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Las claves

El Gobierno rebaja a la mitad la cifra de inmigrantes que permanecen en Ceuta tras el asalto masivo del 30 y 31 de julio. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha cifrado este viernes en 5.000 las personas que continúan en la ciudad autónoma, frente a los 10.000 que el Ejecutivo había asegurado hasta ahora que seguían allí. También ha reducido el número de menores de 2.900 a 1.500.

Las cifras no coinciden con las estimaciones que manejan PP y Vox. El diputado del PP por Ceuta, Javier Celaya, ha asegurado que la cifra real de ilegales se aproxima a los 20.000 y ha puesto como ejemplo las 9.300 raciones de comida que, según responsables de Cruz Roja en El Tarajal con los que dice haber hablado esta semana, se llegaron a repartir en un solo día.

El diputado de Vox Ignacio Gil Lázaro y citando fuentes "oficiales" ha situado en 20.000 el número de marroquíes y subsaharianos que permanecen en la ciudad.

"No sé a quiénes les dan a ustedes esos datos", ha defendido Marlaska en su réplica quien, en otro momento, se ha contradicho al afirmar que el día 1 se fueron 70.000 ilegales. Lo cual no coincide con las cifras que había dado al comienzo ya que deberían haber abandonado de forma voluntaria la ciudad unas 67.000 personas para que fuesen reales las cifras de 5.000 ilegales.

Marlaska, en línea con otros ministros, ha prometido que la mayoría serán devueltos. "La entrada ilegal en Ceuta no genera expectativas automáticas de permanencia en nuestro país. Por ello, una vez superada la fase inicial, continuaremos iniciando los procesos de deportación para aquellos que no tengan los requisitos para seguir en nuestro país", ha añadido el ministro sin dar cifras concretas sobre los expedientes de expulsión.

El ministro del Interior ha cifrado en 100 las personas que han sido expulsadas por diversos delitos. Además, ha cifrado en 17 las agresiones sexuales. "Siete constitutivas de violación y 10 no" y la mayoría producidas a "mujeres vulnerables".

"Claro que reconozco el sentimiento de inseguridad. No sería empático", ha recalcado el ministro quien ha defendido que se tienen que tener "todos los medios disponibles" desplegados en la ciudad.

Durante su comparecencia, Marlaska ha anunciado un plan para "fortalecer" la frontera que incluye la construcción de un mega CETI de "carácter permanente" con capacidad para 800 personas con las que promete que se "mejorará la capacidad de respuesta".

El ministro también ha prometido el alargamiento "de los espigones de Tarajal y Benzú" y que "desplegarán nuevas capacidades tecnológicas y embarcaciones ligeras". Un plan para el que destinará 35 millones de euros.

Rebaja tensión con el CNI

Tras varias semanas de tensión con Defensa, que afirma que el CNI informó a Interior, algo que Marlaska niega, ahora ha rebajado la tensión: "No he responsabilizado nunca a un servicio de información", ha afirmado, y ha lamentado que hay "palabras que se sacan de contexto".

"Hay cosas que desgraciadamente suceden. No estaban previstas en la forma que acontecen", ha añadido, al defender que tampoco Europol informó de la magnitud.

"La entrada en Ceuta tuvo causas plurales, no es una única. Son bulos en las redes, utilización indebida de una sentencia, bulos sobre la seguridad de la frontera, etc... Necesitamos muchas de ellas para concretar", ha respondido Marlaska.

Pese a no haber sido informado, Marlaska ha admitido que días antes empezaron a trabajar en el refuerzo de la frontera tras la sentencia del Tribunal Supremo que prohibía hacer devoluciones de los que entraban a nado.

Según el ministro, desde comienzos de julio se incorporaron 70 agentes de la Guardia Civil "tanto en el vallado como en el control fronterizo" y se "incrementó" la vigilancia marítima con siete tripulaciones.

En total, durante finales de julio, habría 1.600 efectivos de la Policía y la Guardia Civil pero que, a todas luces, resultaron insuficientes.

Críticas a la "derecha"

Marlaska ha criticado a la "ultraderecha y a la derecha" y ha asegurado que "algunos se han dedicado a desinformar o a incentivar el odio". "Viendo los acontecimientos de ayer y anteayer llamo a una calma y a un cese de cualquier tipo de violencia", ha asegurado.

Mientras que desde Sumar, Enrique Santiago, ha tildado de "noche de cristales rotos" por "ir cazando inmigrantes".

Desde el PP, el diputado ceutí ha asegurado que los incidentes se deben "a la desesperación y la indignación más que injustificada" y que "esto les ha llevado a la ira" pero ha admitido que quien "ataque a inmigrantes o bloquee a la Cruz Roja se equivoca", condenando así los actos.

Marlaska ha lamentado que les llame "invasores" porque es "incompatible con la dignidad humana". Estamos hablando de personas, niños, niñas y adolescentes que deben ser tratados con humanidad, respeto y amparo a la legalidad".

Unas frases que han sido respondidas por Ana Belén Vázquez del PP, quien le ha reprochado que no haya tenido palabras de condena para los militares atacados o a los policías infectados por un brote de sarna.