La Policía ha desalojado a los más de 4.000 migrantes que se encontraban acampados en la costa ceutí, pero el Gobierno ha habilitado por el momento únicamente 1.800 plazas para su acogida en dos de los cuatro dispositivos temporales anunciados el pasado lunes por la ministra Elma Saiz.
De esta forma, como ha comunicado Saiz "la playa se encuentra vacía". Miles de personas la han abandonado, pero no tienen una reubicación alternativa en los espacios de la Loma Margarita y El Embolsamiento. La Policía estima que en esos emplazamientos había entre 3.500 y 5.000 migrantes, dato que la titular de Migraciones ha reducido a 3.000.
Esta medida llega 21 días después de la entrada irregular masiva de unos 80.000 migrantes en Ceuta. De los cuales, el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, estima que aún permanecen unos 10.000.
Se ha indicado a las personas que recogieran sus pertenencias y se concentraran en la zona para facilitar un traslado progresivo y ordenado en un dispositivo acompañado por un amplio despliegue de Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, que ha provocado importantes dificultades para la circulación de vehículos, pero sin incidentes.
Se han formado dos grupos según el origen, un grupo de subsaharianos irá a Loma Colmenar y otro compuesto por magrebíes se desplazará a El Embolsamiento. El objetivo es evitar enfrentamientos, según fuentes cercanas a la Delegación del Gobierno. En las últimas dos semanas, la policía ha intervenido en varias trifulcas entre subsaharianos y magrebíes.
El Ejecutivo ha advertido de que se prevé que las plazas se amplíen progresivamente. La cantidad anunciada hoy excede en 300 las que se notificaron el pasado lunes. Sin embargo, la ministra del departamento, Elma Saiz, afirmó después que no descartaba ampliarlas hasta alcanzar las 4.000.
Inmigrantes acampados en la playa del Trampolín, en Ceuta, este 19 de agosto.
Según ha asegurado el departamento que dirige Saiz, el objetivo es "dar respuesta a la situación de las personas que se encontraban en situación de calle en la zona de la playa del Trampolín y la Loma Colmenar" tras la entrada masiva en la ciudad autónoma los pasados 30 y 31 de julio.
El Ejecutivo ofrece así la posibilidad de acceder a estos espacios de acogida "en unas condiciones adecuadas y seguras" en el marco de un dispositivo cuyo objetivo es "garantizar que el despliegue de los recursos y el traslado de las personas se realicen de manera ordenada y segura", han añadido las fuentes.
Esta actuación forma parte del dispositivo extraordinario puesto en marcha por el Gobierno, en colaboración con entidades del tercer sector, como Engloba o ACCEM, para reforzar la capacidad de acogida en Ceuta y dar una respuesta adecuada a las necesidades derivadas de la situación excepcional que atraviesa la ciudad autónoma.
Salubridad y riesgo sanitario
En las últimas semanas se ha alertado sobre los problemas sanitarios que podían derivarse del hacinamiento y las condiciones en las que los migrantes que permanecen en Ceuta están viviendo. Entre los migrantes, los casos de sarna ascienden a 20, según el Colegio de Enfermería ceutí.
Tras el desalojo de la costa, la ministra de Migraciones ha asegurado que se ha procedido a la limpieza de la misma.
Por otro lado, entre los agentes y militares desplegados en la ciudad, ya se han dado dos casos de sarna en la Policía Nacional y 30 entre los militares por las características de los alojamientos en los que se encuentran desplazados para realizar su trabajo.
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Según confirmaban agentes de la Policía Nacional a EL ESPAÑOL, la situación en la que están trabajando es "deplorable y tercermundista". Desde Jupol, sindicato mayoritario, aseguran que les han mejorado "algo" las condiciones que se encontraron a su llegada, pero siguen calificándolas de "indignas e insalubres".
500 niñas
El pasado miércoles, el Ministerio de Juventud e Infancia anunció que se estaba trabajando en el traslado de 500 menores migrantes de Ceuta a la Península, como parte de un plan de choque del cual no se conocen más detalles.
Se sabe que la custodia de las niñas no acompañadas trasladadas la mantendrá Ceuta, mientras que las ONG de protección de la infancia se harán cargo de la guarda física. Así se eludiría que las comunidades autónomas pudieran negarse a asumir el reparto de menores y se elude la transferencia de responsabilidad jurídica a los gobiernos territoriales.
El secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa, ha confirmado que el mecanismo utilizado será el mismo, en algunos casos, que el diseñado para dar acogida a los menores procedentes de Canarias solicitantes de asilo y de los que, según el Tribunal Supremo, debía hacerse cargo el Estado.
Pérez Correa ha indicado que "hay muchos más" menores que los 2.500 oficiales, pero su conteo es complicado. En esta línea, ha expresado que la urgencia para el traslado de las niñas responde a "intentar que estas niñas estuvieran fuera de los riesgos que implica una situación de calle".
Migrantes en las duchas en la playa de El Trampolín, en Ceuta.
"Nos preocupa su extrema vulnerabilidad y requieren una atención mucho más personalizada", ha añadido.
El próximo 27 de agosto se celebrará la Conferencia de Infancia en la que se debatirá, además del reparto de menores entre las autonomías, la transferencia de una partida presupuestaria extraordinaria de 25 millones para el alojamiento de los niños y jóvenes no retornados.
Varias comunidades autónomas han expresado que su situación en cuanto a la acogida de menores está ya sobrepasada. Además, Vox ha afirmado que no acudirá a la cita con Sira Rego, como ya hizo con la reunión sectorial anterior.