Eduardo Jiménez Myriam Ávila Sandra Tobar

La industria del ocio nocturno ve peligrar su actividad. En la desescalada retomaron su actividad siguiendo los protocolos de seguridad. Sin embargo, el aumento de brotes, y alguno de ellos con focos concretos en discotecas, ha reabierto el debate sobre la necesidad de mantener abiertos estos negocios que, a su vez, alertan de las graves consecuencias económicas tanto para ellos como para la hostelería y el turismo.

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Muchas comunidades ya han tomado partido. Desde este sábado, Cataluña cierra las discotecas y limita el horario nocturno de bares y restaurantes en Barcelona y otros 60 municipios. Algo que ya ha hecho también Murcia. Por su parte, el consejero de Salud de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, proponía suspender el negocio de estos establecimientos para evitar contagios. 

Esto ha situado a las discotecas y locales de ocio nocturno en el punto de mira. Margarita del Val, inmunóloga y viróloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se posicionaba en una entrevista a Cadena SER argumentando que el peligro del ocio nocturno se debe a la ventilación de las salas de interior. Al tratarse de un virus que se transmite por vía respiratoria, Del Val pedía que los locales se "regulasen fuertemente". 

Y aquí se abre el debate entre qué es mejor: ¿permitir botellones al aire libre o mantener abiertas las discotecas? "Es injusto y arbitrario asignar los rebrotes de las actividades deportivas, la proliferación de los botellones, las fiestas desmadradas en las casas, a la actividad de los locales de ocio; cuando el ocio reglado e inspeccionado es el único muro de contención frente al ocio descontrolado", señala Dionisio Lara, presidente de Noche Madrid. 

De ahí que afirmen que la opción "no es cerrar", ya que esto "supone un perjuicio económico a un sector que lo está pasando muy mal y supone mayor riesgo sanitario. Sin un ocio nocturno regulado, el ocio nocturno indiscriminado es imposible de controlar". 

Según los datos recogidos por el Ministerio de Sanidad, en un 49% de los casos los nuevos brotes están asociados a reuniones familiares y actividades lúdicas y sociales de todo tipo. 

Con este negro panorama, Vicente Pizcueta, portavoz de España de Noche, alerta de que si se generaliza el cierre de discotecas en España "podría desaparecer el ocio nocturno". De hecho, según los datos que maneja la asociación, solo el 34% de discotecas y pubs están abiertos en todo el territorio español con un aforo del 32%; algo que, en opinión de Pizcueta, "supone pérdidas económicas" para las empresas. 

Un drama para Kapital

Y un ejemplo de ello es el que encarna el Teatro Kapital en Madrid. David De las Heras Díaz, general manager del mítico local, asegura que están viviendo una "dramática" situación. "De ser uno de los motores del turismo y motor económico de Madrid a cerrar nuestra actividad, sin percibir ningún ingreso ni ninguna ayuda salvo los ERTE. Algunos de nuestros empleados siguen sin poder cobrar el ERTE", señala.

"Somos un sector que está muy desprotegido y poco representado. Es muy fácil atacar al ocio nocturno y que no tenga consecuencias", afirma De las Heras. Desde el sector reclaman más medidas que les permitan hacer frente a la situación que, como otras tantas empresas, están atravesando.

Teatro Kapital ha optado por habilitar palcos acotados, con camareros y baño privado. Teatro Kapital

"Estamos preparados para crear una nueva forma de ocio segura que permita disfrutar a los jóvenes del ocio nocturno, que pueda ser atractivo para el cliente", indica el general manager de la empresa. 

Teatro Kapital da empleo a más de 200 personas de manera directa. Además, cuenta con más de 100 autónomos, con los que mantiene una relación habitual. Según sus cálculos, solo en la Comunidad de Madrid el ocio nocturno genera más de 300.000 puestos de trabajo directos

Un problema para la hostelería

"No se puede demonizar al sector”, afirma Francisco de la Torre, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería de Andalucía. Afincado en Córdoba, una de las provincias más afectadas por un rebrote originado en el ocio nocturno, ha defendido la responsabilidad y el cumplimiento del sector de las normas higiénico sanitarias.

