Alberto Núñez Feijóo ha prometido que Ceuta será su primera carpeta en el Consejo de Ministros si llega a la Moncloa. "El único muro que tiene que defender un presidente del Gobierno es su frontera", ha afirmado en la ciudad autónoma, donde ha abierto la precampaña para el 29-N.
El líder del PP ha sostenido que Ceuta todavía "no ha recuperado la normalidad" y ha cifrado en 15.000 las personas que permanecen en la ciudad tras el asalto. "La única solución es que los 15.000 se vayan de Ceuta y se vayan de España", ha afirmado, presentando esa salida como un compromiso de gobierno.
Bajo el lema "Por Fin", y junto a Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad y del PP ceutí, Feijóo ha situado la protección de la soberanía como "el primer compromiso de un Gobierno". Ésta era su quinta visita desde el asalto masivo del 30 y 31 de julio.
Porque, dijo, "no hay distancia, ni chantaje, ni menos aún periodo vacacional que eximan al Ejecutivo de esa obligación", ha señalado. El líder del PP ha acusado al Gobierno de "abandonar" a los ceutíes durante más de dos meses y ha prometido que esa situación no volverá a repetirse.
Su presencia en la ciudad, ha añadido, responde a una manera de entender la política: "Estar donde hace falta y cuando hace falta".
"He venido cuando iban bien las cosas, y ahora en los peores momentos", ha recordado. "Y Ceuta, por desgracia, no es una excepción, sino el síntoma más claro de la decadencia de España en estos tiempos", ha insistido, sin citar a Pedro Sánchez por su nombre en ningún momento.
Ha acusado al Ejecutivo de preocuparse por controlar más el relato la gestión. Y en esa enumeración ha incluido "los trenes, la vivienda, la sanidad, la educación, la inmigración y el coste de la vida". Frente a esa actitud, ha reivindicado "la España de los valientes" y ha reclamado "un Gobierno que se incorpore a ella".
Feijóo ha reivindicado el "coraje" de los vecinos de la ciudad frente al "abandono" que atribuye a la "falta de respuesta" del Ejecutivo. "Valentía no es furia ni enfrentamiento", ha declarado, sino "firmeza y voluntad de convivencia".
Antes de ese primer encargo concreto, Feijóo ha anunciado medidas de "reconstrucción y regeneración democrática" para impedir la apropiación de las instituciones y del dinero público. Ha prometido combatir la "corrupción económica y moral" y evitar que un Gobierno pueda pasar una legislatura sin presentar las cuentas.
La frontera
El candidato popular ha defendido que Ceuta no puede recibir un trato de segunda y que sus habitantes tienen "los mismos derechos que los de cualquier calle de Madrid o Barcelona" que el resto de los españoles.
"Ceuta es España", ha proclamado, antes de reclamar un compromiso estable que no dependa de las emergencias. "No es lo mismo pertenecer que ser España... Ceuta lo ha sido en los últimos 500 años y va a seguirlo siendo en los próximos siglos", ha proclamado entre aplausos .
Su propuesta pasa por ejercer el control fronterizo desde el Gobierno español, "no subcontratarlo", y aprobar una nueva ley de extranjería "que permita la expulsión inmediata de los que lleguen irregularmente por tierra o por mar".
También ha planteado aumentar los medios humanos, mejorar la vigilancia y ampliar el espigón fronterizo, "no unas boyas rotas que simulan ser una frontera". Y ha defendido utilizar todos los instrumentos de la Constitución, "incluido el artículo 8, si fuera necesario", para frenar una crisis.
También ha reclamado que los militares cuenten con la condición de autoridad y ha reivindicado el respaldo del Ejecutivo a las Fuerzas Armadas y a los cuerpos de seguridad. "Merecen un Gobierno que las respalde, no que las abandone", ha señalado.
En el ámbito europeo, ha reclamado un compromiso específico y permanente con Ceuta y Melilla. Ese respaldo, ha explicado, debe combinar la "protección de las fronteras, la lucha contra las mafias y la cooperación con los países vecinos".
En ese sentido, el líder del PP ha defendido que reafirmar esa españolidad de Ceuta no supone un desafío a Marruecos ni busca "alentar ningún conflicto". Lo ha presentado como una forma de "establecer con claridad el punto de partida" de las relaciones de vecindad.
Un plan para Ceuta y Melilla
Feijóo ha vinculado la seguridad a un plan de desarrollo económico y social para ambas ciudades "que no dependa de que haya o no una invasión". Entre sus medidas figuran construir 8.000 viviendas, ampliar la plantilla del hospital público y levantar una nueva comisaría para la Policía Nacional y un nuevo acuartelamiento para la Guardia Civil.
Ha propuesto además "concentrar todos los efectivos militares en una única base" para liberar suelo en el que construir esas viviendas, impulsar beneficios fiscales y reforzar el puerto, y un apoyo europeo permanente para Ceuta y Melilla que combine seguridad, lucha contra las mafias y cooperación con el entorno.
En el terreno económico, también ha propuesto una nueva fiscalidad con "beneficios en las principales figuras tributarias". Ha señalado, entre ellas, la economía digital y el turismo como ámbitos que quiere impulsar, con una referencia expresa al Parador. La retención de talento y las inversiones en construcción completan esa apuesta por "generar oportunidades".
Feijóo ha señalado a Juan Bravo, "un ceutí de adopción", y a Alma Ezcurra como sus dos vicesecretarios "encargados de trabajar" en esas propuestas.
El líder del PP ha insistido en que ese desarrollo debe sostenerse a medio y largo plazo, sin quedar condicionado a una nueva crisis. "No estoy aquí para probar suerte", ha afirmado ya en tono de campaña nacional, reivindicando su experiencia de gobierno en Galicia y su capacidad para tomar decisiones: "Sé la diferencia entre servir y servirse".
Feijóo ha pedido la máxima movilización para el 29-N y ha advertido contra dar cualquier voto por seguro. Para "reconstruir España desde donde empieza, Ceuta y Melilla", ha reivindicado su experiencia de gestión. "No necesitamos escapistas, sino estadistas".
