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La inteligencia artificial está transformando la manera de desarrollar productos y organizar el trabajo en las empresas tecnológicas, pero su verdadero potencial dependerá de la capacidad de los profesionales para incorporarla a sus actividades cotidianas. Javier Cortés, chief of staff de Gamma, defiende que las organizaciones deben superar las reticencias ante esta tecnología y aprovechar sus posibilidades para mejorar la productividad y la calidad de los resultados.

"Yo creo que lo más importante es que traigamos la inteligencia artificial a la mesa, que no tengamos miedo de lo que nos pueda hacer, sino de considerarlo un aliado para poder hacer las cosas mejor, más rápido y con unos outputs de mayor calidad", explica el directivo valenciano, que lleva seis años trabajando en este ámbito y que anteriormente desarrolló su carrera en compañías como Instacart y Flexport. Su propuesta pasa por la 'co-inteligencia', un modelo de colaboración entre personas y sistemas inteligentes en el que considera imprescindible preservar la aportación humana.

Tras dos décadas de experiencia profesional fuera de España, buena parte de ellas vinculadas al ecosistema tecnológico estadounidense, Cortés también identifica diferencias relevantes en la ambición comercial de los emprendedores de ambos países. A su juicio, España dispone de profesionales cualificados, tanto en perfiles técnicos como empresariales, pero todavía necesita reforzar su capacidad para desarrollar compañías con vocación internacional desde sus primeras etapas.

"En Estados Unidos se vive de otra manera porque no piensan en un mercado acotado, sino que cuando montan un producto montan a nivel global", señala, convencido de que superar las limitaciones geográficas constituye un paso necesario para aumentar la competitividad del emprendimiento español. "Hay que creérselo un poquito más, salir de nuestra zona de confort", insiste.

Cortés también mantiene una vinculación especial con el ecosistema emprendedor valenciano, del que formó parte durante los primeros pasos de la actual Valencia Digital Summit. Desde aquella etapa inicial, recuerda, existía la convicción de que la ciudad contaba con suficiente talento para desarrollar proyectos tecnológicos competitivos y atraer profesionales internacionales. "Siempre creímos que había muchísimo talento en Valencia", asegura el directivo, quien atribuye la consolidación del ecosistema a la colaboración entre agentes públicos y privados y al trabajo de la asociación local de startups.

A su juicio, esta coordinación ha permitido crear una comunidad tecnológica que continúa creciendo y beneficiándose de la llegada de profesionales extranjeros con nuevas experiencias y formas de abordar la innovación.

La conversación se ha producido en el media-corner de VDS y DISRUPTORES en la novena edición del evento tecnológico internacional organizado por Startup Valencia en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

Este 2026 se prevé la asistencia de más de 12.000 profesionales de más de 120 países, tras generar 26 millones de euros de impacto económico en Valencia el año pasado. Además, más de 800 inversores que gestionan conjuntamente más de 300.000 millones de euros en activos pasarán por VDS.

La agenda de VDS 2026 se desarrollará entre este 21 de octubre y mañana 22 de octubre y aborda inteligencia artificial y deeptech, defensa y aeroespacial, energía, salud, movilidad o futuro del trabajo.