M. M.
Publicada
Las claves

La evolución tecnológica de las pequeñas y medianas empresas se ha convertido en un eje clave para el avance digital de España. En un país en el que este tipo de corporaciones copa prácticamente la totalidad de su tejido industrial, y en el que la economía digital ya representa el 27% del PIB nacional -con un crecimiento del 10% interanual-, elevar su peso al respecto conforma la asignatura más relevante para este nuevo curso.

No obstante, los últimos datos arrojados por las instituciones gubernamentales son bastante optimistas: tres de cada cuatro pymes de 10 o más empleados ya cuentan con un nivel básico de intensidad digital. Más positivos son, si cabe, en comparación con los objetivos de la Década Digital 2030, que se propone lograr que más del 90% de estas alcance tal nivel de madurez para dicho ejercicio.

Esta es la principal conclusión que arroja el ‘Informe de digitalización de las pymes 2025’ recientemente elaborado por el ONTSI (Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad), organismo dependiente de Red.es y del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, en colaboración con KPMG.

Aunque el documento se ha elaborado con datos recogidos en 2024, para medir el nivel de intensidad digital básica se apalanca en hechos como que prácticamente la totalidad de las pymes dispone de conexión a internet, que el 83,9% cuenta con banda ancha fija de 100 Mb/seg o superior o que el 81,1% cuenta con página web.

Todos estos datos llevan al organismo a otra conclusión de calado más allá de acercarse al cumplimiento de los propósitos impuestos por la Década Digital 2030: España se sitúa por encima de la media europea en intensidad básica digital.

Pocas pymes aventajadas

Sin embargo, el avance de estos indicadores se desploma si se analizan cotas superiores: según otros datos recabados por el ONTSI, sólo el 5,6% de las pymes alcanza niveles muy altos de intensidad digital. En esta estadística, el tamaño de la empresa es determinante. Los ratios de madurez tecnológica son muy superiores en la mediana empresa con respecto a la micropyme.

Otros estudios de carácter privado también fijan la deuda de la pyme en la solidez que presentan en tecnologías clave que van más allá de la conectividad o las soluciones de ofimática.

Por ejemplo, una encuesta reciente de la empresa local Gigas asegura que los parámetros actuales deben encuadrarse en tres tecnologías clave: nube, ciberseguridad e inteligencia artificial.

Ante estos medidores, el resultado es claro: sólo el 9% puede presumir de una integración plena, a pesar de que hasta el 44% asegura tener un nivel muy alto de madurez, y un 33% un grado medio de satisfacción. Es decir, el desafío ya está pasando del acceso a herramientas básicas tecnológicas hacia la calidad de las mismas y la sofisticación con la que se operan.

Tecnologías analizadas

En cuanto a inteligencia artificial, el barómetro del ONTSI refiere que la adopción ha pasado del 8,6% al 10,4% en 12 meses. Sus aplicaciones se concentran principalmente en marketing y ventas, administración y procesos de producción. Asimismo, el 40,2% de las pymes utiliza analítica de datos, frente al 38,1% de 2023.

Por otra parte, el 34,9% usa servicios en la nube y el 31,6% vende por comercio electrónico. Estas ventas representan el 9,6% de la facturación total de las pymes.

Además, el 62,4% de las empresas utiliza al menos IA, analítica o cloud en su actividad cotidiana, situándose casi al nivel de la media de la Unión Europea (UE), que está en un 63,2%.

Para la consecución de estos avances, la institución destaca el impacto de iniciativas como Acelera Pyme, el Kit Digital o el Kit Consulting.

Según fuentes del propio Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, el Kit Digital, que cerró hace escasos meses su plazo de solicitud de ayudas, ha permeado en la digitalización de más de 860.000 pymes. Y el Kit Consulting, más orientado hacia la asesoría, ha agenciado más de 16.000 proyectos en su primer año de vida.

Capacitación y talento: la última brecha

Por último, el documento hace referencia a una de las principales debilidades del ecosistema digital de la pyme: el talento y la capacitación. Casi el 80% de estas corporaciones de 10 o más trabajadores no ofrece formación en competencias digitales a su plantilla.

En las microempresas, la situación es aún peor: sólo el 4,1% cuenta con planes de capacitación, aunque el porcentaje se eleva un 1,1% respecto al año anterior. Asimismo, también existe un problema de retención y captación. Por ello, las pymes tienden a externalizar sus necesidades TIC en lugar de desarrollar ese tipo de operativa de manera interna.