El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha cargado contra la "rápida" y "sincronizada" reacción de "la internacional reaccionaria" a la hora de "intensificar" la crisis migratoria por la entrada masiva de migrantes en Ceuta y "difundir mentiras".
Albares ha apuntado a que la respuesta de los gobiernos europeos que criticaron la gestión española de la crisis migratoria llegó "incluso antes de que Marruecos y España pudiéramos comprender qué es lo que estaba ocurriendo y ver su amplitud", asunto que "habrá que analizar en esa reunión de ministros del Interior" de mañana.
Ha señalado a la "falta de solidaridad" del Gobierno Italiano, Ejecutivo que demandó la salida del espacio Schengen de España alegando motivos de seguridad. El ministro asegura que España "es la ruta mediterránea con el menor número de entradas irregulares", siendo duplicada, según ha indicado, por las incursiones irregulares en la isla de Lampedusa, Italia.
Además, en línea con el Gobierno, ha señalado "una actividad inusual en redes que amplificaba y deformaba la sentencia del Tribunal Supremo" que "las autoridades marroquíes nos indicaron", en referencia a los vídeos difundidos donde se hablaba de la facilidad para entrar en Ceuta y permanecer en España por la prohibición de las 'devoluciones en caliente'.
Las declaraciones se han producido en una entrevista concedida a La Hora de La 1, en la cual ha esquivado la pregunta sobre si los servicios de inteligencia españoles fallaron en la detección previa de la amenaza y los movimientos hacia la frontera con España de miles de migrantes.
"Una frontera muy especial"
Albares se ha referido a Ceuta y Melilla como "probablemente, las fronteras más desiguales del mundo", ya que conectan "dos territorios muy distintos", como son "la Unión Europea con África", por lo que asegura que "no se puede abordar como en el resto de Europa o España".
El ministro ha defendido que son "fronteras muy especiales" con "retos y desafíos que no se puede tratar como otra ciudad europea", por lo que exigirán el "apoyo a toda Europa".
Reivindicación nacionalista
Sobre la cuestión de una posible reivindicación marroquí sobre las ciudades autónomas en territorio africano, Albares ha respondido que las conversaciones con su homólogo en Rabat, Nasser Bourita, se han limitado a "minimizar esta situación" en Ceuta y que "no ha habido conversaciones fuera de esto".
El ministro, además, ha reivindicado que "la españolidad de Ceuta y Melilla es incuestionable", así como su condición de ciudades europeas, pese a ser "la única frontera terrestre de Europa con África".
En cuanto a la cooperación, ha reseñado que Rabat mostró "disposición a movilizar dispositivos policiales y en cortar el flujo migratorio". Una colaboración "total e inmediata" que asegura que va a lograr que "hasta la última persona que entró irregularmente va a volver".
