No dejo de darle vueltas al tema de la riqueza desde que leí un artículo del WEF titulado What makes a country ‘rich’? En él se explicaba que un país se considera "rico" cuando construye prosperidad a largo plazo a través de cuatro pilares fundamentales definidos por marcos económicos como los destacados por el Foro Económico Mundial: instituciones estables, poblaciones cualificadas, innovación y políticas inteligentes. Entiendo que son conceptos un tanto amplios, incluso un poco abstractos para algunos, por eso lo desarrollaban un poco más y nos decían que los cuatro pilares de la riqueza nacional son: la buena gobernanza, el capital humano, el emprendimiento y la innovación; y la política económica inteligente.

El tema es que hay quienes pensamos que la riqueza de un país no solo se debe medir con datos macroeconómicos, hace falta darle un enfoque más amplio a este tema que incluya otros temas críticos para un país. Muchos países son objetivamente ricos y, sin embargo, una parte importante de sus ciudadanos siente que vive peor, tiene menos esperanza o menos capacidad de construir un proyecto de vida. Ahora que el Sr. Sánchez ha decidido adelantar las elecciones, puede parecer oportunista hablar del problema de la vivienda, del de la sanidad o del precio del combustible, entre otros muchos. Pero si veis lo que me inspiró a esta reflexión, es algo que se escribió hace unos meses ya.

Entre los que piensan como yo, está la ONU, la cual en los años 90 del siglo pasado desarrolló el Índice de Desarrollo Humano (IDH) precisamente para corregir esa visión, incorporando salud y educación junto a la renta, porque el crecimiento económico por sí solo no refleja el desarrollo humano. El IDH tiene en cuenta variables que se tienden a olvidar, entre ellas podemos incluir el tiempo disponible, la capacidad de formar una familia, la movilidad social, la calidad institucional, la soledad, el medio ambiente cotidiano o la seguridad.

No valoramos lo suficiente el tiempo disponible, pero es algo fundamental para medir la calidad de vida de las personas. Dos personas pueden ganar lo mismo, pero si una trabaja 40 horas semanales y tiene que sumarle dos horas diarias para desplazarse al trabajo, su calidad de vida cambia mucho (además del coste económico y medioambiental de dicho desplazamiento). Sé que hay quien piensa que lo importante es lo que se gana, pero la pregunta sería si es más rico un país donde la gente cobra más o uno donde sus habitantes disponen de más tiempo para vivir. Dejamos para otro momento el debate sobre el planteamiento de Bill Gates según el cual los robots deberían tributar para mantener (incluso mejorar) el nivel de vida de las personas.

Otro tema intrínsecamente ligado a la precariedad laboral y a la dificultad existente para acceder a una vivienda es la capacidad para formar una familia. La natalidad también debería considerarse como un indicador de la confianza en el futuro de un país. Es obvio que el mundo ha cambiado mucho desde que España vive en democracia, igual que es innegable que cuando la gente retrasa indefinidamente tener hijos no siempre es por falta de deseo.

Una de las métricas más importantes sigue siendo la movilidad social, un país rico debería permitir que el origen familiar condicione poco el destino. Otra cosa que me parece muy relevante, es la calidad institucional. No se trata solo de ser un país democrático, también hay que tener en cuenta la rapidez de la justicia, el nivel de corrupción, la seguridad jurídica y la eficacia administrativa. Hay quien dice que la burocracia excesiva es una forma invisible de pobreza colectiva.

Otras variables a tener en cuenta son la soledad, uno de los grandes temas de nuestro siglo. Un país puede tener abundancia material y, sin embargo, sufrir pobreza relacional. Los que me seguís sabéis que el medio ambiente cotidiano me preocupa mucho, me refiero al impacto diario en cosas como la calidad del aire, la contaminación acústica o la temperatura urbana… La riqueza se experimenta caminando por una ciudad.

Y el último punto del que nos habla es la seguridad. No es sólo criminal, también es necesario preocuparse por la económica. Es importante hacerse preguntas como si perder el empleo supone una catástrofe o si una enfermedad arruina a una familia… Cuanto menor es el riesgo vital de estas situaciones, más rica es una sociedad.

Teniendo en cuenta todo lo mencionado, ¿creéis que España es un país rico?