Kinsey Fabrizio, presidenta de Consumer Technology Association (CTA)

Kinsey Fabrizio, presidenta de Consumer Technology Association (CTA) Julio Miravalls

Tecnológicas

Kinsey Fabrizio: “Anunciar que una compañía puede crear un nuevo producto es fantástico. De eso va el CES”

La presidenta de CTA, organizadora de la feria tecnológica, anticipa novedades que se verán en Las Vegas: “Hay un nuevo programa para empresas de IA, 'blockchain' y cuánticas”

Más información: CES 2025 muestra las mil caras de la IA: desde el uso industrial hasta el gran negocio de fabricar chips

Ámsterdam (Países Bajos)
Publicada

“El CES [Consumer Electronic Show] es el evento tecnológico más potente. Es donde los innovadores se exhiben y donde se hacen los negocios globales”, proclama Kinsey Fabrizio, presidenta de Consumer Technology Association (CTA), que es la entidad que organiza la macroferia que pone patas arriba todo Las Vegas en los primeros días de cada año.

La feria nació en Nueva York en 1967, pero se asentó en Las Vegas de manera fija desde 1995. Y desde hace tres ediciones ofrece un anticipo en Ámsterdam, unas semanas antes, en el CES Unveiled Europe. No es un spoiler, como dirían los modernos de formato, porque es más bien una sinopsis. El CES de Las Vegas no se destripa tan fácilmente.

“Este será mi décimo octavo CES”, confiesa Fabrizio a DISRUPTORES - EL ESPAÑOL. “Yo era muy joven cuando empecé…”. Y las cosas, evidentemente, han cambiado mucho desde entonces en el mundo tecnológico.

“Sí, han cambiado y evolucionado tanto… Ahora cada compañía es una compañía tecnológica, por el software, internet, la transformación digital y la IA. En el CES de hace 17 años había un montón de hardware. Televisores, altavoces, sistemas de audio y home theatres… Y seguimos teniendo esos magníficos productos en el CES 2026. Pero ahora emerge el software, las soluciones empresariales… y la IA. Primero fue con sistemas automatizados y luego, con la generativa, los agentes, los gemelos digitales… Ahora viene la IA física, la robótica que es la próxima ola de hardware y tecnología”.

Fabrizio sonríe y añade. “Hemos visto toda clase de compañías que jamás imaginé hace 17 años que estarían en el CES para hablar de tecnología, como John Deere, una gran compañía de tractores, hablando de tecnología para la agricultura. O L’Oreal, una preciosa empresa francesa dedicada a la belleza, que cuenta cómo integra la tecnología en sus productos y la utiliza para ser más sostenible y crear soluciones únicas de accesibilidad. O Siemens, mostrando un gemelo digital completo de una fábrica y su entorno. Es asombroso ver esa transformación”.

750 años y futurismo

Con ese rápido repaso, la presidenta de CTA anticipa los puntos en los que la feria del próximo enero pone su máximo interés, a lo que hay que sumar la keynote de lujo que presentará Lenovo en la icónica Esfera de Las Vegas y que será seguramente lo más espectacular.

Fabrizio subraya lo especial de la jornada, este martes, en la que Ámsterdam, la ciudad anfitriona de la reunión, conmemoraba 750 años de su fundación. “Hoy celebramos la increíble innovación que viene de Europa y ofrecemos emocionados este escenario global para ideas que merecen ser vistas, compartidas y escaladas."

"Y espero que este evento marque los próximos 750 años”, proclamó en su discurso de apertura, afirmando que, según sus baremos para clasificar el apoyo de los países a la innovación, Países Bajos “es consistentemente un campeón. Junto con otros 16 países europeos”.

El evento, en el espectacular edificio neogótico que fue sede de la bolsa 'analógica' de Ámsterdam, además de conferencias y paneles de debate ofreció una exposición de empresas con sus ideas (cada cual su producto) innovadoras y una competición de startups, ganada por Perciv AI.

Antiguo edificio de la bolsa donde se celebra CES Amsterdam.

Antiguo edificio de la bolsa donde se celebra CES Amsterdam. Julio Miravalls

Se trata de una startup holandesa con sede en Delft que promete un software de “percepción” para sistemas autónomos en ámbitos de espacio aéreo, automoción y sectores industriales. Aplica inteligencia artificial a los datos que suministra el radar y asegura que consigue un rendimiento similar al LiDAR, por una fracción del coste de este, aprovechando cualquier radar y en cualquier circunstancia.

