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La actriz Elisa Mouliaá ha retirado su acusación de agresión sexual contra Íñigo Errejón, exdiputado y exportavoz de Sumar en el Congreso.
El 25 de octubre de 2024, la intérprete presentó ante la Policía Nacional una denuncia contra el entonces dirigente, lo que derivó en la apertura de un procedimiento judicial.
Y, recientemente, tras finalizar la instrucción, el juez Adolfo Carretero consideró que sí había indicios para que Errejón fuese juzgado.
Ahora, a través de un comunicado publicado este miércoles en sus redes sociales, Mouliaá relata que ha retirado su acusación por "razones personales y de salud".
Sin ser cierto, la actriz asegura que "la Fiscalía determinó la veracidad de los hechos" que ella denunció, cuando, como avanzó EL ESPAÑOL, el fiscal de este caso solicitó el archivo del mismo y se opuso a que Errejón fuese juzgado, ya que no aprecia indicios de agresión sexual.
En su comunicado, Mouliaá recuerda que el exportavoz de Sumar dimitió de todos sus cargos en la política tras hacerse públicas, en redes sociales, varias acusaciones contra él, que le reprochaban comportamientos inadecuados con varias mujeres.
Todos estos testimonios eran anónimos. El mismo día del abandono de la política por parte de Errejón, Mouliaá acudió a una comisaría de Madrid y denunció haber sido agredida sexualmente por el político en verano de 2021, tres años antes, tras haber ido juntos a una fiesta.
Ahora, en su comunicado, la intérprete admite que, "con el tiempo, ninguna otra víctima ha dado el paso". "He permanecido sola sosteniendo todo esto y no puedo seguir haciéndolo", añade.
"No porque no sea verdad, sino porque nadie debería cargar con algo así", precisa. "Si la Justicia continúa, por tratarse de un procedimiento de naturaleza pública, lo hará sin mi participación", señala.
¿Qué pasa con el caso?
¿Aboca el caso al archivo el desistimiento de la denunciante? Como ya se ha indicado —y el comunicado de Mouliaá obvia—, la Fiscalía no acusa a Errejón. A partir de ahora, ella, como acusación particular, tampoco.
Ahora bien, en este procedimiento se personó una asociación, llamada ADIVE, que ejerce la acusación popular y que sí podría impulsar el caso y que se celebrase un juicio.
En un comunicado propio, hecho público tras el de Mouliaá, esta organización señala que mantendrá su acusación al tratarse de hechos que atentan contra la libertad sexual y que, "por muy poderoso que sea el denunciado", no pueden quedar impunes.
¿Habrá, por tanto juicio? Depende. Aún no se sabe si se celebrará, ya que la defensa de Íñigo Errejón recurrió ante la Audiencia Provincial de Madrid la decisión del juez Adolfo Carretero de proponer que el político fuese juzgado.
Este tribunal, jerárquicamente superior al magistrado instructor, tiene previsto reunirse la semana que viene y tomar una decisión. Podrá avalar la postura del juez y que se celebre juicio o, por contra, revocarla si considera que la instrucción no ha arrojado indicios suficientes para sentar a Errejón en el banquillo.
Por otro lado, como publicó EL ESPAÑOL, Sumar, partido del que Errejón fue portavoz en la Cámara Baja, costeó una parte significativa de los gastos de la defensa de Mouliaá, a modo de "reparación".
