J. Arnau
Publicada

Las claves

Cuando se habla del País Vasco, uno de los sectores productivos que le vienen a uno a la mente es el de la industria. Su potencial en este ámbito es innegable y es uno de los motores económicos del país en este sentido.

Cabría pensar, en consecuencia, que si hablamos de innovación y tecnología aplicada a la industria, la región vasca también se sitúa a la vanguardia. De hecho, la imponente red de centros tecnológicos con derivaciones industriales de los que dispone esta autonomía no ofrece lugar a dudas al respecto.

Sin embargo, si hay una palabra que no se suele utilizar al hablar de industria y tecnología en esta región, esta palabra es inconformismo.

Porque si el sector flaquea -que no es el caso, es solo una suposición-, ahí están los organismos públicos para seguir impulsando y fomentando ese espíritu disruptor.

Un ejemplo de ello lo hemos visto recientemente con la convocatoria de ayudas del programa Renove Industry, que como su propio nombre indica no es más -ni menos- que una apuesta desde lo público para que las empresas industriales de la región no pierdan el tren de las nuevas tecnologías que surgen constantemente para mejorar todo tipo de procesos industriales.

Si ya es destacable el hecho en sí, no lo es menos la implicación económica, ya que el gobierno vasco destina a estas ayudas la nada desdeñable cantidad de 9 millones de euros.

Pero vayamos por partes, el caso es que el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha anunciado hace unos días la apertura del plazo para solicitar las ayudas del programa Renove Smart Industry.

Estas ayudas están dirigidas a impulsar la modernización tecnológica, la automatización y la digitalización avanzada de la industria vasca.

Jauregi hizo este anuncio durante la visita que realizó a las pymes vascas de fabricación avanzada que participan en la BIEMH 2026 – Bienal Internacional de Máquina-Herramienta.

El Renove Smart Industry apoya a la industria vasca en la compra de nueva maquinaria y equipamiento avanzado, tanto hardware como software. Esto permitirá a la industria vasca evolucionar hacia entornos productivos más inteligentes, conectados y eficientes. Así se facilitará el desarrollo de proyectos de Industria 4.0 en el ámbito de la fabricación avanzada.

La fabricación avanzada es un sector tractor de la industria vasca, explican desde el ejecutivo autonómico, y está definido como sector estratégico IRABAZI en el marco del Plan de Industria – Euskadi 2030.

Las claves geopolíticas y geoeconómicas

Se trata, explican las mismas fuentes, de un sector que es motor de la industria y de las exportaciones vascas. La industria vasca de fabricación avanzada "está haciendo frente a la incertidumbre de la política arancelaria de Estados Unidos, a la competencia china, a los costes energéticos, a la inestabilidad del comercio mundial".

Y, por cierto, desde hace unas semanas, a la escalada de violencia en Oriente Próximo, circunstancia que ha motivado que desde el Gobierno Vasco se monitorice la situación en aquella zona para tratar de minimizar el impacto de la guerra en la empresa vasca.

Jauregi ha destacado que "tenemos que correr más rápido que nadie para que Euskadi siga siendo líder en fabricación avanzada". En esta línea ha anunciado que el Gobierno Vasco ha reforzado el programa Renove Smart Industry, "con el objetivo de acelerar la modernización tecnológica de nuestra industria".

En 2025, el programa Renove movilizó 49,8 millones de euros de inversión privada a partir de 8 millones de apoyo público, y que supuso la modernización en maquinaria de 185 proyectos.

El programa se centra en tecnologías clave para la fabricación avanzada, como la robótica, la inteligencia artificial o los gemelos digitales. "Ponemos el foco en las pymes, apoyando su transformación para ganar en competitividad", ha concluido el consejero.