La Audiencia Nacional ha absuelto a Sandro Rosell y a los otros cinco acusados de blanquear comisiones por los derechos audiovisuales del fútbol brasileño por falta de pruebas de la acusación contra ellos. 

La sentencia de la Sala de lo Penal de dicho tribunal rechaza así la tesis de la Fiscalía, que pidió finalmente seis años de prisión para Rosell (en lugar de los 11 años de prisión que pedía inicialmente) y una multa de 59 millones de euros por los delitos de blanqueo de capitales y grupo criminal. Los magistrados absuelven también a su socio, Joan Besolí, y a la esposa de Rosell, Marta Pineda, así como a los otros tres acusados Pedro Andrés Ramos, José Colomer y Shahe Ohannessian para los que se solicitaban entre 1 año y medio y 1 año y 11 meses de prisión.

La Sala explica que después de contrastar las pruebas practicadas a instancias de la acusación y de la defensa de Rosell, ejercida por el abogado barcelonés Pau Molins, "solo nos ha sido posible llegar hasta donde hemos llegado, operando en esa valoración con observancia del principio in dubio pro reo (en caso de duda, falla a favor del acusado)".

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21 meses en prisión preventiva

El Ministerio Público acusaba a Rosell de haber cerrado un contrato entre la Federación Brasileña de Fútbol y la empresa árabe International Sports Events (ISE) con sede en las islas Caimán que habría generado "fondos sucios" de casi 15 millones de euros. Unas comisiones que, según sostiene la Fiscalía, se habrían repartido Rosell, Joan Besolí y el presidente de la Federación Brasileña de Fútbol, Ricardo Teixeira. 

Después, según el Ministerio fiscal, Rosell habría lavado el dinero de dicha operación con la simulación de venta de una sociedad suya y habría ocultado el dinero resultante en Andorra.

Por tales acusaciones la instructora de la causa, la jueza Carmen Lamela que estuvo al frente del Juzgado Central número 3, mantuvo en prisión a Sandro Rosell y a Joan Besolí durante toda la investigación, negándoles la libertad en más de una docena de ocasiones a pesar de que el segundo alegó la grave situación de su hijo, parapléjico tras un accidente de tráfico.

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional también mantuvo la prisión provisional hasta que los acusados declararon en el juicio, una medida de la que se quejaron sus abogados, que llegaron a afirmar que habían pasado más tiempo en prisión que los miembros de 'La Manada'.

Precisamente en la sesión de conclusiones definitivas, el abogado de Rosell y el de Joan Besolí, Andrés Maluenda, pidieron al Tribunal que "no continuaran el error de Lamela en la instrucción".

El abogado Pau Molins llegó a afirmar: "lo único que me preocupa es que pueda pesar en esta Sala los casi dos años de prisión preventiva que han pasado Sandro y Joan para tomar su decisión". Les instó a que "decidan única y exclusivamente sobre la base de la prueba practicada y de los indicios existentes". Y la prueba no fue suficiente para condenar a los acusados, a ojos de la Sala.

Molins puso como ejemplo la sentencia del caso Troika, también juzgado en la Audiencia Nacional, y en que 17 acusados de pertenecer a la red Tambovskaya acabaron absueltos por falta de pruebas de la Fiscalía Anticorrupción contra ellos. Finalmente, y a falta del recurso que pueda presentar el Ministerio Público contra la decisión de la Sala, en el caso de Rosell ha ocurrido lo mismo.