Corte de cinta inaugural del CES 2026.

Corte de cinta inaugural del CES 2026. CTA

Tecnológicas CES 2026

Sin miedo a burbujas ni a posibles recesiones: la IA vuelve a sacar músculo en el CES por su capacidad omnipresente

Una edición más, el sector de las tecnologías de consumo y el corporativo se unen en torno al poder de esta tecnología, que ya sale del concepto para envolver toda la realidad.

Más información: El CES 2025 muestra las mil caras de la IA: desde el uso industrial hasta el gran negocio de fabricar chips

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La respuesta puede resultar obvia, al menos no sorprendente, y no es la primera vez que en la ‘macroferia’ CES de Las Vegas -esa que trata de marcar las pautas tecnológicas del recién estrenado año- se llega a la misma conclusión. Pero, ¿qué tienen en común, pongamos para el caso, un robot aspirador, una consulta médica y una fábrica de metal? Efectivamente: la inteligencia artificial.

De la cotidianidad a la macroeconomía, las cerca de 24.000 hectáreas y los más de 4.000 expositores -a falta de concretar cifras oficiales, se estima que han pasado por este suelo más de 130.000 visitantes- se han revestido un ejercicio más de esta tecnología que -ya es oficial- envuelve todas las facetas de nuestra vida; desde lo personal hasta la utilería diaria, pasando por lo laboral.

Lo novedoso, quizás, es que esta edición quiere confirmar la buena salud de una ciencia que se sale del concepto para integrarse de forma nativa en la realidad. Y eso que aún cuenta con muchos desafíos en esta carrera de fondo relacionados con la falta de capacidad de cómputo, componentes e infraestructura.

Pero más allá de ello, el mensaje general es netamente optimista: la industria avanza con paso firme y no hay temor a posibles recesiones económicas ni a políticas arancelarias desbocadas en el tablero tan convulso de la geopolítica actual.

Y, aunque en los mentideros del sector también haya cierto aroma a pinchazo de la burbuja a tenor de muchas promesas no aterrizadas por la vertiente generativa de la IA y sus agentes autónomos, los números cantan.

A lomos de la IA, si hablamos de tecnologías de consumo, sólo en Estados Unidos la industria ingresará 565.000 millones de dólares este año, un 3,7% más interanual, según estimaciones de la CTA (Consumer Technology Association), encargada de la propia organización del CES.

Si lo hacemos de la parte enterprise, la relativa a las TI (Tecnologías de la Información), 2025 ha cerrado con un crecimiento del gasto mundial récord tras casi tres décadas: un 14%, alcanzando los 4,25 billones de dólares, tal y como indica la consultora IDC. El denominador común en este caso, por supuesto, la inteligencia artificial. No por llegar a un hito cuasi histórico se atisba techo. Las previsiones para el camino a corto plazo son más que positivas si atendemos a la explosión y democratización inéditas de esta tecnología vertebradora.

Avances en la industria chip

Para confirmar o desmentir la tendencia, hay que acudir a las voces más sofisticadas del panorama global, las que llegan desde el segmento habilitador de esta nueva era de la IA: la industria chip.

Una de las principales es la de Lisa Su, consejera delegada de AMD, quien frente a los citados rumores de burbuja apela que apenas estamos rozando la superficie. “Aunque el ritmo y la velocidad de la innovación en IA han sido increíbles en los últimos años, el tema es que no habéis visto nada”, subrayaba durante su intervención en la feria. “Sólo estamos empezando a darnos cuenta de su poder. La inteligencia artificial es la tecnología más importante de los últimos 50 años y nuestra prioridad número uno”.

Lisa Su, CEO de AMD, en CES 2026.

Lisa Su, CEO de AMD, en CES 2026.

Eso sí, la directiva no rehúye el cuerpo a cuerpo y teoriza sin tapujos sobre los principales cuellos de botella: si la IA se encamina hacia los 5.000 millones de usuarios activos será necesario multiplicar por 100 la capacidad de cómputo mundial en los próximos años.

AMD trabaja para derribar esta barrera mientras planta cara a competidores como Nvidia, empresa más valiosa del mundo, que sale del CES con un enfoque dirigido hacia la infraestructura de IA a gran escala y la promesa de una nueva arquitectura de próxima generación ideada para cargas intensivas y entrenamiento avanzado.

Foco en la IA industrial

Si algo ha llevado a Nvidia a ser ‘el primer espada’ de la tecnología mundial es, entre otras capacidades, su flexibilidad a la hora de permear en todo tipo de sectores y actividades con acuerdos y asociaciones que dan como resultado noticias grandilocuentes.

Uno de estos pactos, anunciado en el CES, ha sido con la siempre protagonista en el terreno industrial Siemens. Con el objetivo de construir el Sistema Operativo de IA Industrial, ambas compañías han empezado a trabajar juntas en las primeras fábricas impulsadas por IA a nivel mundial, comenzando este mismo año con la de Siemens Electronics en Erlangen (Alemania).

Roland Busch, presidente y director ejecutivo de Siemens AG, en su intervención en el CES.

Roland Busch, presidente y director ejecutivo de Siemens AG, en su intervención en el CES.

Bajo este paraguas, Nvidia aportará infraestructura de IA, bibliotecas de simulación, modelos y marcos en lo que se ha denominado la “revolución” de cómo las plantas diseñan, crean y operan sistemas físicos. “Esto repercutirá en todo el ciclo de vida de los productos y la producción y en una fabricación más resiliente y sostenible”, señalan.

“La inteligencia artificial industrial ya no es una característica; es una fuerza que transformará el próximo siglo”, indicaba Roland Busch, presidente y director ejecutivo de Siemens AG. “Desde el gemelo digital más completo y el hardware impulsado por IA hasta los copilotos en el taller, estamos escalando la inteligencia en todo el mundo físico”.

Territorio startup

El recorrido por el CES 2026 no puede finalizar sin hacer parada por el Eureka Park. Aunque lejos de los grandes escenarios, el verdadero pulso del ecosistema startup se concentra en este enclave del hotel Venetian de Las Vegas.

En esta edición se han presentado más de 1.400 proyectos early-stage donde los distintos países y centros de investigación dan forma y fondo a resolver problemas concretos a través de la IA, la robótica, los sensores avanzados y el propio software industrial.

Suiza y Corea han liderado la presencia de empresas emergentes deep tech. La geografía europea, con el Global Deep Tech Battle, que premia distintas estrategias con un foco claro: tecnología núcleo, ya sea en modelos avanzados de inteligencia artificial, mecatrónica, nuevos materiales o electrónica de frontera.

Por su parte, Corea ha desplegado una presencia casi industrial con 470 startups bajo una misma estrategia, e Israel y los grandes polos universitarios asiáticos, como KAIST, refuerzan su apuesta por la intersección entre la IA y hardware inteligente.