"¿Cuál es la razón principal por la que Juan Carlos I ha 'desheredado' a su hijo de una suma de casi 60 millones de euros para 'ofrecérselos' a su amiga Corinna?", le preguntó el fiscal de Ginebra Yves Bertossa a Dante Canónica, el abogado que montó la estructura que permitió al rey emérito disponer durante años de un patrimonio millonario fuera del control del fisco español, fortuna que ha acabado en manos de su amante.

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Esa estructura fue la Fundación Lucum, una entidad panameña creada en julio de 2008 y disuelta en septiembre de 2012 después de que Juan Carlos I -con un poder especial que le otorgó Canónica- ordenara por escrito la transferencia de todos los fondos de Lucum a una cuenta abierta en Bahamas por la empresaria Corinna Larsen.

EL ESPAÑOL ha tenido acceso al incisivo interrogatorio que Bertossa hizo a Canónica, al gestor de activos Arturo Fassana y a Luc Thévenoz, uno de los administradores de la banca Mirabaud, el 9 de octubre de 2018 en Ginebra. Lucum abrió en Mirabaud una cuenta que manejaban Fasana y Canónica como presidente y secretario de la fundación, respectivamente, aunque el beneficiario real de los fondos era Don Juan Carlos.

Parte de la comparecencia de Canónica, Fasana y Thévenoz ante el fiscal Bertossa./ E.E.

Fue un interrogatorio conjunto a los tres investigados, una modalidad de declaración que no existe en España y que permite confrontar sobre la marcha las respuestas de los comparecientes.

"Decidió no guardar el dinero"

Canónica, que intervino en la creación de una sociedad, Solare Investors Corp, para el traspaso de los fondos de Lucum a Corinna, fue el que asumió la respuesta a la cuestión de por qué el entonces jefe del Estado 'desheredó' a quien iba a sucederle en el trono a favor de su amante.

- Juan Carlos I podía disponer libremente de los activos de la fundación durante su vida. Había decidido no guardar este dinero y dárselo a su amiga.

En definitiva, el rey prefirió hacer rica a Corinna Larsen, que de la noche a la mañana se agenció cerca de 60 millones de euros.

Ésa era la cantidad que quedaba en la cuenta de Lucum en el banco Mirabaud después de las detracciones de fondos realizadas durante cuatro años. Entre ellas figuran varias transferencias a otra amante de Juan Carlos I, Marta Gayá, por la que también preguntó Bertossa. 

El rey cambió de criterio sobre lo que hacer con el dinero de Lucum en poco más de un año. En marzo de 2011, el entonces jefe del Estado firmó con Canónica y Fasana un reglamento de la fundacion según el cual "su hijo Felipe fue el primer beneficiario en caso de muerte" de Juan Carlos I, explicó el abogado suizo.

Pero Canónica salvó al actual monarca y dudó de que conociera los pasos financieros de Don Juan Carlos: "No sé si su hijo Felipe estaba al tanto de la existencia de la Fundación Lucum y sus activos".

Felipe VI aseguró en el comunicado que hizo público el 15 de marzo pasado que no tuvo "conocimiento, participación o responsabilidad alguna" en la creación y funcionamiento de la Fundación Lucum.

"¿Estaba sujeto a impuestos?"

Bertossa planteó a Canónica y a Thévenoz la misma cuestión: "¿Juan Carlos I estaba sujeto a impuestos en España?"

No tengo ni idea, contestó el abogado.

- No tenemos información específica sobre esto pero podemos averiguarlo, dijo el representante de Mirabaud.

El fiscal les sacó los colores por esas respuestas. "Desde la perspectiva de una actividad irreprochable", dijo, ¿cómo es posible que no se preocuparan de la correcta situación fiscal de su cliente?

Dante Canónica replicó que "en 2008 no creo que eso fuera un problema. Todavía había muchos, si no todos, residentes españoles que habían colocado algunos de sus activos no declarados en Suiza".

En 2012 las cosas empezaron a cambiar en la práctica bancaria suiza y en la legislación de lucha contra el fraude y "ésta es una de las razones por las que se tomó la decisión de cerrar la cuenta de la Fundación Lucum".

Dos únicos ingresos

Canónica y Thévenoz coincidieron en que Lucum tuvo dos únicos ingresos procedentes de jefes de Estado extranjeros: el "cadeux" (regalo) de 100 millones de dólares del rey saudí Abdalá bin Abdulaziz al-Saúd en 2008 y los 1,9 millones de dólares en metálico que el sultán de Barhein dio a Don Juan Carlos en 2010 y que él llevó en una maleta a casa de Fasana, según confesó éste al fiscal Bertossa.

"Estoy seguro de que no recibió ningún otro pago de este tipo en la cuenta de la Fundación Lucum", dijo Canónica.

"Hasta donde sabe el banco, no ha habido otros pagos de este tipo", ratificó Luc Thévenoz.

Este último cuestionó la sospecha del fiscal de que el pure gift del rey saudí fuera, en realidad, una comisión que se habría pagado a Don Juan Carlos por su intermediación en la adjudicacion del AVE a La Meca a un consorcio de empresas españolas.

 - El banco no ve qué relación podría haber entre la adjudicación de un contrato público a finales de 2011 y una donación realizada en 2008, dijo el representante de Mirabaud, que aseguró haberse enterado de la existencia de ese proyecto "por recientes artículos de prensa". 

-¿Sabe el banco cuándo se licitó el contrato?,  repreguntó Bertossa.

- Sí, la licitación se celebró en 2006. Tras la publicación [de las cintas de Corinna] en 2018, el banco procedió a realizar nuevas aclaraciones (...) y llegó a la conclusión de que esos elementos no modificaban la valoración de la situación. Por esta razón, no se envió ninguna comunicación MROS [para prevención del blanqueo de capitales].

Villarejo aparece en escena

Bertossa preguntó a Dante Canónica si estaba al tanto "de la grabación hecha por un policía español" a Corinna Larsen, en referencia al comisario jubilado José Manuel Villarejo.

"Leí en la prensa que había una grabación hecha por un oficial de policía actualmente en prisión. Escuché que este policía incluso grabó a su madre. No tuve acceso a esa grabación. No he leído las transcripciones. No me interesaba", dijo el letrado.

Canónica añadió que "no pedí explicaciones a Corinna", pero, en cambio, sí le preguntó a Juan Carlos I. "Se echó a reír", manifestó el abogado suizo del rey emérito.

El fiscal preguntó a Thévenoz "si Juan Carlos I pagó dinero a Marta Gayá Hernández", El administrador de Mirabaud respondió que "de la documentación se desprende que el tenedor de los derechos económicos de la Fundación Lucum tenía la intención de transferir 2 millones de euros a favor de esta señora, pero al final sólo se pagó 1 millón".

Operación de caja para Gayá

"Un gerente de Rhône Gestión vino al banco para retirar la suma de 1 millón de euros y transferir este dinero a la cuenta de Marta Gayá con el banco Mirabaud. No creo que este montante fuera físicamente retirado por mostrador. Fue más bien una operacion de caja".

Fasana explicó entonces que "Juan Carlos I no deseaba vincular su cuenta de la Fundación Lucum con Marta Gayá, así que procedimos a realizar esta operación de caja".

"Ha habido más pagos en la cuenta de Marta GAYA", apuntó Thévenoz. "Si lo pide, el banco está dispuesto a proporcionarle los detalles de estos otros pagos", indicó a Bertossa.