La Reserva Federal de EEUU (Fed) deja la puerta abierta a una nueva subida de tipos de 75 puntos básicos en su próxima reunión. De cumplirse, será el segundo incremento consecutivo en esta proporción, tras el alza que ya acometió en la cita de junio.

Así se desprende de las actas del encuentro que la Fed mantuvo el 14 y 15 de junio y que han sido publicadas este miércoles. Los participantes juzgaron que un aumento de 50 o 75 puntos básicos “probablemente será apropiado” en las próximas reuniones.

Sobre la decisión tomada en junio, los documentos reflejan que los miembros del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) coincidieron en subrayar que el mercado laboral estadounidense está muy ajustado y que la inflación se mantiene muy por encima del objetivo del 2% fijado por la institución.

En ese contexto, los banqueros centrales consideraron que era apropiado elevar el precio del dinero en 75 puntos básicos, hasta situarlo en el rango de entre el 1,5% y el 1,75%.

Fue el mayor incremento desde noviembre de 1994. De la decisión solo se desmarcó la presidenta del Banco de la Reserva Federal de Kansas City, Esther George, quien se mostró a favor de un alza de 50 puntos básicos.

Expectativas

Los miembros del FOMC también discutieron sobre la determinación de su actuación y sobre las consideraciones que se puedan hacer sobre ella. "Muchos participantes juzgaron que un riesgo significativo era que la elevada inflación podría afianzarse si se comenzaba a cuestionar la determinación del Comité para ajustar la política monetaria", indican las actas.

En los documentos, el banco central estadounidense también ha hecho mención al cambio de expectativas sobre su actuación. Antes de la publicación del dato de inflación de EEUU de mayo, cuando alcanzó el 8,6% en tasa interanual, el mercado esperaba que la Fed subiera tipos 50 puntos básicos tanto en junio como en julio.

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Tras conocerse el índice de precios al consumo (IPC) estadounidense, los inversores comenzaron a otorgar mayores probabilidades a una doble subida de 75 puntos básicos.

Sin embargo, esas previsiones se han reducido respecto a la reunión que la Fed mantuvo en junio. Ante la posibilidad de que tenga lugar una recesión en EEUU, los inversores esperan ahora que la institución incremente sus tasas entre 50 y 75 puntos básicos en julio y septiembre.

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El mercado también anticipa que las subidas se moderarán a un cuarto de punto en noviembre y diciembre. De cumplirse estas previsiones, los tipos en EEUU se situarían en el 3,25% a final de año. Antes, las estimaciones señalaban el 3,5%.

La previsión del mercado es ahora inferior a la contemplada por los propios miembros del FOMC. En la reunión mantenida en junio, la institución que preside Jerome Powell revisó su diagrama de puntos, el conocido como dot-plot. 

En él, los miembros de la Fed establecen sus previsiones en cuanto a próximos incrementos. Ven las tasas de referencia en el 3,4% en diciembre.

Balance

En la reunión mantenida en junio, la Fed también trató la reducción de su balance. Según las proyecciones actuales, disminuirá en aproximadamente 400.000 millones a finales de año. En la actualidad, el importe de su cartera ronda los 9 billones de dólares en deuda estadounidense.



Como ya ha hizo en junio, la Fed se desprenderá en julio y agosto de 30.000 millones de dólares en letras del Tesoro y de otros 17.500 millones en valores respaldados por hipotecas cada mes.

A partir de septiembre estas cifras se incrementarán hasta 60.000 y 35.000 millones de dólares.