El exministro del Interior Jorge Fernández y quien fuera su secretario de Estado, Francisco Martínez, se enfrentarán cara a cara ante el juez instructor de la pieza Kitchen, Manuel Garcia-Castellón, a la vista de las "contradicciones" existentes entre ambos sobre el conocimiento que pudo tener el primero del presunto espionaje ilegal a Luis Bárcenas, extesorero del PP.

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García-Castellón ha ordenado un careo entre Fernández y Martínez, además de requerir al primero para que manifieste "si le interesa" aportar, de forma "voluntaria", el dispositivo de teléfono móvil anterior al que ahora utiliza y en el que figurarían los mensajes que su antiguo número dos le habría enviado en relación con el desarrollo de la operación Kitchen.

Durante su declaración como investigado el pasado 30 de octubre, Jorge Fernández negó haber recibido o enviado a Martínez mensajes de los que se desprendería que estaba al corriente de la captación como colaborador del chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, para conseguir sustraer al extesorero del PP documentación comprometedora sobre la financiación del partido.

Fernández mostró al instructor su móvil para poner de manifiesto que no tiene ningún mensaje de Francisco Martínez. Pero también aclaró que este teléfono sustituyó el pasado abril a otro que se le rompió y que es el que ahora le pide el juez.

En una resolución dictada este martes, García-Castellón resalta la "carga incriminatoria" de los mensajes que Martínez dice haber intercambiado con su antiguo jefe.

Esos mensajes, protocolizados ante notario por exsecretario de Estado (que luego los borró), hacen alusión al supuesto encargo que le hizo el exministro de captar a Sergio Ríos.

"Chófer B: Sergio Javier Ríos Esgueva (ahora hace esa función con la mujer). Es importante", habría escrito Fernández. En el segundo, el extitular de Interior habría anunciado a Martínez que le proporcionaría un contacto con el CNI.

LB, "prioridad" del Gobierno

Martínez explicó en su declaración judicial, el pasado 29 de octubre, que ese segundo mensaje se produjo en el contexto de la comparecencia del expresidente Mariano Rajoy en el Congreso el 1 de agosto de 2013, cuando afirmó que "no tengo constancia alguna de que mi partido se haya financiado ilegalmente" y sostuvo que "el círculo de la calumnia" había empezado "con un delincuente que da una información" al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, "y luego se amplifica por las televisiones".

Según manifestó Francisco Martínez ante el juez que investiga la operación Kitchen, Fernández le pidió de cara a esa comparecencia parlamentaria de Rajoy que "recabase información sobre cuestiones relacionadas con los delitos que se imputaban a Bárcenas".

Añadió que Fernández le dijo que le iba a dar un contacto en el Centro Nacional de Inteligencia porque "en ese momento la prioridad del Gobierno era disponer de información sobre Bárcenas".

Francisco Martínez se puso en contacto con el entonces director del CNI, Félix Sanz Roldán, y éste le dijo que "la información por la que preguntaba no era parte de la inteligencia que disponía el Centro, pero que, en todo caso, si tuvieran algún tipo de información lo pondrían inmediatamente en conocimiento de la autoridad".

El exsecretario de Estado manifestó que protocolizó los mensajes para dejar constancia "de lo que estaba haciendo en ese momento" y de que su labor era la de "coordinación entre servicios de información", en su intento de demostrar la legalidad de su intervención en la operación Kitchen.

Pero también admitió que fue al notario por su "enfado" con el exministro, que había hecho unas declaraciones públicas afirmando que se había enterado de ese operativo por la Prensa. "Ni el ministro ni nadie se ha tomado treinta segundos para darme el beneficio de la duda", se quejó Martínez ante el juez.

Pérez de los Cobos, testigo

El instructor ha acordado la declaración testifical del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, que era exdirector del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, para "corroborar el conocimiento que pudiera tener Francisco Martínez sobre el destino de los fondos reservados y, en concreto, respecto de los que se pudieran haberse abonado a Sergio Ríos".

También ha citado de nuevo como investigado al comisario Marcelino Martín Blas, exjefe de Asuntos Internos, para que explique si su unidad también vigiló el domicilio de los Bárcenas y la oficina de Rosalía Iglesias, esposa del extesorero, de la que se habría sustraído documentación.

En la investigación ha aparecido un coche adscrito a Asuntos Internos que habría estado vigilando esa oficina. Una funcionaria de esa unidad ha confirmado que participó en las vigilancias y ha asegurado que Asuntos Internos se encargó de sacar de la Audiencia Nacional a Rosalía Iglesias cuando acudió a declarar ante el juez Pablo Ruz en abril de 2014.

Finalmente, el instructor ha acordado la citación de un bróker llamado Oliver Zugel, que habría sido investigado por Villarejo por su supuesta relación con Bárcenas. El juez cree que puede haber sido víctima de un delito de relevación de secretos y le cita para ofrecerle el ejercicio de acciones.