Fabrizio confiesa a este periódico que “CES es una mirada al futuro y, a veces, algunas de las cosas que se ven no serán una realidad hasta pasados unos años”.

“Los primeros coches sin conductor fueron presentados en el CES, creo, hace unos diez años”, recuerda. “Y es ahora, en 2025, cuando hay ‘Waymos’ [taxis sin conductor de la subsidiaria de Alphabet-Google] por las calles. El CES es absolutamente una mirada al futuro y las posibilidades de cómo el mundo puede cambiar con la tecnología”.

La cuestión es si el futuro es razonablemente predecible, digamos, a cinco años vista…

“Es muy difícil predecir el futuro”, admite Fabrizio. “Pero yo creo que en los próximos cinco años veremos grandes avances en robots, especialmente humanoides y domésticos. Y creo que empezaremos a ver algunas aplicaciones comerciales de tecnología cuántica. No aplicaciones de consumo, todavía, pero sí comerciales. El uso de tecnología cuántica para el viaje espacial y para el transporte resolverá algunos retos muy complejos actuales. Ah, y también lo hará en biotecnología”.

Y volveremos a la Luna, apunta el periodista…A la Luna, seguro. A Marte, no sé yo si en cinco años… Pero seguro que haremos progresos en ese tiempo”, replica.

Explorar las tendencias emergentes

¿Y de dónde salen las ideas, los pronósticos sobre el porvenir tecnológico? ¿Cuentan los organizadores del CES con un grupo de futuristas dedicado a hacer tormentas de cerebros?

“Sí, lo tenemos. Se llama Brian Comiskey”, responde Fabrizio, minutos antes de subir al atril para la apertura del evento y para citar expresamente el nombre de su futurista favorito, calificándolo como el analista “más inteligente y brillante” que ha conocido.

“Él y su equipo están investigando continuamente, observando las tendencias, mirando a las compañías emergentes y las oportunidades de crecimiento y analizando todo tipo de datos que puedan ayudar a predecir las próximas categorías que van a crecer”, nos aclara.

“Comiskey predijo hace un par de años cosas que estamos viendo ahora en el CES, como las gafas potenciadas por tecnología. Las tiene Luxottica [propietaria de la marca Ray-Ban], con las Meta Ray-Ban. Snap también tiene ahora gafas [las Spectacles] y muchas compañías están integrando esa tecnología entre sus wearables, creando una nueva experiencia. Todo eso lo predijo Brian”.

No obstante, Fabrizio también acepta que no siempre se hacen realidad las predicciones o anuncios tecnológicos, como aquel de Volocopter, que prometió taxis voladores en París para los Juegos Olímpicos del año pasado. No los hubo y la compañía alemana está ahora mismo inmersa en un proceso de insolvencia, tras declararse en quiebra el pasado diciembre.

“Los anuncios son importantes, porque permiten a las compañías hablar de sus posibilidades y de lo que son tecnológicamente capaces de hacer. Pero a veces poner en uso la tecnología es un reto, por las diferentes regulaciones. Con los eVTOLS [aeronaves eléctricas de despegue vertical] están las agencias que controlan el espacio aéreo y gestionar sus regulaciones requiere mucha planificación y probablemente hacerlo a más largo plazo. Pero la capacidad existe. Creo que anunciar que una compañía es capaz de crear un nuevo producto o una nueva solución es fantástico. Y de eso va el CES”, reafirma Kinsey Fabrizio.

Novedades en 2026

Puestos, entonces, a hacer predicciones, le ponemos una fácil en bandeja: ¿Novedades para el CES del próximo enero?

“Claro. Siempre estamos pensando en la industria tecnológica y en cómo evoluciona y cómo podemos mostrarlo, porque CES une al mundo. Somos muy afortunados de tener empresas de España, Italia, Francia, Países Bajos, Alemania y el Reino Unido… Todas estas increíbles empresas europeas, empresas asiáticas, todas se reúnen en CES”, asegura.

