Amparo Castelló Clara Alba

Uno de los datos sorprendentes que arroja la pandemia del Covid-19 es el descenso en el uso de dinero en efectivoPese a que se haya desmentido que el manejo de billetes y monedas propaga el contagio del coronavirus por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Banco de España, lo cierto es que su uso se ha desplomado a datos inusitados. 

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Según una encuesta del banco móvil N26, la retirada de efectivo en cajeros cayó un 68% durante marzo en España. Un porcentaje que corroboran desde el sector bancario. Bankia, por ejemplo, estima que la retirada de efectivo de sus cajeros ha caído un 50% durante el periodo de confinamiento y esta cifra media se asemeja a la de otras entidades consultadas, entre las que las caídas se elevan hasta el 60%.

Así lo confirman también fuentes de CaixaBank. "En nuestro caso, la retirada de efectivo de los cajeros ha caído más que el consumo general pagado con tarjeta en establecimientos comerciales", indicando que "el pago con tarjeta en abril sí ha crecido un 42,9% en los supermercados respecto al año anterior".

Cajeros y TPVs

Es evidente que los 'súper' y las farmacias han evitado el desplome en el uso de TPVs (Terminal de Punto de Venta o en su defecto, aparatos donde pasar la tarjeta para pagar) que desde BBVA y Santander cifran entre el 60% y el 70%. "Desde el inicio de la crisis, las compras presenciales han caído un 17% pero la caída de retirada de efectivo en cajeros es aún mayor”, indican desde Bankinter

El confinamiento derivado del estado de alarma, que impide a los ciudadanos consumir en tiendas, y el miedo al contagio están siendo los detonantes. En algunos espacios, como los autobuses públicos de Valencia, Zaragoza, Málaga o Madrid, ni siquiera es posible pagar en metálico. "Esta crisis va a acelerar el papel cada vez más irrelevante que en el futuro tendrá el dinero en efectivo", afirma Juan Carlos Gázquez-Abad, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC.

Así, todos coinciden en que el 'plástico' volverá a ampliar su brecha con el efectivo cuando todo vuelva a la normalidad. Igual que el pago con el móvil, que se disparó un 15% en la segunda quincena de marzo, según datos de Revolut. 

De hecho, el dinero electrónico lleva años ganando la batalla al efectivo. Según los últimos datos del Banco de España, las operaciones con efectivo bajaron un 2,79% en 2019 hasta las 908.590, aunque el importe retirado sí subió un 0,26% hasta los 125.188 millones de euros.

Sin embargo, el crecimiento del 'plástico' ha sido mucho más rápido, con un parqué de TPVs que ya se acerca a los 1,95 millones en España.

Así, Gázquez-Abad coincide en que la tarjeta y el móvil serán los medios de pago que saldrán reforzados de la crisis. Además, cree que es muy probable que el porcentaje de compras online siga incrementándose tras el confinamiento, fruto de la comodidad que han experimentado ciertos usuarios que hasta ahora no lo habían comprobado y, que con esta crisis, se han visto forzados a realizar este tipo de compras.

¿Fin del 'cash'?

¿Significa esto que el dinero en efectivo va a comenzar su propia desaceleración hasta su desaparición? A nivel económico y medio ambiental -por el fin del papel- supondrían un ahorro. También mejoraría el nivel de seguridad. Pero, por ahora, se torna algo imposible. "A corto o medio plazo no se va a dar su desaparición aunque a largo plazo es posible", afirma Gázquez-Abad.

El profesor indica que existen varios factores para que los gobiernos no aprueben esta decisión. Por un lado se encuentran las personas mayores o con economías marginales que o bien no disponen de una tarjeta bancaria con la que efectuar los pagos o no saben utilizarla y, por tanto, el dinero en efectivo es su única vía de pago. "En países como Suecia, donde se ha planteado ya la eliminación del dinero físico, se han dado cuenta de que esta opción puede generar problemas de desigualdad económica. No obstante, este problema es probable que en una generación ya esté resuelto", vaticina. 

Bitcoins en sustitución

Uno de los escenarios posibles que se plantean para sustituir el cash es aquel en el que las monedas virtuales, como el bitcóin, lo reemplacen. El Gobierno lanzaría este tipo de monedas virtuales para realizar esas compras que ahora se hacen con dinero en efectivo pero sin que haya un lucro privado en su uso. 

No obstante, Gázquez-Abad considera que a nivel tecnológico todavía no estamos preparados. "El sistema tecnológico a nivel mundial no está preparado para absorber un moneda digital. Tendría que estar capacitado para soportar todo el volumen de bits de esas pequeñas transacciones diarias además del aumento del pago con tarjeta en las compras online".

Por su parte, el profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, August Corrons va más allá. "El efectivo da lugar a falta de rastreo de dinero, lo que facilita operaciones ilícitas y éste es otro punto que hace pensar que no es tan fácil eliminar el efectivo porque a determinados colectivos les conviene que exista", advierte.