Las claves
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Generado con IA
Frente a los pobres resultados de uso reales cosechados en su primer año de andadura, y que apuntan al fracaso, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha salido en defensa del modelo de inteligencia artificial española, ALIA, asegurando que “está sentando las bases para democratizar la IA en más del 90% del tejido español”.
Con el objetivo de rivalizar con los modelos anglosajones, fomentar el uso del castellano en el desarrollo global de esta tecnología y que redunde en beneficio de ciudadanos y pymes, esta familia se ha convertido en el buque insignia del proyecto digital del político.
Sin embargo, tal y como publicaba DISRUPTORES- EL ESPAÑOL recientemente, el prototipo insignia, ALIA-40b-instruct-2512, registró apenas 174 descargas en el pasado mes de enero. Con una partida específica de 10,2 millones de euros, cada una asciende a 58.260 euros.
Más allá de las cifras, que no son sostenibles por el momento, López ha querido dar una prórroga a la estrategia presentando lo que para él son casos de uso “palpables, ilusionantes, innovadores” y, sobre todo, “soberanos”. Y es que, para el Gobierno, ALIA tiene un carácter de infraestructura crítica que lleva por bandera la “ética y la responsabilidad”, con un profundo poso de servicio público ante la amenaza de las inteligencias que “usan los datos para generar deepfakes”.
“La buena IA adelantará a los ‘tecnoligarcas’”, ha enunciado. “La tecnología verdaderamente disruptiva puede y debe repartir riqueza y progreso”.
Futuro incierto
El acto, celebrado en el stand de España del Mobile World Congress 2026, no ha servido para sentar contundencia en cuanto a la tracción real de la estrategia. Por contraposición, se han empleado lemas relacionados con el futuro y la necesidad de dar tiempo a la ejecución de proyectos críticos y transversales.
Para tratar de mostrar ese poder tangible, López ha reunido a varios grandes nombres propios del sector, tanto a nivel local como internacional, entre los que estaban Libelium, IBM, Multiverse y 1MillionBot, que han desarrollado casos de uso relacionados, en su mayoría, con reducir la fricción y la burocracia de los trámites entre ciudadanía y administraciones públicas.
Eso sí, no ha querido aclarar si estos están ya en producción. “Cada uno se encuentra en una fase distinta”, ha indicado. “Lo que hemos venido aquí a mostrar es realidad y futuro”.
Bajo el lema ‘Con nuestra IA’, los distintos representantes han hecho hincapié en la importancia de contar con una guía en “nuestras lenguas oficiales”, que marque unos estándares de transparencia y que se alinee con los preceptos legislativos y filosóficos de la Unión Europea (UE).
Industria a la espera
Por ejemplo, Alicia Asín, cofundadora y consejera delegada de Libelium, empresa que ha lanzado a través de estos modelos un gemelo digital de la Alhambra, ha querido apelar a la responsabilidad de las empresas a la hora de elegir opciones para implementar sus proyectos.
“Podemos elegir el camino corto, el de ser usuarios e integradores de tecnología de terceros, u optar por una vía más larga, la de ALIA, que va a generar industria de verdad”, ha subrayado.
En esa misma dirección han ido las palabras de María González Veracruz, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuyo organismo (SEDIA) ha sido el encargado de ejecutar la financiación.
“Esto no va solo de tecnología, sino de soberanía española y europea”, ha proclamado. “La inteligencia es un bien económico y político”. En su opinión, la demostración que ha hecho hoy el Ejecutivo en la Fira de Barcelona es la de aterrizar un “impacto tangible”. “Hemos reunido talento útil y palpable. Los ciudadanos van a poder relacionarse de una manera mucho más ágil y sencilla con las administraciones”.
