El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, exige que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparezca ante la Diputación Permanente del Congreso para explicar la entrada de buques de la Marina de guerra marroquí en aguas españolas durante el asalto masivo a Ceuta el 30 y el 31 de julio.
El candidato popular acusa al jefe del Ejecutivo de conocer los hechos, haberlo ocultado al Parlamento, al propio presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, y a los ciudadanos mientras se marchaba de veraneo.
"El Gobierno lo sabía y el presidente se fue de vacaciones. Y, además, se lo ocultó a las Cortes Generales, a los ceutíes y al resto de los españoles", ha afirmado el líder de la oposición.
Feijóo considera que estas revelaciones revisten una "gravedad extraordinaria" y reclama explicaciones a Sánchez por su gestión de la crisis.
A su juicio, lo sucedido "no es un escándalo más", sino "el abandono negligente e imperdonable de 80.000 españoles por parte de quien tenía la obligación de protegerlos".
Feijóo exige a Sánchez explicar en el Congreso la entrada de buques de guerra marroquíes en Ceuta
El PP reclama que Sánchez se atreva a comparecer "a petición propia", dado que en periodo electoral, con la Diputación Permanente sustituyendo a las Cortes, los grupos no puede registrar una comparecencia, pero sí el Gobierno por el interés del asunto a tratar.
Por otro lado, Feijóo ha anunciado que el PP ya ha puesto los hechos en conocimiento de la Audiencia Nacional, donde, según señala la formación, está personada en la causa.
También se lo trasladará a sus socios europeos durante la reunión con líderes del Partido Popular Europeo prevista para este jueves en Bruselas, previa a la cumbre del Consejo.
La exigencia de comparecencia llega después del discurso político que Felipe VI pronunció este martes en Ceuta. El monarca reivindicó que la soberanía española sobre las dos ciudades autónomas "no es negociable" y recordó que la obligación del Gobierno es "defenderla".
El Gobierno, entretanto, justificaba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que no hubiera informado de la incursión naval por tratarse de "un hecho puntual".
La portavoz, Elma Saiz, volvió a defender la conducta de Marruecos y aseguró que las incursiones de barcos de guerra del régimen de Mohamed VI se resolvió "con la más absoluta normalidad entre dos países en el marco de sus relaciones de buena vecindad".
La denuncia de Vivas
Durante su visita, el Rey calificó los sucesos de julio como una "violación de nuestra frontera" y aseguró a los ceutíes: "No os vamos a dejar solos ni indefensos".
Defendió una buena relación con Marruecos basada en "la confianza y el respeto mutuos", pero la encuadró en un principio: "La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles".
Ante los Reyes, el presidente Vivas denunció que la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio fue "concebida y organizada" para desestabilizar la ciudad y poner en jaque la soberanía española.
Reclamó el retorno de quienes llegaron ilegalmente y aún permanecen allí, y exigió que ninguna cuestión vital para Ceuta dependa de terceros.
La posición del Ejecutivo contrasta con esas advertencias: Saiz destacó la interlocución "fluida y constante" con Rabat durante aquellos días de "muchísima tensión"... a pesar de que Sánchez se fue a Lanzarote.
El presidente, de hecho, no mencionó los buques en su comparecencia del 3 de septiembre y ninguno de los 40 documentos difundidos por el Gobierno sobre la crisis recoge el episodio.
"Respeto y reciprocidad"
En aquella intervención parlamentaria, Sánchez insistió repetidamente que el Gobierno no disponía de "pruebas" que permitieran concluir que las autoridades marroquíes hubieran diseñado o ejecutado la entrada masiva en Ceuta.
Por eso, la petición del PP y la remisión de la información a la jueza María Tardón, que investiga el caso en la Audiencia Nacional, vuelve a situar el foco sobre qué información manejaba el Ejecutivo y las explicaciones que ofreció a las Cortes.
Feijóo ha acompañado su exigencia de comparecencia de una advertencia sobre la defensa de las fronteras. "España es una nación soberana. Y a las naciones soberanas no se las pone a prueba impunemente", ha declarado.
"Nuestra integridad territorial, nuestras fronteras y la seguridad de los españoles no son negociables", ha añadido. El presidente del PP sostiene que el conocimiento de estos hechos obliga a Sánchez a rendir cuentas.
Los populares no concretan el contenido de la comunicación remitida a la Audiencia Nacional ni las diligencias que solicita. Pero sí anuncian la decisión de llevar las revelaciones a sus socios del Partido Popular Europeo (PPE), con quienes se reúne Feijóo este jueves, antes del Consejo Europeo.
El líder de la oposición ha asegurado que aspira a mantener una "relación de buena vecindad con Marruecos" y que la promoverá "desde el primer instante". Pero ha advertido de que ese vínculo debe comenzar por "el respeto y la reciprocidad".
Feijóo ha descrito los hechos de Ceuta como un "punto de no retorno", y ha advertido de que exigirá el respeto a Rabat "con toda la firmeza necesaria", zanjando que un Gobierno por él presidido no pasará por una situación similar: "Yo no lo permitiré", ha zanjado.
Finalmente, el dirigente popular se ha comprometido a que se conozca "toda la verdad", se depuren responsabilidades y no vuelva a repetirse una situación semejante. "La primera obligación de un presidente del Gobierno es proteger a su país", ha concluido.
