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Las claves

Ni Fernando Grande-Marlaska, ni José Manuel Albares, ni Margarita Robles. El único cargo cesado por la irrupción de 70.000 inmigrantes en Ceuta en un solo día es la responsable de comunicación del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), órgano integrado en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

El motivo de su destitución, que se ha conocido este lunes pero se produjo el viernes, es que publicara una alerta en la web del DSN en la que informaba de la entrada irregular de 49.000 inmigrantes en la ciudad autónoma.

"En las últimas 24 horas, se estima que más de 49.000 inmigrantes han accedido irregularmente a Ceuta a través del espigón y la playa del Tarajal, lo que supone la mayor crisis migratoria registrada en la ciudad desde mayo de 2021", decía el mensaje, publicado el jueves.

La alerta fue borrada poco tiempo después y no figura en la web del organismo.

El motivo para justificar el cese, según fuentes conocedoras del caso, es que esa información no debía ser pública, ya que era sólo para uso interno.

La funcionaria conoció su destitución por teléfono, ya que iniciaba el viernes sus vacaciones.

Las imágenes de la vulnerabilidad de la frontera de Ceuta dieron la vuelta al mundo, se hizo eco la Casa Blanca, hubo críticas de varios líderes europeos, como las de la presidenta italiana Giorgia Meloni, y se pronunció hasta el papa, León XIV.

Pese a la imprevisión del Gobierno, la única persona cesada ha sido la funcionaria. Y ello pese a que los datos que difundió eran ciertos.

La mujer, destinada desde 2018 en Seguridad Nacional, tenía experiencia pues llevaba años encargándose de actualizar la información de última hora de la página web y las redes sociales del organismo.

Desde el 31 de julio, coincidiendo con la salida de esta persona, el Departamento ha dejado de actualizar unos canales que hasta entonces difundían información institucional varias veces al día, incluso durante situaciones de emergencia.

Un terremoto político

El cese se ha conocido cuando Ceuta aún no ha recuperado la normalidad.

El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, calcula que permanecen en ella entre 3.000 y 5.000 personas que consiguieron cruzar la frontera, mientras unas 69.500 ya han regresado a Marruecos.

Tampoco existe aún un balance único de fallecidos. La Administración General del Estado cifra en 72 los cuerpos recuperados en territorio español, mientras las autoridades ceutíes elevan el recuento a 88 en las morgues.

La crisis ha tenido además consecuencias en el espacio Schengen. Italia decidió restablecer controles en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de España, una medida que presentó como respuesta al riesgo de movimientos secundarios de inmigrantes.

Francia también reforzó la vigilancia de su frontera con España, aunque la Comisión Europea aseguró que no había detectado desplazamientos significativos desde Ceuta hacia otros países.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en una entrevista con RTVE, acusó al Gobierno de Giorgia Meloni de generar una "confusión interesada" y recordó que la reintroducción temporal de controles interiores no supone la expulsión ni la suspensión de España del espacio Schengen.

La crisis llegará este martes, 4 de agosto, a la Unión Europea. Los ministros del Interior de los Veintisiete se reunirán por videoconferencia para abordar la situación creada en Ceuta y sus consecuencias sobre las fronteras exteriores y la libre circulación dentro del espacio Schengen.

El encuentro fue solicitado por España mediante una carta remitida a la presidencia de turno del Consejo de la UE a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa.

Grande-Marlaska reclamará ante sus homólogos una respuesta coordinada y mayor solidaridad europea frente a una crisis que, según el Gobierno, no afecta únicamente a España, sino al conjunto de la frontera exterior de la UE.