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El Open Gateway ya estaba aquí. Se ha quedado. Y ahora toca pasar a una nueva fase con su adopción, buscando casos de uso concretos y la forma de monetizarlo comercialmente. Banca, fábricas o logística son sectores que pueden servir de avanzadilla. Pero, ¿qué es el Open Gateway?

Se trata de una iniciativa global liderada por la GSMA que transforma las redes de telecomunicaciones en plataformas programables para desarrolladores.

Dicho de otra forma, como así la ha definido Esther Gómez, presidenta de la Comisión de Industria Electrónica de AMETIC, en el VII Observatorio 5G organizado por EL ESPAÑOL-Invertia, es "una plataforma interoperable para poder usar toda la inteligencia y capacidades de las operadoras".

Esther Gómez, presidenta de la Comisión de Industria Electrónica de AMETIC

"No es una revolución tecnológica ni un avance técnico, sino una forma de funcionar. Un escenario de interoperabilidad entre todas ellas", ha remarcado.

En la práctica, Open Gateway sería "como un paraguas", una plataforma independiente que está sobre ellas, "pero las operadoras tienen que seguir siendo un activo y un actor dentro de ese paradigma".

Desde su lanzamiento oficial en el Mobile World Congress de Barcelona de 2023, Open Gateway ya ha dado pasos. "Hemos pasado la fase de probado, y ahora falta la fase de adopción, con casos de uso y determinar cómo sacar rentabilidad de todo ello", ha avanzado Gómez.

Por ejemplo, "si un banco con ciertas aplicaciones que pueda facilitar todo este ecosistema reduce el nivel de fraude, estará dispuesto a pagarlo". "Si una fábrica consigue aumentar su capacidad productiva teniendo en cuenta ciertas aplicaciones de este ecosistema, también podrá pagar por ello". O un tercer caso práctico: "Si una empresa logística mejora toda su planificación con aplicaciones del ecosistema, también pagará por ello".

En opinión de la presidenta de la Comisión de Industria Electrónica de AMETIC, "las redes no van a desaparecer, esas grandes autopistas de la información que facilitan las comunicaciones tienen que seguir existiendo, y son las operadoras las que tienen que impulsarlas".

No obstante, "seguramente, ahora con esto, tenemos que pensar en vez de en plataformas de transporte de datos, en plataformas inteligentes, de servicios de conectividad, con aplicaciones y funcionalidades avanzadas sobre ellas".

¿Y cómo llega Europa a este reto? "En Europa tenemos muchos mimbres para hacer muchas cosas. Estamos llegando a tiempo, el nuevo concepto está arrancando, surge de una necesidad del mercado, para dar servicios de valor a todo un ecosistema. Pero tampoco nos podemos dormir", ha exhortado Gómez.

A su juicio, si se quiere desarrollar este ecosistema, hay que trabajar tres pilares. El primero, invertir más en infraestructuras, tanto 5G avanzada como 5G Standalone. "Si no hay infraestructura, no hay inteligencia de red".

Un segundo sería la regulación. "De nada sirve tener una API común, si luego la forma de explotar los servicios en cada país es absolutamente distinta".

Y un tercer aspecto sería la propia interoperabilidad y "ofrecer esa capa de servicios para todo un ecosistema: operadoras, integradores, los propios clientes y otros nuevos players que aparecerán y habrá que integrar para enriquecer esa cadena de valor".