La inteligencia artificial en la educación obliga a replantear, entre otras cosas, el papel del docente.

La inteligencia artificial en la educación obliga a replantear, entre otras cosas, el papel del docente. Mónica Mollá

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El futuro del aprendizaje: cómo la inteligencia artificial está transformando la educación

Expertos de Letmino, Microsoft, NTT Data y Grupo UAX debaten cómo la IA puede aportar un valor real al ámbito educativo y qué controles deben aplicarse en su uso.

Más información: IA generativa en la formación: la habilidad más importante no es usarla sino cuestionarla y aplicar criterios éticos.

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España ha acreditado la competencia digital de más de 666.000 docentes y ha digitalizado cerca de 280.000 aulas; el 35,3% del profesorado de secundaria ya utiliza IA.

La IA permite personalizar contenidos, ejercicios y explicaciones según el ritmo, las necesidades y las dificultades de cada estudiante, además de facilitar tareas docentes.

Expertos alertan de los sesgos, la privacidad y la sobredependencia de estas herramientas, que puede debilitar habilidades como el razonamiento, la memoria y el pensamiento crítico.

El sector defiende una IA que guíe al alumno sin darle directamente las respuestas, con supervisión humana y estrategias a largo plazo para superar las limitaciones de recursos.

De acuerdo con el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, España ya ha acreditado la competencia digital de más de 666.000 docentes y ha digitalizado cerca de 280.000 aulas. Una digitalización a la que se ha sumado un nuevo compañero de pupitre: la inteligencia artificial, herramienta que declara utilizar el 35,3% del profesorado de secundaria en nuestro país frente al 31,6% de media europea el último informe de la OCDE.

Preparar las clases, crear materiales, gestionar las tareas o personalizar el itinerario formativo son ahora más “sencillas” para el docente gracias a la inteligencia artificial. IA. También para el alumno, la IA es una ayuda a la hora de estudiar, preparar una materia o enfrentarse a un examen eligiendo además cómo quiere hacerlo.

Es precisamente la personalización una de las grandes bondades que la inteligencia artificial ofrece, permitiendo adaptar el aprendizaje a las necesidades, el ritmo y las capacidades de cada alumno.

El futuro del aprendizaje: Cómo la IA está transformando la educación

A partir del análisis de su evolución, sus respuestas y las dificultades que encuentra, estas herramientas pueden proponer contenidos, ejercicios y explicaciones diferentes para cada estudiante, reforzando aquellos conceptos que necesita trabajar y avanzando cuando ya los domina.

“No hay límites en esa personalización salvo los regulatorios, la protección de datos o la privacidad”, reconocía María del Castillo, directora de Business & Tech del Grupo UAX. O si los hay, “no son tecnológicos sino pedagógicos”, señalaba en esa misma línea Francis Castilla Luque, Solution Specialist de Educación Superior en Microsoft España.

María del Castillo, directora de Business & Tech del Grupo UAX.

María del Castillo, directora de Business & Tech del Grupo UAX. Mónica Mollá

Una idea en la que coincidía la directora de IA para sector público en NTT Data, Teresa Morales que reflexionaba sobre la importancia de “usar la IA pero analizando sus riesgos desde el propio diseño”.

Y es que no podemos olvidar que “es una herramienta diseñada por humanos y por tanto con sesgos como los que hay en la propia sociedad. Eso es lo que hay que transmitir a los estudiantes y lograr que sean conscientes de esto”, apuntaba María del Castillo.

Un “peligro” al que desde Letmino, su directora general Sarah Harmon, sumaba el de “volvernos más vagos, disminuyendo nuestras competencias cognitivas”.

Es el llamado cognitive offloading o delegar en la tecnología procesos que antes realizaba el alumno y reducir la práctica de habilidades como el razonamiento, la memoria, la evaluación crítica o la resolución de problemas. Algo fácil de ocurrir cuando es la IA resume, resuelve problemas, redacta respuestas o proporciona directamente la solución.

Sarah Harmon, directora general de Letmino.

Sarah Harmon, directora general de Letmino. Mónica Mollá

De hecho, un informe de la Comisión Europea sobre IA generativa y educación advierte expresamente de que la sobredependencia de la IA puede afectar al desarrollo del pensamiento crítico, y señala que mejorar el rendimiento con IA no implica necesariamente aprender mejor.

Por ello, coincidían todos, es esencial la intervención humana y una IA que acompaña pero que siga haciendo que el alumno piense. “Una sherpa del aprendizaje: nos muestra el camino y camina a nuestro lado mientras ganamos autonomía”, resumía Sarah Harmon.

Francis Castilla Luque, Solution Specialist de Educación Superior en Microsoft España.

Francis Castilla Luque, Solution Specialist de Educación Superior en Microsoft España. Mónica Mollá

Desde Microsoft, en ese sentido, defienden un modelo de agentes de IA específicos para educación “que no te dan la solución directamente a tu consulta sino que te guían para que seas tú el que va buscándola y da con ella”, explicaba Francis Castilla Luque.

Y ¿son todas las entidades educativas igual de permeables al uso de la inteligencia artificial? ¿Es mayor el interés en las universidades privadas, por ejemplo, que en las públicas? De nuevo unanimidad entre los expertos participantes en el encuentro: el ecosistema educativo es consciente en su totalidad de que “debe” utilizar la IA, la única diferencia de las instituciones de carácter público es la limitación de recursos.

La directora de IA para sector público en NTT Data, Teresa Morales.

La directora de IA para sector público en NTT Data, Teresa Morales. Mónica Mollá

Algo a lo que añadía desde Microsoft, Francis Castilla, “la seguridad, la soberanía o los plazos, muy distintos respecto a una entidad privada”. Plazos que, en opinión de Teresa Morales, de NTT Data, deben ser para todo el sector educativo a largo plazo “porque es imposible adaptarse a la última novedad tecnológica”.

“Habrá que decidir qué conocimientos siguen siendo imprescindibles, qué papel tienen el esfuerzo, la memoria o la evaluación y cómo debe evolucionar la función del profesor además de qué capacidades queremos potenciar”, añadía al tiempo que afirmaba algo que podría resumir el sentir del encuentro: “En un mundo donde obtener respuestas será cada vez más fácil, el pensamiento crítico, el criterio y la curiosidad intelectual serán esenciales”.