El despliegue de las redes móviles de última generación ha cruzado su primer gran umbral. Superada la fase masiva de cobertura en el territorio, la industria de las telecomunicaciones y el sector de la ingeniería han alcanzado un consenso unánime: la prioridad absoluta del mercado ya no es desplegar más antenas, sino rentabilizar la infraestructura mediante servicios de alto valor añadido impulsados por la Inteligencia Artificial (IA) y la conectividad avanzada 5GSA (más conocido como Stand Alone).
Por eso, desde el sector de las telecomunicaciones reclaman un frente común europeo para liderar la era de la Inteligencia Artificial sobre las redes 5G.
Así lo han puesto de manifiesto Jaime Lluch, director de Tecnología y Optimización de Red Móvil de Telefónica España; Luis Manuel Díaz, vicepresidente de ventas de Capgemini Engineering; y Fernando Rionegro, director de la cuenta de Telefónica en Nokia durante su intervención en el VII Observatorio 5G organizado por EL ESPAÑOL-Invertia.
Durante la mesa de debate, los tres expertos han coincidido en que el binomio entre la IA y las redes móviles avanzadas ha dejado de ser un concepto teórico para convertirse en una urgencia operativa en todos los sectores productivos, desde la energía hasta la automoción, pasando por la sanidad o la defensa.
Jaime Lluch ha destacado que la arquitectura de la red 5GSA representa un salto cualitativo histórico.
"Va a ser la primera tecnología móvil capaz de adaptar de forma dinámica sus parámetros —como la latencia ultra baja o el ancho de banda masivo— a las necesidades concretas de cada servicio en tiempo real".
Esta plasticidad resulta fundamental para sostener el tráfico de "agentes de IA" y la conectividad masiva de máquinas y sensores.
Mesa redonda. El 5G evoluciona: los servicios del futuro IA + redes
Por su parte, Luis Manuel Díaz ha señalado el giro radical que han experimentado las prioridades corporativas en los últimos dos años.
"No hay ningún directivo en ningún sector que no esté preguntando hoy cómo usar la inteligencia artificial para mejorar su negocio", ha indicado el directivo, quien ha hecho hincapié en la necesidad de industrializar los procesos mediante redes fiables, ubicuas y seguras que sólo la tecnología europea y los operadores españoles pueden garantizar.
El papel de la Inteligencia Artificial no sólo actúa como un optimizador de la calidad de servicio para el usuario final, sino también como un catalizador de nuevas aplicaciones estratégicas. Así, Rionegro ha subrayado cómo la IA permite pasar de un modelo de gestión reactivo a uno proactivo, capaz de anticipar las pautas de tráfico y la experiencia del cliente.
Asimismo, ha dedicado un espacio a hablar del concepto emergente de la "IA física", donde la conectividad 5G alimenta desde robots humanoides en plantas de fabricación hasta sistemas avanzados de detección y sensorización aplicados a infraestructuras críticas y al sector de la defensa.
Autonomía estratégica
Más allá de los avances técnicos, la mesa ha alcanzado un acuerdo de carácter geopolítico y ético: la urgencia de construir una "autonomía estratégica" en Europa.
Los tres ponentes han coincidido en que el continente necesita desarrollar campeones europeos de inteligencia artificial y telecomunicaciones para evitar que la riqueza y el control de los datos queden relegados a plataformas de terceros países.
Finalmente, los expertos han descartado cualquier escenario alarmista con respecto al desarrollo de la IA. Una de las consecuencias que se ha debatido mucho en las últimas semanas, sobre que el impacto de esta herramienta puede hacer un grave daño a la humanidad.
No obstante, el sector ha reclamado aplicar regulación, sentido común y una firme apuesta por el talento.
"No hay que tener miedo a la IA, pero debemos guiarla con criterio humano", ha concluido Lluch, recordando que la formación de profesionales capaces de liderar estos algoritmos sigue siendo la garantía indispensable para el futuro del sector.
