D. Barreira
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"He querido irme a casa, porque todo esto me da mucha pereza. El espectáculo, el culebrón que estamos dando entre todos y todas es nefasto". Pese al tiempo verbal que deja un hálito de esperanza, Gabriel Rufián ha enterrado casi por completo cualquier posibilidad de que la izquierda concurra el 29-N en una candidatura única.

"He fracasado, hemos fracasado", ha zanjado el candidato de ERC este viernes en una entrevista en el programa El món a RAC1, a pocas horas de que se termine el plazo para registrar las candidaturas de cara a las elecciones generales anticipadas.

Rufián ha querido pedir "disculpas" a los votantes de izquierda por la incapacidad de sus partidos para ponerse de acuerdo en un "momento histórico". "Me hubiera gustado que hubiera un frente real, no un cambio de nombre de un partido, sino un frente real en Madrid. He hecho todo lo que he podido por simplificar la oferta electoral", ha esgrimido.

"Pensé que a base de repetir lo que decía la calle y que si tenía la suficiente fuerza, podría arrastrar a los aparatos de los partidos. Y probablemente no pueda. Es un fracaso", ha insistido.

También ha reconocido el esfuerzo de Ada Colau para intentar conformar el utópico frente unitario: "De ella sólo tengo buenas palabras, pero no tiene la capacidad de arrastrar a ciertas direcciones, que tienen sus propios cálculos electorales".

Rufián se ha mostrado crítico con todas las formaciones a la izquierda del PSOE por agarrarse a "las siglas" cuando la gente "se está jugando las condiciones de vida". "Ayer estuve a punto de marcharme y mandarlo todo a hacer puñetas", ha reconocido.

En este sentido, ha destapado "una guerra de egos" como la causa de que no se haya alcanzado un acuerdo amplio y ha denunciado el "infantilismo" de sus socios: "Todos trabajamos con gente a la que no aguantamos". "Somos los mismos con más años y más odios", ha incidido.

Acuerdo imposible

Pese a lanzar una crítica directa contra la dirección de ERC porque "no se creen mi idea" y por descartar una alianza con los Comuns, ha remarcado que su papel se centrará ahora en lograr "una posición ganadora para su partido". De hecho, ha utilizado una metáfora para eximirse de las decisiones de ERC: "Copito de Nieve llenaba el zoo, pero no decidía qué comía".

Por otro lado, ha valorado como positivo el acuerdo de ERC con Podemos justificando que sin él en Cataluña se hubieran presentado tres listas de izquierdas en vez de dos. Ante las críticas ha tratado de desviar la atención y ha dicho ya llegarán los lamentos "cuando Abascal sea ministro del Interior" y su primera medida será ilegalizar ERC, CUP o Bildu.

Rufián ha confirmado con sus demoledoras palabras una realidad que se respiraba desde varios días atrás: no habrá candidatura única de las izquierdas estatales y soberanistas, salvo en algunos casos excepcionales como Canarias. "Quedan unas horas pero es muy probable que no pase. Ojalá ocurra, pero es muy probable que no pase", ha zanjado.

En una entrevista posterior en el programa La Hora de La 1, el portavoz de ERC ha insistido en que la izquierda está dando un "espectáculo dantesco" y ha culpado en parte a Pedro Sánchez por el "irresponsable" adelante, que ha sido "muy pronto" y ha cogido a sus socios con poco margen.

"Esto nunca fue de que yo liderara la izquierda española o sustituyera a Yolanda Díaz (...) Matarnos entre nosotros o matarme a mí sirve de poco", ha concluido.

Respuesta de los Comuns

Ada Colau ha instado a Rufián a "no bajar los brazos" y a seguir trabajando para lograr una candidatura única de la izquierda en las pocas horas de plazo que quedan. "Aquí no hemos venido a rendirnos. No entiendo que diga que se ha fracasado", ha lamentado la candidata de consenso de Frente Amplio, que además ha denunciado que el acuerdo entre ERC y Podemos "ayudó más bien a la división".

"Seguro que en estas horas Rufián puede hablar con Podemos y contribuir a la candidatura única de izquierdas", ha reclamado la exalcaldesa de Barcelona en declaraciones a los medios desde Zaragoza.

La coportavoz de los Comuns y diputada de Sumar, Aina Vidal, ha criticado que ERC haya intentado una "opa hostil" hacia su formación tras su acuerdo con Podemos y ha advertido de que van a seguir hasta el último momento para negociar una lista de unidad ante los que ya están "poniendo paños calientes", en alusión a Rufián.

En declaraciones en el Congreso, Vidal ha afirmado que los Comuns van a estar en la mesa de negociación "hasta el último minuto" y no "se van a rendir tan fácilmente", aunque ha admitido que con ERC las posibilidades son prácticamente "nulas".

Ha instado a poner fina a "este espectáculo bochornoso" y a que se empiece a tener "responsabilidad" para remar hacia única papeleta de la izquierda. Por último, ha agregado que todas las organizaciones de izquierda deberían estar centradas en las medidas de vivienda y no "en la lista esta de sillas y de traiciones y puñaladas de por medio".