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Las claves

La Guardia Civil halló dos piezas metálicas en un túnel anterior al lugar donde se produjo el accidente de tren de Adamuz (Córdoba).

Así lo refleja un informe ya entregado a la juez Cristina Pastor, que investiga este siniestro ferroviario. EL ESPAÑOL ha tenido acceso a dicho documento.

El 22 de enero de este año, cuatro días después del siniestro, dos agentes de la Guardia Civil acompañaron a varios técnicos de Adif, la empres que gestiona las infraestructuras ferroviarias, a dicho túnel.

Imagen de la entrada al túnel, recogida en el informe de la Guardia Civil.

Como expresa la Guardia Civil en el documento, "los indicios recogidos" fueron depositados en el Equipo de Policía Judicial de Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba).

"A petición de personal de Adif, presentes en el lugar, se realiza grabación en vídeo del estado en el que se encuentra la vía a su paso por el interior del túnel", añade el informe policial.

Imagen de la segunda pieza metálica hallada en el túnel.

El túnel, como explica el informe, está cerca del lugar del siniestro. A su entrada, existen dos rótulos, con las siguientes inscripciones: "16-Loma del Partidor" y "PK 319.2". Esta última hace referencia al punto kilométrico 319,2 de la vía de Alta Velocidad Madrid-Sevilla.

La colisión entre el Iryo descarrilado y el Alvia se produjo en el 318,2-318,3.

La Guardia Civil, por el momento, no aporta más datos sobre las piezas encontradas en el túnel. Por el momento, se desconoce si pertenecen o no a alguno de los dos trenes siniestrados.

Por otro lado, la Benemérita también ha enviado decenas de fotografías a la juez Pastor, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montoro (Córdoba), el que asumió la investigación.

No son sólo imágenes de sus labores de inspección visual, sino también las identificativas de los cuerpos hallados en los vagones del Alvia y del Iryo.

Las fotos algunas, de gran dureza aparecen acompañadas de minuciosas descripciones de la ropa y las pertenencias que llevaban los difuntos cuando fueron encontrados.

El accidente costó la vida, en total, a 46 personas y dejó más de 200 heridos.

Por el momento, se desconoce la causa del siniestro. Aunque la Guardia Civil no da por descartada definitivamente ninguna hipótesis, la más probable sigue siendo una rotura de la vía. Se investiga si fue provocada por una soldadura defectuosa de la misma o por el mal estado de los materiales.

Esa rotura habría provocado el descarrilamiento de los últimos coches del tren de la empresa privada Iryo, que invadieron la vía contraria y con los que colisionó el Alvia, de la pública Renfe.

Otras teorías, como el sabotaje o el ataque terrorista, aunque aún siguen encima de la mesa, sí se consideran ya las menos probables.