Ha lamentado la incertidumbre que sufre de nuevo la industria hostelera ante las posibles medidas de restricción del ocio nocturno. Aún a la espera de concretar una reunión con la Junta de Andalucía para abordar el tema, ha recordado que ya en la Fase 2 se encontraron con la problemática de la normativa “basada en la libre interpretación”.

Ante el esperado escenario, el representante del sector, pieza clave económica para Andalucía, ha pedido claridad en la normativa así como en la situación jurídica que quedarán los empresarios que tengan que cerrar sus establecimientos. “¿Podrán acogerse a ERTE? ¿Cuándo podrán reabrir? ¿Recibirán ayudas compensatorias?”, se ha preguntado Francisco de la Torre en declaraciones a Invertia.

Trabajadores en ERTE por comunidades autónomas, según un estudio de Randstad Research publicado en julio de 2020. Randstad Research

La hostelería, según ha aclarado, "no se negará" a las medidas en pro de la seguridad sanitaria pero ha reclamado también prudencia por parte de la clientela. "Si ven algo que está mal, que lo denuncien porque en el sector actuamos con la máxima responsabilidad", ha dicho recordando que cualquier paso atrás para la hostelería supondría un problema económico y social.

Precisamente, el futuro del ocio nocturno andaluz se decidirá este próximo lunes. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, se reunirá con alcaldes de las ocho capitales andaluzas para establecer limitaciones al ocio nocturno y prohibir los botellones en su totalidad. Su propuesta pasará por "sacar el ocio cerrado hacia uno más ordenado y al aire libre", para lo que es necesario el papel municipal.

Ibiza y Gandía, dos destinos turísticos castigados 

Y como si de un efecto dominó se tratara, el turismo también se ve perjudicado por el cierre de discotecas. "Nunca vas a volver a ver Ibiza en pleno verano así". Es lo que cualquier turista que haya escogido Ibiza para veranear escuchará estos días. Y lo cierto es que la isla ofrece una imagen que dista mucho de la conocida "turismofobia" de la que hace años se quejaban en Baleares.

La principal razón es el cierre de su ocio nocturno. A diferencia de lo que ocurre en media España, aquí algunas de las grandes discotecas decidieron hace tiempo no abrir. La famosa discoteca Pachá Ibiza no lo hará este verano por primera vez en su historia. Una decisión que no solo afecta a la empresa como negocio, sino a las islas como destino turístico.

Discoteca Pachá Ibiza.

"Si el 70% del tráfico es de discotecas y estas no abren, tampoco abrirán los hoteles ni los aviones volarán", aseguran fuentes del sector. En el caso de Ibiza, si se cierra su atractivo turístico principal, decae el interés por visitar la isla. De ahí las imágenes atípicas de calles y playas vacías de la isla. 

Igual ocurre con Gandía. En este caso, la Comunidad Valenciana ordenó el pasado sábado el cierre del ocio nocturno en la ciudad valenciana, ante el brote de coronavirus que afecta a medio centenar de personas. Esta zona también vive de un turismo de discotecas, donde Falkata y Bacarra son las más famosas. 

Solución: el registro sanitario digital

No obstante, las empresas del sector se muestran concienciadas con el crecimiento del número de contagios, por lo que el pasado viernes la Asociación de Empresarios de ocio nocturno de la Comunidad de Madrid presentó un "plan de choque" para lidiar con esta situación y evitar el cierre. 

Los portavoces de Noche Madrid y la Noche en Vivo ven "necesario" asumir que los rebrotes "forman parte de la fase actual de la lucha contra la pandemia, una vez se ha relajado el confinamiento de la población". Por ello, consideran que hasta que se cuente con una vacuna es de vital importancia la "detección temprana y trazabilidad de todos los contagios". 

Los asistentes registrarían tanto su entrada como salida del local a través de su dispositivo móvil, a modo de "DNI digital". Gilles Lambert

La propuesta contempla un registro sanitario digital para identificar al público de los locales de ocio, con un aforo superior a 200 personas. De esta manera, se logra llevar a cabo facilitar la trazabilidad y seguimiento de la epidemia. Un registro que estaría solo a disposición de las autoridades sanitarias y que sería encriptado, de manera que ni siquiera las propias salas tendrían acceso a los datos.