La Sala Penal de la Audiencia Nacional ha exonerado en el caso Púnica al empresario Juan Miguel Villar Mir al considerar que "no existe dato alguno que corrobore" su supuesta participación o conocimiento de los hechos que se investigan. De esta forma, su sola condición de expresidente de OHL no justifica que siga imputado en el procedimiento.

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El tribunal ha corregido el criterio del juez instructor, Manuel García-Castellón -que el pasado 30 de septiembre rechazó la petición del empresario de que se archivara el caso Púnica en lo que a él se refiere- y ha contradicho a la Fiscalía Anticorrupción, que reclamaba que Villar Mir continúe siendo investigado en las dos piezas de esa macrocausa en las que fue imputado en febrero de 2018.

En una de ellas, la número 8, se investiga la venta de Grabitum, filial de OHL, a una empresa de David Marjaliza (Obrum, Urbanismo y Construcciones) por 2,96 millones de euros y la posterior subrogación de Grabitum en la posición que tenía Elsan, también filial de OHL, en la unión temporal de empresas que resultó adjudicataria del contrato para la construcción del metro ligero a Boadilla del Monte (Madrid).

La investigación a Villar Mir en la pieza 9 se justificó por el juez instructor por la conveniencia de tomarle declaración al aparecer OHL como donante del Partido Popular de Madrid en una agenda intervenida al exconsejero del Gobierno madrileño Francico Granados.

Más de dos años de proceso

Sin embargo, "tras llevarse a cabo la declaración [de Villar Mir] el 6 de febrero de 2018, hace más dos años, lo cierto es que, pese a la complejidad de la causa y que se trata de investigaciones relacionadas con la corrupción pública, esos iniciales indicios no se han visto corroborados, sino todo lo contrario", afirma la Sala en una resolución en la que estima el recurso interpuesto por el bufete Business&Law, que defiende al empresario, contra la denegación de archivo por García-Castellón.

Los magistrados recuerdan que Villar Mir ostentó el cargo de presidente de OHL desde 1999 hasta abril de 2004, cuando pasó a ser presidente no ejecutivo. Los hechos objeto de investigación en las piezas 8 y 9 son posteriores a dicha fecha.

En la operación mercantil de Grabitum "no consta, según las diligencias de investigación hasta la fecha practicadas, participación alguna de Villar Mir, quedando descartada incluso por las manifestaciones de los principales implicados", observa la Sala.

"Tampoco consta en las actuaciones fuente alguna de la que emanan los indicios que acreditarían su supuesta participación en esa operación", que, por su cuantía, no pasó por el filtro del Consejo de Administración ni de sus comisiones, añade.

Por lo que se refiere a la pieza 9, los magistrados son tajantes: "No existe dato alguno que corrobore la participación, conocimiento o autorización de Villar Mir en las supuestas donaciones, ya que ni en el año 2007 ni en el año 2011, durante los cuales, supuestamente, se sufragó el gasto de las campañas electorales del PP en la Comunidad de Madrid, ostentaba cargo ejecutivo alguno en OHL, sin perjuicio de la participación de otro de los investigados, Javier López Madrid, al cual le unía una relación familiar".

"Ningún dato, siquiera indiciario, permite sostener ya el conocimiento, ya el consentimiento de dichas acciones", abunda.

"Evitar un juicio innecesario"

Para la Sala, "en una compañía del tamaño de OHL, como ya decíamos respecto del investigado Javier Monzón de Cáceres, 'es habitual y necesaria la delegación de funciones, entre los distintos departamentos de la mercantil, que con carácter básico entroncan en sus disposiciones estatutarias'. En ese ámbito es donde deben entenderse las funciones que tenía atribuidas la presidencia no ejecutiva ejercida por Villar Mir en las fechas a que se contraen los hechos objeto de investigación”.

El tribunal aplica, así, al expresidente de OHL el criterio por el que el pasado mayo exoneró al expresidente de Indra, Javier Monzón, en el caso Púnica, rechazando un recurso de Anticorrupción.

Los magistrados subrayan que la fase de instrucción de los procesos penales, encaminada a determinar si hay indicios para que los investigados vayan a juicio, "debe cumplir también una función garante y de filtro procesal para evitar un juicio innecesario, con las consecuencias y efectos perniciosos que conlleva la denominada 'pena de banquillo'".

"Conforme ha proclamado el Tribunal Supremo", insiste, "la fase de investigación ha de servir tanto para preparar el juicio oral como para evitar la apertura de juicios innecesarios”.

En el caso de Villar Mir, concluye, "estamos en presencia de meras sospechas o conjeturas no corroboradas, no obstante el tiempo transcurrido y las diligencias de investigación hasta la fecha practicadas, por lo que una decisión de sobreseimiento de las actuaciones así acordada ni se reputa prematura ni precitada, sino todo lo contrario, al eliminar la pendencia de la condición de investigado de un sujeto del que tan sólo existen meras conjeturas de una supuesta participación en conductas con relevancia penal".

También exonerado en Lezo

El pasado octubre, la Fiscalía Anticorrupción pidió la conclusión de la pieza del caso Lezo referida a la adjudicación por la Comunidad de Madrid del tren de Móstoles a Navalcarnero a OHL, contrato valorado inicialmente en 363,2 millones de euros.

Tras cuatro años de investigación, Anticorrupción no encontró motivos para llevar a juicio a Villar Mir, que estuvo imputado desde el comienzo de las diligencias, en 2016.