El empresario Javier López Madrid y el antiguo comisario José Manuel Villarejo, actualmente en prisión, están cerca de sentarse en el banquillo por presuntos delitos de acoso, amenazas y lesiones de los que fue víctima la dermatóloga Elisa Pinto.

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Después de casi siete años de pesquisas, la jueza de instrucción Belén Sánchez acaba de concluir la investigación, apreciando indicios de criminalidad contra ambos y abriendo la fase de preparación del juicio oral.

La jueza da un plazo de 10 días al fiscal y a Pinto para presentar escrito de acusación. La doctora ejerce la acusación particular, por lo que -salvo que la Audiencia de Madrid revoque la resolución de la instructora- es previsible que el yerno de Juan Miguel Villar Mir y el expolicía vayan a juicio.

La resolución del Juzgado de Instrucción número 39 de Madrid supone un relevante éxito procesal para Pinto, que ha sido duramente desacreditada desde que el 21 de diciembre de 2013 acudió a la Comisaría de Chamartín asegurando que el día anterior un hombre se había acercado a uno de sus hijos para darle un siniestro aviso: "Dile a tu madre que estamos pendientes también de vosotros".

Desde entonces, la defensora de Pinto, Ana Blanco, ha peleado hasta la extenuación para conseguir llevar a juicio a López Madrid -defendido por el abogado del rey emérito, Javier Sanchez Junco, y a quien la reina Letizia llamaba 'compiyogui'-, defendiendo paralelamente a la dermatóloga de la denuncia cruzada que López Madrid interpuso contra ella y que todavía se dilucida en el Juzgado de Instrucción número 26.

Los hechos indiciariamente acreditados por la jueza Belén Sánchez dan la razón a lo que la dermatóloga ha venido denunciando. 

Desde finales de 2013 a finales de 2014, afirma la instructora, Pinto "recibió llamadas y mensajes de Francisco Javier López Madrid o de personas a las que éste encargó que realizaran dichas llamadas o enviaran mensajes a aquélla, desde diferentes teléfonos".

En esos mensajes se afirmaban extremos como "vamos a pinchar a tus hijos", “esto seguirá hasta que pagues todo lo que has hecho”,  “te vamos a matar”, “volveremos a pincharte a ti y a tus hijos te vamos a destrozar la vida o crees que puedes librarte sabiendo tanto”, “eres una puta… lo vas a pagar caro por hacerte la lista".

Varios de los mensajes ponían en evidencia que Pinto y sus hijos estaban siendo objeto de seguimientos, ya que hacían referencia a lugares donde habían estado.

La jueza considera acreditado que uno de los teléfonos de los que provenían los mensajes "pertenece a Francisco Javier López Madrid" y otro "figura a nombre de Valrin López como titular, habiéndose utilizado el DNI de Francisco Javier López Madrid para darlo de alta".

La resolución añade que el 10 de abril de 2014, Elisa Pinto se encontraba en el interior de su vehículo en compañía de su hijo menor "cuando un varón identificado como  José Manuel Villarejo Pérez ha aprovechado que Elisa ha bajado del coche y se ha acercado a la misma apuñalándola en la zona abdominal, huyendo del lugar diciéndole 'López Madrid quiere que cierres la boca'”. Pinto sufrió una herida de cinco centímetros en región para umbilical izquierda.

La jueza considera que los hechos pueden ser constitutivos de delitos de acoso y amenazas, en el caso de Javier López Madrid. Ambas infracciones están castigadas con hasta dos años de prisión.

A Villarejo le imputa un presunto delito de lesiones con instrumento peligroso.

"Existen indicios suficientes de la participación de los citados investigados en los hechos descritos, a la vista del resultado de las diligencias de instrucción practicadas", afirma la jueza.

Como fuentes de prueba cita las declaraciones prestadas por Pinto, entre otras, así como el resultado de las intervenciones telefónicas llevadas a cabo, los informes policiales sobre el posicionamiento de los teléfonos desde los que se han efectuado las llamadas y la documentación relativa a la titularidad de las líneas telefónicas.