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Las claves

El sector del pistacho en España atraviesa una auténtica revolución global, marcada por un desequilibrio notable entre la oferta y la demanda. Mientras que Estados Unidos lidera la producción mundial con 600.000 toneladas anuales -controladas en gran medida por gigantes como Wonderful Pistachios-, España apenas representa el 1% del total mundial con una producción de entre 6.000 y 8.000 toneladas.

Sin embargo, el producto nacional se distingue por una calidad organoléptica superior, muy valorada en un mercado europeo que demanda anualmente hasta 200.000 toneladas. En este escenario de precios al alza y expansión hacia nuevos mercados como China e India, surge la necesidad de contar con operadores que profesionalicen un cultivo que, históricamente, ha carecido de una estructura industrial sólida en la península.

En este complejo contexto ha emergido con fuerza Víridi Horizons, el nuevo proyecto con el que el emprendedor en serie Salvador García pretende transformar el campo español aplicando la misma lógica de "plataforma" que le llevó al éxito en el sector financiero.

García, cofundador de la fintech Ebury en 2009, cerró definitivamente su etapa en el mundo de las divisas el pasado mes de abril, tras vender sus últimas participaciones y abandonar el consejo de administración de la compañía, ahora participada mayoritariamente por el Banco Santander. Lejos de retirarse, su mente inquieta y vocación natural por salir de la zona de confort le llevaron a "cambiar los bits por los átomos", aplicando su experiencia en la creación de empresas de alto crecimiento a un activo real con un potencial inmenso.

DISRUPTORES - EL ESPAÑOL conversa con el emprendedor en un momento de punto de inflexión de esta nueva propuesta innovadora que aspira a competir con el segmento de los ingredientes premium del ya conocido como "oro verde".

Salvador García Andrés, CEO Víridi Horizons. DISRUPTORES

La génesis de Víridi Horizons se encuentra en "una curiosa mezcla de amistad y análisis financiero". David Soler, inversor temprano en Ebury, comenzó a plantar pistachos en una finca en Toledo a la que bautizó irónicamente como "Villa Ebury", explica García a esta redacción.

Cautivado por la tesis de inversión -"el pistacho como un activo resistente a la inflación, con riesgo agronómico controlado y una oferta limitada geográficamente"-, el emprendedor decidió aplicar su doble perfil -emprendedor e inversor- a esta nueva aventura. "Combino mi gorro de emprendedor para montar empresas o ayudar a equipos gestores a montar empresas, con mi gorro inversor", detalla.

La visión de García en este nuevo horizonte no es la de un simple agricultor, sino la de un operador integral. De su paso por Ebury, donde construyó una de las mayores empresas tecnológicas de Europa, extrajo lecciones fundamentales sobre la escalabilidad y la importancia de la estructura.

Según relata García, "si tienes un buen capital humano; encontrar el capital económico o lo tienes o lo puedes encontrar en terceros".

Esta filosofía se refleja en el equipo joven y especializado que ha reunido, encabezado por Nacho Soler y Félix Romero, para gestionar un proyecto que ya cuenta con 1.200 hectáreas en propiedad y gestiona otro volumen similar para terceros.

Víridi Horizons destaca por su integración vertical total, una singularidad en el sector español. La empresa cubre desde la semilla en el vivero hasta la fabricación de productos transformados para la industria premium.

Equipo de Víridi Horizons con Salvador García (segundo por la derecha). DISRUPTORES

Esta apuesta por la especialización total busca capturar el valor que tradicionalmente se perdía en la cadena: "La rentabilidad es superior a la de otros cultivos a día de hoy y el hecho de que la oferta o la superficie válida sea limitada, te da un poco de tranquilidad", argumenta.

Para ejecutar esta ambiciosa iniciativa, la compañía ha estructurado su actividad en cuatro divisiones: Víridi Capital, para el asesoramiento de inversores; Víridi Agro 360, para la gestión técnica de fincas; Víridi Nexus, centrada en el procesado a gran escala, y Víridi Ingredients.

Nueva planta en Alcobendas

Esta última división es clave para el salto cualitativo del sector, ya que se orienta a la fabricación de pasta de pistacho de alta gama en una nueva planta en Alcobendas (Madrid), con el objetivo de superar los estándares del reconocido pistacho de Bronte en Italia.

La apuesta de Salvador García es, en definitiva, la de profesionalizar un nicho de alto crecimiento que carecía de un referente sólido en nuestro país. "Hay una oportunidad de montar un operador que haga las cosas bien hechas a nivel profesional".

Con colaboraciones con instituciones como la Universidad de California, Davis, y el centro El Chaparrillo, Víridi Horizons no solo cultiva pistachos; está sembrando las bases para que España lidere la industria del "oro verde" en Europa y se erija en referente para nutrir el mercado europeo y competir con los productores italianos, a la cabeza -por ahora- de la industria de transformación de pistacho.

Víridi Horizons crea Víridi Application Lab. DISRUPTORES

Víridi Application Lab, la nueva generación de ingredientes 'premium'

Víridi Horizons ha creado Víridi Application Lab, una nueva unidad de innovación y desarrollo cuyo objetivo es impulsar la investigación aplicada y el desarrollo de ingredientes 'premium' elaborados a partir de pistacho para la industria alimentaria.

La nueva división nace con la vocación de convertirse en un centro de referencia para el desarrollo de soluciones dirigidas a sectores como la chocolatería, la heladería, la pastelería, la elaboración de cremas untables y otros segmentos de alimentación de alto valor añadido, donde la demanda de ingredientes diferenciados, trazables y de máxima calidad mantiene una tendencia creciente.

Para la creación de esta nueva unidad, Víridi Horizons ha firmado un acuerdo de colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid que garantiza la transferencia de conocimiento en agronomía, tecnología de alimentos, formulación y desarrollo industrial. El proyecto contará inicialmente con la participación de investigadores, técnicos y especialistas vinculados a ambas entidades.