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Las claves

La inflación ha vuelto a dispararse este 2026. La guerra en Irán y su impacto en el precio de los hidrocarburos ha provocado que los precios subieran un 4,3% en agosto, la cifra más alta desde 2023.

Se trata del quinto mes consecutivo en el que los precios crecen por encima del 3%. Una serie incrementos que socaban el poder adquisitivo de los españoles, cuyos salarios no suben al mismo ritmo que la inflación.

Se trata de algo habitual, hasta cierto punto, desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa, en junio de 2018. Desde entonces, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación general ha subido más de un 27%.

La inflación vuelve a dispararse en 2026 Eduardo Ortega Socorro

Pero se pone el foco en lo que los hogares españoles tienen que pagar para poder llenar las despensas de sus casas, el aumento es mucho mayor. El precio de los alimentos ha subido un 41% en los últimos ocho años. Y en los casos de las legumbres y de los huevos incluso se ha doblado, con aumentos del 105% y del 91%, respectivamente.

En este tiempo, los zumos de frutas se han disparado un 73,4% y los chocolates y los cacaos un 73,4%. Mientras, las patatas, fundamentales en el día a día de las familias españolas, han subido un 58,3%.

Productos tan habituales como la leche entera se han encarecido un 53,3%, mientras que el azúcar ha subido un 51,6%. ¿Y el pan, uno de los alimentos más básicos en los hogares españoles? Se ha encarecido un 34,8%, un poco por debajo de la media. Pero más que los salarios.

Los datos más recientes del INE (que llegan hasta 2025) apuntan a que los salarios han subido desde 2018 un 23%, cuatro puntos menos que los precios. Es decir, que ha habido una considerable pérdida de poder adquisitivo.

También llama la atención el encarecimiento de la hostelería y del turismo desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. El precio de los restaurantes y los servicios de alojamiento se ha incrementado un 36,7% desde junio de 2018. Y el del transporte un 28,8%.

Cómo no, la vivienda también es protagonista de la inflación de estos años y de los principales problemas de los españoles, según el CIS. Junto con los combustibles y la electricidad, ha subido un 28%.

Cabe recordar que estos incrementos de precios provienen, principalmente, de la crisis inflacionaria desatada por la guerra en Ucrania. Un conflicto que, desde que empezó, ha disparado los precios de la energía y de los alimentos.

De un tiempo a esta parte los precios parecían atenuarse. Sin embargo, otro conflicto, el de Irán, ha vuelto a provocar importantes aumentos de la inflación. Que, además, crece en España más que en el resto de Europa.

Concretamente, nuestra inflación creció por encima de la media comunitaria y también de la eurozona en agosto. Algo que ya ocurrió en prácticamente todo 2025 y en lo que llevamos de 2026.

De hecho, con los datos de agosto, sólo tres países padecieron una inflación mayor que la española: Lituania (5,6%), Chipre (5,2%) y Bulgaria (5,1%).

Este diferencial entre España y el resto de la Unión Europea amenaza con empobrecer a la economía. De hecho, ya está elevando la brecha de competitividad con el resto de los estados miembro, en donde los precios no están subiendo tanto. Y cuyos hogares no pierden tanta capacidad de compra como los españoles.

La clave está en que la evolución de los precios no va a mejorar en el corto plazo. Funcas prevé que la inflación de septiembre se eleve a casi el 5% y que en los próximos meses no baje del 4%

En estos pronósticos, indica Funcas en su último informe, se da por hecho que el Gobierno reintroducirá una rebaja de 0,2 euros por litro en el impuesto sobre hidrocarburos, tanto para gasolina como para gasoil, hasta enero del año próximo. Una decisión que, con todo, aún no está tomada.

A esto hay que sumar que, en este escenario, el ente prevé que las tensiones bélicas en el Golfo Pérsico no empeoren. Y que el precio del barril de petróleo baje a los 80 dólares para final de año.

Con estos ingredientes, la inflación media de 2026 se quedaría en el 3,6% y en el 2,9% en 2027. Sin embargo, si el barril de crudo se encareciera y se mantuviera en por encima de los 100 dólares, la inflación media se elevaría al 3,8% y al 3,6%, respectivamente.

En este sentido, desde Funcas insisten en alertar de las grandes "incertidumbres" que hay sobre las previsiones de inflación y económicas, dado el bloqueo del estrecho de Ormuz.

Otros entes no son tan negativos. Por ejemplo, la CEOE considera "transitorio" el repunte de inflación de agosto. Y mantiene que la media anual se va a quedar en el 3,4%.

¿Y qué pasa con los temidos efectos de segunda vuelta que suele provocar el aumento de los precios de la energía en el coste del resto de los productos? Por ahora los alimentos, que son los primeros que suelen desarrollar este fenómeno, no han dado pistas al respecto. Sin embargo, los economistas no descartan esta posibilidad en una situación totalmente imprevisible.

En cualquier caso, y más allá de otras cuestiones, los mandatos de Pedro Sánchez van a quedar marcados por la inflación. Está claro que en estos años los precios se han disparado "como un cohete", parafraseando al propio presidente del Gobierno.