“Una cosa que nos gusta es crear comunidades en CES, centradas en categorías de productos nuevos y emergentes”, prosigue. “Entonces, al igual que hay un espacio dedicado a publicidad y marketing digital, hemos creado una nueva parte del programa llamada CES Foundry, para empresas de inteligencia artificial, de blockchain y cuánticas, donde mostrar sus soluciones y sus ofertas y cómo están resolviendo problemas con esta tecnología. Será un evento de dos días dentro de CES, en el hotel Fontainebleau”.

Otra novedad que anuncia Fabrizio es la creación de cinco nuevas categorías para sus premios. El CES incluye como uno de sus atractivos el aspecto competitivo entre startups y compañías disruptivas. Esas nuevas categorías son EdTech (educación), Enterprise Tech, Filmmaking & Distribution, Supply & Logistics y Travel & Tourism.

“Y para los inversores, CES genera las inroads [literalmente ‘incursiones’, pero se refiere más a ‘acercamientos’] a la próxima big thing, lanzando negocios, impulsando asociaciones y conectando visionarios a través de programas como CTA Match y nuestro nuevo programa de asociación de inversores”, concluye Fabrizio: “El CES 2026 destacará las innovaciones que darán forma al mundo del futuro”.

Un paseo por CES

Como si fuera la visita guiada a un museo del futuro posible, el CES de Ámsterdam facilita un recorrido por una docena y media de expositores con propuestas innovadoras, apenas un pedestal para cada uno de ellos.

Además de Perciv AI, ganadora de la competición de startups, como ya quedó dicho, hay evidente interés en el campo de los datos adquiridos por sensores. La danesa Sentispec hace uso de sensores que captan el calor corporal humano para gestionar edificios inteligentes: encender y apagar luces, climatización, detectar la presencia y movimiento de personas, optimización energética y todas esas cosas. Asegura que puede ahorrar hasta un 70% de energía.

En el ámbito de la energía, otra holandesa, BlueHeart, presenta un motor de bombeo, una bomba de calor de modesto tamaño, para edificios residenciales o empresariales. Su mérito es ahorrar consumo por su aislamiento interno mediante “ondas acústicas”, lo que conserva calor o frío, desde 25 bajo cero hasta 80 grados. Genera un ruido externo de menos de 35 decibelios. “Como un frigorífico moderno”.

La bomba de calor de Blueheart en CES Amsterdam 2025.

La bomba de calor de Blueheart en CES Amsterdam 2025. Julio Miravalls

Mezclando también ruido y energía, la holandesa LV Energy genera electricidad a partir de vibraciones acústicas, con unos sensores que coloca en pequeñas cajas negras. Caben seis sensores en una caja de unos 15x20 centímetros y poco más de tres de alto. Cada sensor puede producir un vatio con sonidos de unos pocos decibelios de ruido ambiental, menos que el lloriqueo de un niño. Y se pueden encadenar múltiples cajas que producen corriente continua.

Otro interés manifiesto se refiere a las cuestiones de salud, como el software para la salud mental de la británica Clementine: hace un test que permite detectar síntomas de problemas, por ejemplo, demencia. Ofrece la posibilidad de hacer una “confesión” secreta online con un experto en la materia para pulsar cómo está la masa gris.

La holandesa SplendoHealth, bajo el epígrafe de “longevidad”, analiza y optimiza la disponibilidad física y mental, midiendo ciertos parámetros con una máscara (que analiza la respiración durante el esfuerzo) y cintas con sensores. Está trabajando en el ámbito militar con el ejército de su país.

También holandesa, Ambyon presenta un robot, un armario con ruedas y sensores, entrenado para moverse autónomamente por el complicado ambiente de un hospital, trayendo y llevando en su alacena medicamentos y útiles para tratamientos. Es un ayudante que evita que el personal de enfermería tenga que andar yendo y viniendo constantemente a la farmacia, para la atención de diferentes pacientes.

Y, en el ámbito específico de la inteligencia artificial, la holandesa Axelera diseña (pero no fabrica) chips optimizados para procesar, en este momento, visión computerizada, por “mucho menos precio que los de Nvidia”. En la exhibición, un solo procesador mantenía 14 cámaras en acción, con capacidad de identificar lo que ocurría en cada una de ellas. Su segunda generación “recién presentada hace unos días”, dice el representante de la firma, integra un modelo grande de lenguaje propio, en código abierto, que aspira a ofrecer una IA plenamente operativa, de manera autónoma, dentro de un PC.