Un Juzgado ha ordenado la expulsión de España del marroquí que accedió a Ceuta durante la entrada masiva de inmigrantes del pasado 30 de julio y que fue denunciado por una vecina de la ciudad por meterse, en calzoncillos, en su cama mientras ella dormía.
Fuentes judiciales precisan que los Juzgados ceutíes también tramitan ya tres procedimientos por agresiones sexuales que habrían sido cometidas por varones que penetraron en la localidad hace dos semanas.
Todas las víctimas son mujeres inmigrantes que también participaron en dicha entrada masiva.
Dos de ellas son menores; una de las cuales, además de haber sufrido una supuesta violación, habría sido obligada, por parte del detenido, a vender drogas.
La otra habría sufrido tocamientos. Sucede lo mismo con la tercera denunciante, quien, no obstante, sí es mayor de edad.
El supuesto autor de los tocamientos sobre la menor está, desde este mismo miércoles, en prisión provisional, por orden del Juzgado de Instrucción número 5 de Ceuta.
También está entre rejas, de forma preventiva, el marroquí denunciado por la presunta violación y por obligar a la menor a vender estupefacientes. Se le atribuye un delito de agresión sexual con penetración y otro contra la salud pública.
Por su parte, ha sido el Juzgado de Instrucción número 4 el que ha acordado la expulsión, por un supuesto delito de allanamiento de morada, del marroquí denunciado por introducirse semidesnudo en la cama de una vecina ceutí.
En todos los procedimientos judiciales abiertos, expresan las mismas fuentes, se han celebrado los interrogatorios a las supuestas víctimas.
Al margen de todo ello, el Juzgado 5 de Ceuta también ha decretado este miércoles el ingreso en prisión provisional de cinco detenidos por atentado contra la autoridad.
Ha corrido la misma suerte otro arrestado por la comisión de un supuesto delito de lesiones agravadas y un último, por presunta venta de drogas.
Por otro lado, como ha publicado EL ESPAÑOL, uno de los migrantes que participó en el asalto a Ceuta y que fue detenido esta semana, cuando trataba de coger el ferry a Algeciras para alcanzar la Península, está reclamado por homicidio en Francia.
Este joven fue localizado gracias a una alarma de Interpol, que se activó cuando intentaba acceder al control de pasajeros.
El país galo, además de un supuesto homicidio, también le atribuye un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
