Las claves
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El dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, de 83 años, solicitará un millón de euros a un dirigente africano que le acusó de practicar el canibalismo.
Las defensas de ambos estaban citadas este miércoles en un Juzgado valenciano, donde se ha celebrado un acto de conciliación que ha finalizado sin acuerdo entre las partes.
Por ello, ahora, Obiang reclamará dicha cantidad, por un supuesto delito de "calumnias con publicidad", a Orlando Cartagena Lagar.
Este último es un carpintero, afincado en España y que se autodenomina primer ministro de Annobón, una isla africana que ha reclamado la independencia frente a la antigua colonia española, con la que mantiene un conflicto territorial.
Al no haberse alcanzado un pacto, a partir de ahora, el presidente de Guinea Ecuatorial formulará las reclamaciones que figuran en la querella firmada por su abogado, el exjuez español Javier Gómez Bermúdez.
Este último, además de letrado de Teodoro Obiang, también representa a uno de los múltiples hijos del dictador, Carmelo Ovono Obiang, quien está investigado en la Audiencia Nacional por supuestas torturas y secuestro a dos españoles.
Orlando Cartagena vive en Catarroja (Valencia). Obiang le acusa de haber vertido en "platós de televisión y medios de comunicación" comentarios, "descalificaciones" y "expresiones calumniosas" que han "ofendido" al jefe de Estado ecuatoguineano y atentado contra su "honor" y su "ética".
Concretamente, entre otras cuestiones, Cartagena aseguró que Obiang practica el canibalismo con bebés. "Practica la brujería y come carne humana", señaló el líder anobonense en una entrevista.
El régimen de Obiang, además, no reconoce a Cartagena como primer ministro de Annobón y niega la independencia a dicho territorio. "Ningún país de la comunidad internacional lo reconoce", expresa la querella firmada por Gómez Bermúdez.
"Las falacias vertidas por el señor Cartagena pretenden deshumanizar y criminalizar a mi mandante [Teodoro Obiang]", señala el letrado.
"Rebasan cualquier límite tolerable y lesionan el honor de mi mandante; máxime, en una nación de profundas raíces y valores católicos como es Guinea Ecuatorial, de la que [Teodoro Obiang] es jefe de Estado", añade la querella, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
Por todo ello, Obiang solicita un millón de euros "por los daños reputacionales causados" por los comentarios de Cartagena sobre él. "Serán destinados a mejorar la vida de los ciudadanos de Guinea Ecuatorial", expresa la querella.
A renglón seguido, subraya "que no es cierto" que el presidente de Guinea, el dictador más longevo del mundo, haya "quitado la vida a otros seres humanos; en especial, bebés".
También exige que se retracte de sus comentarios y que los elimine de sus perfiles de redes sociales, que incluyen fragmentos de las entrevistas en las que las pronunció.
No obstante, Cartagena apuntala sus comentarios sobre Obiang en varios artículos periodísticos que sí vinculan el régimen de los Obiang al canibalismo.
Por ejemplo, el diario británico Daily Mail recogió, en 2016, las declaraciones de un líder opositor, Severo Moto, que acusaba al dictador de pretender "comer los testículos" de sus enemigos.
En la radio española Onda Cero, Moto aseguró, sobre Obiang: "Acaba de comerse a un comisario de Policía".
"Lo digo exactamente: comerse. Este comisario apareció en el entierro sin testículos y sin cerebro. Estamos en manos de un auténtico y cruel caníbal", señaló.
Este miércoles, tras la celebración del acto de conciliación, Cartagena ha difundido un comunicado en el que sostiene que la querella en su contra él tiene una "motivación estrictamente política" y constituye "una forma de intimidación judicial".
Asimismo, el autodenominado primer ministro de Annobón recuerda que Teodoro Obiang lleva al frente del Gobierno de Guinea desde 1979 y comanda "una de las dictaduras más prolongadas, feroces y criminales del mundo".
