La huelga de hambre (de comida sólida, no de líquidos) anunciada desde la prisión de Lledoners por tres exconsejeros catalanes y por Jordi Sánchez, expresidente de Asamblea Nacional Catalana, forma parte de una "estrategia de coacción" a la Sala Penal para impedir la celebración del juicio del 'procés', afirman fuentes del Tribunal Supremo, que consideran que el traslado de Jordi Turull a la enfermería este viernes es otro episodio de la misma estrategia. 

"Buscan llegar a la fecha de la vista con tal aspecto de deterioro físico que parezca que no están en condiciones de ser juzgados o que, si se hace, el coste de imagen para el tribunal sea altísimo", señalan las mismas fuentes.

En el Tribunal Supremo se sigue con atención la huelga de hambre "de sólidos" iniciada el pasado día 2 por Jordi Sánchez y Jordi Turull y secundada después por Josep Rull y Joaquim Forn. Pero también se subraya que en este momento es la administración penitenciaria catalana -dependiente de la Generalitat, puesto que las competencias en ese ámbito están transferidas- la responsable de la integridad física de los internos.

Los miembros de la Sala encargada de juzgar los hechos relacionados con la secesión unilateral de Cataluña no han debatido hasta el momento un eventual traslado de los presos en huelga de hambre a Madrid y no tienen previsto hacerlo antes de resolver las cuestiones previas al juicio planteadas por las defensas.

Los acusados sostienen que el Tribunal Supremo no es competente para juzgar el 'procés' y así lo defenderán en una vista fijada para el próximo martes. La ley establece que las cuestiones previas deben ser resueltas por la Sala al día siguiente de la vista, por lo que el miércoles debe conocerse si el alto tribunal continúa adelante o bien envía el caso al Tribunal Superior de Cataluña, como pretenden los encausados.

En el supuesto de que el tribunal ratificase su jurisdicción, la opción de anticipar el traslado a Madrid de los presos en huelga de hambre es una posibilidad que la Sala se plantearía si tuviera datos de que peligra la celebración del juicio en las fechas previstas, finales de enero o principios de febrero. "El tribunal no va a aceptar chantajes", aseguran fuentes del Supremo, que explican que, de todas formas, los pasos procesales obligarían a traer a Madrid a todos los encausados que se encuentran presos en Cataluña a mediados de enero como muy tarde.

La carta de Turull

El traslado de Jordi Turull a la enfermería de la cárcel de Lledoners ha coincidido con la publicación de una carta manuscrita enviada por el propio exdiputado del PDeCAT a El Nacional.cat. En ella, Turull sostiene que la decisión del traslado ha sido decisión del centro penitenciario, sin que mediara petición alguna por su parte.

"Hoy mientras estaba en la celda me han comunicado que tenía que instalarme en la enfermería y he hecho traslado de todo lo que puedo necesitar para estar allí", escribe. Desde el inicio de la huelga, Turull habría perdido 6,2 kilos de peso. La última analítica realizada sería la causante de su traslado a la enfermería, a pesar de que él "hubiera preferido seguir en el módulo"

En la misiva, el preso separatista también ha negado que la huelga de hambre pretenda retrasar el juicio del 'procés'. "Ni nos conocen ni han entendido nada, o simplemente les hace vergüenza asumir el motivo real de la huelga de hambre, que no es otro que denunciar el bloqueo expreso del TC a nuestros recursos para impedirnos encontrar en Europa la justicia con la imparcialidad e independencia que aquí no podemos tener".

Los próximos pasos

En la hipótesis de que la Sala Penal desestime las cuestiones previas, los acusados tendrían un plazo de 10 días para formalizar sus escritos de defensa. Luego, los magistrados deberán pronunciarse sobre las pruebas propuestas y fijar la fecha del juicio en un auto, que se prevé a principios de enero.

De acuerdo con la ley procesal, a partir de esa resolución "el Tribunal dispondrá también que los procesados que se hallen presos sean inmediatamente conducidos a la cárcel de la población en que haya de continuarse el juicio, citándoles el secretario judicial para el mismo, así como a los que estuvieren en libertad provisional para que se presenten en el día señalado".

La inminencia del juicio ha vuelto a ser argumentada por la Sala para denegar esta semana una nueva petición de libertad presentada por tres de los presos en huelga de hambre, Turull, Rull y Sánchez. La Sala argumenta que "no han variado las circunstancias que ya fueron ponderadas en anteriores resoluciones" y considera que el riesgo de fuga y de reiteración delictiva que justificó la medida de prisión provisional sigue vigente.