El Banco de Inglaterra ha vuelto a elevar los tipos de interés y ya son diez las reuniones consecutivas en las que sube el precio del dinero. En esta ocasión, el incremento ha sido de 50 puntos básicos, hasta situar las tasas de referencia en el 4%, el nivel más elevado desde noviembre de 2008.

El Banco de Inglaterra comenzó su lucha contra la inflación en diciembre de 2021, cuando incrementó los tipos de interés 15 puntos básicos. Tras ese aumento, vinieron cuatro subidas de un cuarto de punto y otras dos de medio punto porcentual.

La institución británica pisó el acelerador en noviembre, cuando optó por una subida de 75 puntos básicos -como la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE)- para, igual que sus homólogos, reducir el ritmo a 50 puntos básicos en su cita de diciembre.

Votos

Así, y justo antes de conocerse la decisión del BCE, el Banco de Inglaterra ha repetido movimiento. Con la subida ya descontada por el mercado, los analistas han centrado la atención en la división del voto, las actas de la reunión y el informe de política monetaria, en busca de pistas sobre el nivel máximo que alcanzará el precio del dinero en Reino Unido.

No ha habido consenso en el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra. Siete de sus nueve miembros han optado por los 50 puntos básicos, mientras que otros dos se han decantado por hacer una pausa y mantener las tasas en el 3,5%.

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Axel Botte, estratega global de Ostrum considera que “50 puntos básicos significa que el Banco de Inglaterra quería evitar sorpresas en el mercado”. En su opinión, la vieja dama de Threadneedle Street -como se conoce a la institución- “ha recuperado la credibilidad después de una crisis de confianza en octubre y su presidente, Andrew Bailey debe estar satisfecho con las expectativas del mercado de una tasa de entre el 4% y el 4,5% para mediados de año”.

A pesar de ello, alerta de que “la actividad será terrible este invierno dadas las interrupciones laborales".  La inflación, añadem "está mejorando lentamente dado el bajo desempleo y el crecimiento salarial rígido”.

Recesión

En la gestora abrdn ponen subrayan el “aumento del optimismo sobre la posibilidad de que la economía británica haya evitado una recesión en el segundo semestre de 2022”. Sin embargo, apuntan “sería un error confundir las cuestiones técnicas en torno al momento preciso de la recesión, sin una reevaluación más profunda sobre la salud subyacente de la economía”.

“En este sentido, los fundamentales de la economía siguen siendo extremadamente débiles y es probable que el Reino Unido experimente condiciones similares a la recesión durante gran parte del año”, alertan los mismos analistas. Y “esto normalmente otorgaría argumentos a la idea de poner fin al ciclo de endurecimiento monetario en un futuro muy próximo”.

El producto interior bruto (PIB) del Reino Unido registró el pasado mes de noviembre una expansión del 0,1% respecto del mes anterior, cuando había crecido un 0,5%. De este modo, la segunda mayor economía europea aún se encuentra un 0,3% por debajo de febrero de 2020, el último mes antes de la introducción de restricciones para contener la pandemia de la Covid-19.

Crédito y Caución prevé que el PIB de Reino Unido se contraiga un 0,7% en 2023, lo que supone una revisión a la baja de dos puntos porcentuales respecto a las previsiones de hace seis meses.

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“Las restricciones estructurales de la oferta, los limitados estímulos fiscales y las perturbaciones comerciales posteriores al brexit están exacerbando el impacto negativo de la guerra en Ucrania sobre los precios de la energía, la confianza de los consumidores y las cadenas de suministro de las empresas”, apunta la aseguradora de crédito. No espera que el país alcance su nivel de PIB anterior a la pandemia hasta 2025.

Pero, en opinión de abdrn, los datos de inflación “han sido más preocupantes” que los referidos al crecimiento económico. “Aunque la tasa de inflación general ya ha superado con creces su nivel máximo y es probable que descienda con bastante rapidez este año, los últimos datos sobre costes salariales indican que hay pocos indicios de que la inflación esté ahora en una senda sostenible de vuelta al objetivo del Banco de Inglaterra”, apuntan también desde la gestora escocesa.

Inflación

La tasa de inflación interanual de Reino Unido se situó el pasado mes de diciembre en el 10,5%, frente al 10,7% registrado en noviembre, en lo que representa el segundo ajuste a la baja consecutivo.

En el mes de diciembre, la subida interanual del precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas se aceleró al 16,8%, frente al 16,4% de noviembre, mientras que los suministros de vivienda aumentaron su coste un 26,6%, en línea con la subida del mes anterior. De su lado, el transporte moderó su incremento interanual al 6,5% desde el 7,2% de noviembre.

Por su parte, el índice de precios al consumo (IPC) subyacente -que excluye la volatilidad de los precios de la energía, alimentos, alcohol y tabaco- se situó en diciembre en el 6,3%, igual que en noviembre.