está muy temeroso”, reconoce Zamacola.

La patronal de grandes superficies mantiene la previsión para el sector del comercio de una caída del 10% al 13% de facturación este año. Estaríamos hablando de en torno a 30.000 millones de euros para todo el comercio.

Este miedo a la desaceleración en el ritmo de consumo ya se está notando en las comunidades más avanzadas en la apertura económica. Según datos de la aplicación 'Pulso', que Banco Sabadell puso en marcha para medir la evolución del consumo en tiempo real por comunidades, en Galicia (ya en la nueva normalidad) el ticket medio de la compra en todos los sectores analizados (alimentación, salud, bricolaje, textil, etc.) ha sido de 40 euros en los últimos siete días hasta el 18 de junio, ligeramente por debajo de los 41 euros de la semana anterior.

El ritmo en la actividad comercial también ha desacelerado respecto a finales de mayo en la comunidad. Por ejemplo, del 21 al 28 de mayo, el repunte fue del 18,5% respecto a la semana anterior. Del 28 de mayo al 4 de junio, la actividad comercial creció un 6,17%. Esta esta última semana, la cifra ha vuelto a negativo (-4,1%) respecto a la anterior.