Las claves
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El expresidente del Gobierno, José María Aznar, ha lanzado este jueves una severa advertencia sobre el estado actual del régimen democrático, que se encuentra en una "encrucijada histórica".
A su juicio, la "libertad" está en peligro por culpa del "nuevo despotismo", que ha propiciado el ascenso de formaciones populistas en Europa y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
El expresidente también ha denunciado el "cuestionamiento radical de las élites" y lo ha vinculado a una crisis de fondo que tiene raíces profundas, según dijo en su comparecencia en el Senado por la presentación de la biografía de Tocqueville de la Fundación Faes.
"Somos testigos de una perversión de individualismo, alentada por voces que preconizan la separación de la democracia liberal en aras de una democracia radical", ha afirmado, sin referirse explícitamente a ninguna formación, aunque en una posible alusión a Vox.
Pero Aznar no solo ha rechazado la política 'ultra', también ha cargado, citando a Tocqueville, contra "las formas desaforadas del socialismo".
El expresidente recuperó varias ideas de Tocqueville para alertar del riesgo de ese "nuevo despotismo", más benigno en apariencia, pero capaz de "degradar a los hombres sin violentarlos".
Así, ha recordado que la igualdad democrática genera dos tendencias: una conduce a la libertad y otra a la servidumbre. "Ahí está la encrucijada", señaló.
Aznar ha considerado que tal radicalismo contribuye a la degradación de la democracia y ha reivindicado la "libertad" como la palabra clave e "indiscutible" de nuestro tiempo.
"¿No es pertinente hablar de la democracia, del nepotismo mayoritario o del problemático futuro de la libertad?", se preguntó, evocando las advertencias formuladas hace dos siglos por Alexis de Tocqueville, a cuya perspectiva dijo adherirse abiertamente.
Según Aznar, la democracia contemporánea afronta fuerzas "convulsas" y está sometida a amenazas constantes de aquellos enemigos que "elevan el número por encima de la ley y niegan derechos constitucionales".
"Son aquellos que siempre han querido hacer incompatibles la libertad y la democracia y quieren derogarla", ha afirmado.
A su juicio, se está invitando a "redefinir instituciones seculares" y a "repudiar nuestra herencia cultural", en un proceso que vacía de contenido el legado constitucional.
En la misma semana en que se ha celebrado que nunca antes una Constitución española había resistido tanto tiempo vigente en nuestro país, Aznar ha advertido de que la polarización actual nos está invitando a "redefinir instituciones seculares y a repudiar nuestra herencia cultural".
El exjefe del Ejecutivo también apuntó al impacto de las nuevas tecnologías y a lo que definió como una "autoconfianza arrogante" que lleva a muchos ciudadanos a un creciente "desinterés por lo común".
Aznar ha lamentado además la pérdida de costumbres políticas y valores que, en su opinión, sostienen el entramado institucional más allá de las leyes.
"No son las leyes las que conservan la ley, sino los sentimientos y las costumbres", ha subrayado, advirtiendo de que cuando estas se debilitan, la democracia queda expuesta a quienes pretenden utilizarla para erosionarla desde dentro.
