Adriana Casillas, CEO de la empresa de biotecnología Tebrio, ha sido una de las participantes de la cuarta edición del Congreso Iberoamericano CEAPI. Encuentro que este año ha tenido lugar bajo el título ‘Transformación e impacto social: las mejores empresas para el planeta’.

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Este epígrafe no deja lugar a dudas sobre el papel que desempeña esta startup salmantina en la industria agroalimentaria. En España, en Europa y, según reza el ámbito de influencia de este Congreso, también en Iberoamérica.

Un evento celebrado en Madrid, que fue inaugurado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y clausurado por el rey Felipe VI.

La propuesta de Tebrio –que nació con el nombre de MealFood– es ofrecer al mercado un producto que responda a la alta demanda de proteína existente. Para ello, trabajan con un insecto, el tenebrio molitor o gusano de la harina, que transforman en materias primas que luego son utilizadas dentro de la industria alimentaria, concretamente en techfood, acuicultura, porcino y aves.

“Nos ocupamos de todo el proceso, desde la cría del insecto a su transformación, hasta la comercialización de las proteínas, lípidos, etc. Lo que hacemos es introducir una nueva materia tremendamente sostenible en el mercado. Nuestra intención no es quitar mercado a nadie, si no complementar la oferta actual”, aclara Casillas a D+I.

Modelo de negocio sostenible y circular

Cuando le preguntamos sobre el impacto social de su propuesta, enumera tres razones: siguen un modelo de negocio alineado con los principios de la economía circular, son medioambientalmente sostenibles y con su actividad están creando una nueva industria en el sector agroalimentario que implica la creación de empleos directos e indirectos.

“Tenemos un modelo claro de circularidad: alimentamos a nuestros insectos con subproductos de origen vegetal y les convertimos en una materia prima de alto valor para el mercado generando cero residuos”, describe Casillas.

Y añade: “Nuestra huella de carbono es negativa, esto significa que para el medioambiente es mejor que existamos a que no existamos porque, aparte de que no emitimos amoniaco ni metano, empleamos un 90% menos de agua de lo que necesitan otras especies ganaderas, y no necesitamos tierra cultivable para poder ejercer nuestra actividad”.

El otro pilar de la sostenibilidad de esta startup es la digitalización e industrialización de sus procesos: “Utilizamos sistemas que nos permiten no depender de materias primas para calentar nuestras instalaciones”, pone como ejemplo la fundadora de Tebrio.

En Tebrio crían y transforman el gusano de la harina para su uso en diferentes industrias.

El diseño, aplicación y validación de su tecnología la han realizado dentro de sus instalaciones, ubicadas en Salamanca, convirtiéndose así en un referente de la cría y transformación de insectos para sus diferentes usos en alimentación, producción vegetal y otros usos industriales y no industriales.

Somos un claro ejemplo del futuro de la industria agroalimentaria de nuestro país y de Europa”, afirma Casillas, quien, al ser preguntada por la oportunidad que los Next Generation ofrece a su sector defiende: “Aunque todavía no se sabe bien cuál va a ser su gestión, entendemos que los fondos europeos tienen que poner el foco en proyectos como el nuestro por su gran impacto en la sociedad. Creo que deben ir hacia esa transición ecológica y transformación digital de las empresas”.

En este momento, la biotecnológica produce cuatro líneas de producto: oProtein, destinada a la alimentación para mascotas y acuicultura. Su alto contenido en proteína y sus grandes beneficios nutritivos convierten a este producto en una oportunidad única para combatir el déficit global en la alimentación humana, en un futuro próximo.

Por otra parte, produce oLipids, dirigido a la alimentación para animales y otros usos técnicos, tiene unas características similares al aceite de oliva; oFrass, el primer fertilizante orgánico basado en insectos registrado en el mundo para su uso en nutrición vegetal;  la Quitina y el Quitosano, que actualmente se utilizan, principalmente, en el mercado farmacéutico, cosmético, médico y agrícola.

Tras la reciente aprobación, por parte de la Unión Europea, de la comercialización del gusano de la harina como nuevo alimento, en Tebrio ya están trabajando en esta línea de productos. “Para nosotros este paso es tremendamente positivo y se abre un mercado potencial bastante interesante. Nuestra intención no es introducir el insecto entero en la alimentación humana, sino encontrar la funcionalidad de este alimento dentro de la cadena de valor”, concluye Casillas.