Koldo García, asistente del exministro José Luis Ábalos, seguirá en la prisión de Soto del Real, en la que ingresó el pasado 27 de noviembre.
La Sala Penal del Tribunal Supremo, que ya ha comenzado a deliberar sobre la sentencia relativa a la presunta trama de corrupción que implica a ambos y al empresario Víctor de Aldama, ha denegado este lunes la petición de libertad formulada por la abogada de García, Leticia de la Hoz, al final de su última intervención en el último día del juicio, el pasado día 6.
Fue una petición con tan improbable viabilidad que ni siquiera se sumó a ella la defensa de Ábalos.
De la Hoz utilizó, además, un argumento sorprendente: "Una vez celebrado el juicio", dijo, "ya no hay riesgo de fuga".
El peligro de que el acusado se sustraiga de la acción de la Justicia fue el principal de los argumentos del magistrado instructor, Leopoldo Puente, para acordar la medida cautelar.
La defensa esgrimió también el "agravio comparativo" con Aldama, que no ha estado en prisión preventiva en este procedimiento tras su decisión de arrepentirse y colaborar con la investigación, y "por las expectativas de buen derecho que tenemos tras esta exposición", en referencia a su propio informe final.
El fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón, opinó justo lo contrario. "No es el final del juicio el momento de que cambien las circunstancias. El riesgo de fuga se ve acrecentado con el final del juicio ante la inminencia de la sentencia", sostuvo.
El tribunal ha dado respuesta en una resolución en la que, escuetamente, señala que "no se advierte por esta Sala ninguna modificación en las circunstancias valoradas en su momento para acordar la medida cautelar que permitan amparar la pretensión deducida, particularmente, por la desaparición del riesgo de fuga".
"Ha de valorarse a estos efectos que, concluido el juicio oral, estamos en los inicios de una deliberación, compleja, que exige un examen detallado de la causa", añade.
