Javier López Madrid, consejero delegado del Grupo Villar Mir, ha asegurado ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón que "jamás" contrató al excomisario José Manuel Villarejo para acosar a la doctora Elisa Pinto y volvió a tratar de desacreditar a la dermatóloga, que le denunció por amenazas y lesiones y ha logrado que el empresario vaya a ser juzgado por ello.

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El instructor del caso Tándem ha tomado declaración a López Madrid como investigado después de abrir en enero de 2020 la pieza número 24 del caso Tándem para investigar si el empresario encomendó a Villarejo actuaciones encaminadas a "desvirtuar el resultado de las diligencias" iniciadas en el Juzgado de Instrucción número 39 de Madrid.

Este Juzgado ha investigado la denuncia de Pinto sobre el hostigamiento de López Madrid y la agresión que la doctora sufrió en abril de 2014 con un objeto punzante por una persona que ella identifica con Villarejo. Tras siete años de pesquisas, el Juzgado de Instrucción 39 de Madrid ha concluido la investigación y ha visto motivos para que López Madrid y Villarejo se sienten en el banquillo por acoso, amenazas y lesiones a Elisa Pinto.

El proceso que tramita en la Audiencia Nacional el instructor del caso Tándem tiene por objeto averiguar los términos del presunto encargo que habría hecho a Villarejo el empresario y que éste ha negado en su comparecencia de este lunes.

"Jamás le pagué"

“Jamás contraté a Villarejo y jamás le pagué. Fui yo el acosado y no el acosador", ha sostenido López Madrid, que difundió un comunicado para afirmar que ha presentado "más de 1000 folios de pruebas que desacreditan la versión de Elisa Pinto".

Se refiere a información que ha entregado en la Audiencia Nacional procedente del Juzgado de Instrucción número 26, donde se tramita una denuncia de López Madrid contra Pinto aún en investigación. La abogada de la dermatóloga, Ana Blanco, advirtió a García-Castellón de que el empresario está tratando de incorporar a la pieza 24 "información sesgada" procedente de otro procedimiento judicial cuyo objeto no tiene que ver con lo que se trata de aclarar en la Audiencia Nacional.

En la pieza 24 están incorporados varios indicios de la relación entre Villarejo y López Madrid. Constan anotaciones en la agenda del excomisario sobre actuaciones del Juzgado 39 (como la rueda de reconocimiento en la que Pinto le identificó como autor de la agresión que sufrió) y decenas de llamadas y mensajes intercambiados entre el policía y el empresario.

También hay referencias a la visita que López Madrid y el número dos de Villarejo, Rafael Redondo, hicieron a la dermatóloga en su consulta en diciembre de 2013 y grabaciones de conversaciones en las que Villarejo afirma que López Madrid se reunió con él "siete u ocho veces", una de ellas en su casa. En una de esas grabaciones el entonces comisario afirma que le va a pedir dinero: "Hablaré con él, con Javierito... ponme un poquito de pasta, porque me has metido en un 'embolao'".

Cuando el fiscal le preguntó por esos elementos, López Madrid manifestó que en agosto de 2013 fue a las oficinas de Villarejo en Torre Picasso porque se lo sugirió un amigo común, Donato González, presidente de Société Générale en España.

El investigado dijo que estaba "desesperado" porque "él y su familia recibían decenas de mensajes telefónicos intimidatorios día y noche", mensajes que iba enviando a Villarejo y de ahí el gran número de comunicaciones con él. Pero, contradictoriamente, añadió que Villarejo finalmente no hizo nada y le remitió al comisario García Castaño que, a su vez, le envió al comisario José Luis Conde, ante el que presentó una denuncia.

El juez García-Castellón le manifestó su extrañeza por el hecho de que acudiera a Villarejo en vez de denunciar esas presuntas amenazas desde el principio. López Madrid indicó que sí denunció. Pero lo hizo en marzo de 2014, siete meses después de contactar con Villarejo. Según dijo, fue a ver a Villarejo "como detective", sin saber que era policía en activo.

El investigado ha contestado a las preguntas del juez y del fiscal, pero no a a los abogados personados.