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En las primeras horas de la mañana, agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil procedían a coordinar el traslado de migrantes acampados en las playas ceutíes a los dispositivos de acogida instalados en el puerto de la ciudad de Ceuta.

En el transcurso del desalojo y posterior reubicación, se están dando situaciones de tensión donde las autoridades han tenido que intervenir con disparos disuasorios al aire y parando la marcha. Los más de 4.000 migrantes corren para conseguir una de las 1.700 plazas de acogida.

Un dispositivo de unos 150 agentes está coordinando las actuaciones y tratando de mantener la seguridad. Sin embargo, se han podido ver imágenes de migrantes heridos por las avalanchas que se están produciendo.

Traslado de los migrantes en la playa Benítez, Ceuta. Reduan Efe

Gran parte de los desplazados que se han saltado el cordón policial son menores de edad, según ha trasladado la delegación del Gobierno en Ceuta a Efe.

El nuevo espacio para migrantes, el quinto en la ciudad, se ubica en dos parcelas portuarias. El máximo responsable del Puerto de Ceuta, Juan Manuel Doncel, ha afirmado que por parte del Gobierno central no se le ha trasladado que esta reubicación se iba a producir.

Para alcanzar dicho punto, los migrantes están siendo guiados por el Paseo Marítimo y la carretera de servicio que lleva a las instalaciones portuarias.

Doncel ha asegurado que se ha enterado de lo que estaba sucediendo por la televisión, cuando ya se estaba produciendo. Lo cual, ha afirmado, le sorprende, ya que mantuvo una reunión "no muy agradable" con la delegación del Gobierno en Ceuta.

Además, ha dicho no conocer el contenido del proyecto que se está llevando a cabo, por ello, ha demandado por escrito al Ejecutivo "el plan de seguridad y medidas específicas".

El responsable máximo de las instalaciones portuarias en la ciudad ha calificado la reubicación como una "irresponsabilidad" que "pone de manifiesto la descoordinación que se está llevando a cabo en todo lo que se está ejecutando por el Gobierno de España".

"Seguimos inmersos en este bucle donde la tónica ahora parece que es trocear y derivar las responsabilidades a otros que no las tenemos", ha declarado en una entrevista en Antena 3. "Si el objetivo es polarizar la situación, creo que flaco favor le hacemos a los ceutíes y a España", ha agregado Doncel.

Doncel ha calificado las imágenes que se ven durante toda la mañana como "incomprensibles" y ha asegurado que "atacan a uno de los pulmones económicos que tiene la ciudad". La Autoridad Portuaria se opuso a que las tiendas para migrantes se localizaran en ese punto.

Mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, le ha replicado que tanto los técnicos como el Gobierno ceutí sí tenían conocimiento de esta operación.

"Que el traslado se iba a hacer hoy era de público conocimiento hasta el punto de que ha sido publicado por varios medios de comunicación", ha escrito Puente en la red social 'X', en la que también ha reprochado a Doncel que no es culpa del Gobierno si no le han informado sus técnicos, el Gobierno de Ceuta "que le ha nombrado" o no lee la prensa.

"La culpa no es de nadie más que suya. El problema lo tiene él. Por cierto, que explique lo de la adjudicación a su primo", ha zanjado el ministro.

Alerta del SUP

La Audiencia Nacional paralizó el pasado miércoles de forma cautelar la instalación de los dos campamentos para migrantes en el espacio portuario a la espera de que el Ministerio de Transportes enviara el informe por el cual habían tomado el control de las parcelas con este fin.

El tribunal respondía así a un texto enviado por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) en el que se alertaba del peligro de colocar dichos espacios en las cercanías de infraestructuras críticas de suministro de la ciudad autónoma.

Una vez revisado el expediente, la Audiencia rechazó la medida cautelar, por lo que se pudo proceder al uso de las parcelas donde ya se habían acabado las labores de instalación de las carpas.

La portavoz del SUP, Ana Alarcón, ha declarado en una entrevista concedida a Antena 3 que no le "sorprende" lo que está sucediendo, pero "la entristece". Ha definido los disturbios que se están viviendo como "una carrera para conseguir una plaza" en los centros de acogida.

Alarcón ha aseverado que entre los migrantes acampados en la costa "hay temor por quedarse fuera porque las plazas son limitadas y entendemos la desesperación de estas personas". Aun así, ha reiterado que el sindicato "se mantiene en la idea de que el puerto no es un lugar seguro".

Sobre la resolución de la Audiencia Nacional ha explicado que "solo ha dictado que no puede paralizarse" y no que sea un espacio con las condiciones óptimas para este uso.

Al igual que Doncel, ha trasladado que no tenía constancia de que este traslado se fuera a producir. "La transparencia es cero, la comunicación no es buena. Nos tenemos que enterar por prensa", ha asegurado Alarcón. Lo ha achacado a que el Ejecutivo no "quiere contar con sus opiniones o que sepan con antelación lo que está pasando".

Asimismo, según sus palabras, el sindicato va a estar pendiente de que Interior garantice las medidas de seguridad necesarias para los agentes y que se pedirán responsabilidades de producirse algún incidente.

De la misma forma, otras organizaciones sindicales policiales y de la Guardia Civil como la Jupol o Jucil han denunciado que el Gobierno pone en "riesgo" a los policías desplegados en Ceuta en los traslados.

A través de un comunicado, el secretario general de Jupol, Aarón Rivero, ha acusado este viernes al Ejecutivo de falta de previsión y de improvisación en este dispositivo, para el que asegura que no se han garantizado las condiciones necesarias de seguridad, y ha asegurado que "no caben miles de inmigrantes en el puerto".

Sobre los desplazamientos realizados este viernes, Jupol ha negado que se hayan desplegado 170 agentes de la UIP específicamente para ello sino que esa cifra corresponde al total de efectivos de la unidad que hay actualmente en Ceuta para el conjunto de necesidades de la ciudad y en realidad solo se han habilitado unos 70 efectivos para los desplazamientos.

Según Jupol, estos agentes afrontan los traslados en un contexto de "máxima presión operativa, con una elevada concentración de personas y unas condiciones que dificultan su labor y aumentan los riesgos para su integridad física".